El Soro, “En La Puebla, seré el torero de siempre”

ENTREVISTA

El Soro, “En La Puebla, seré el torero de siempre”


sábado 17 octubre, 2015

Vicente Ruiz “El Soro” atiende a Cultoro antes de su cita en el festival de La Puebla del Río del próximo domingo.

Vicente Ruiz “El Soro” atiende a Cultoro antes de su cita en el festival de La Puebla del Río del próximo domingo.

EMILIO TRIGO 

AndaVicente Ruiz «El Soro” por la baja
Andalucía de tentaderos, preparándose para el festival del domingo en La Puebla del Río. Nos encontramos al
de Foyos en casa de Marcelino Acosta y nos asegura que«Vivo
en torero, como siempre quise vivir, después de 22 años, los cuatro últimos en
silla de ruedas, he vuelto. Ni el toro me debe nada, ni yo le debo nada al
toro, pero mi vida es esta, no me podía ir en una silla de ruedas, ese es mi
afán, acabar mi obra torera toreando. La fe, el sacrificio, la ayuda de Dios me
permiten ser torero y devolver algo de este regalo es mi obligación. Que todo
el que esté sufriendo me tenga sino como ejemplo, sí como una persona que ha
luchado y ha sabido sobreponerse”

 No se plantea Vicente a estas alturas retos numéricos, ni proyectos a largo plazo«Estoy
toreando poco, pero me llena cada tarde, es una oportunidad que me ha dado
Dios, estar en este cartel con dos hombres tan generosos como José Antonio y
Diego, con un torero tan grande de mi generación como Ortega con esa muñeca
privilegiada  y un torero tan especial
como torero y como ser humano que es ‘El Pana’, con el que conviví mucho en
Tijuana -Nueva California- en casa de mis exsuegros. El novillero, este elenco…
y  para hacer el bien a gente a la que le
hace falta, es un honor y humilde aportación que me da mi condición de torero”

El
diestro valenciano comenta como en su anterior época «Había más festivales, ahora la
cosa está más dura, los toreros deberíamos aprender de José Antonio y Diego,
hacernos más grandes ayudando a la sociedad, ahora que la escala de valores
parece ser otra este gesto les honra y cuando me llamaron, me sentí orgulloso y
honrado de poder colaborar, Ese es mi privilegio. Los toreros somos especiales,
mira, me acuerdo cuando me partí la pierna en Sevilla, me desperté en el
hospital y vi el hueso, fuera, fractura abierta,  pensé que se había acabado mi carrera, me
vine abajo y me eche a llorar. Estaba en la habitación Espartaco, un hombre
grande y noble, y se echó a llorar conmigo, destrozados. Entró entonces Don
Ángel Peralta y nos consoló a ambos, me dio la mano, abrazó a Juan y nos
vinimos arriba. Esa grandeza es la que amo de esta profesión”.
Han
pasado varios años desde entonces y «Estar otra vez aquí, en casa de Marcelino
Acosta un ganadero de siempre, del que he toreado muchas corridas en mi primera
etapa,  con ese encaste que tanto me
gusta de Benítez Cubero, que Marcelino me llame para tentar, que tú me hagas
una entrevista, que me citen para el festival del domingo, que me acompañe
Julio Pérez ‘Vito’ me da la vida. La 
crítica siempre ha existido, no le puedo gustar a todo el mundo, pero
intereso a mi público, que nunca me ha fallado, yo nunca le fallaré a ellos”.

Al
año que viene «Quiero torear diez o  doce, o
mejor veinte. Este año lo de Valencia y las vértebras me cortó la progresión,
un torero tiene que torear, busqué a ‘El Vito’ para que aportase
profesionalidad, cariño y apoyo, el resto lo pongo yo, en La Puebla se va a ver
a un torero capaz con la capa, las banderillas, la muleta y  la espada…Seré El Soro de siempre”