ENTREVISTA

Víctor Barrio: "Valdemorillo tiene la llave para que comience mi momento"


jueves 5 febrero, 2015

El domingo se enfrenta en Valdemorillo, junto a Paulita y Manuel Escribano, a la corrida de Cebada Gago que cerrará la Feria

El domingo se enfrenta en Valdemorillo, junto a Paulita y Manuel Escribano, a la corrida de Cebada Gago que cerrará la Feria

Uno de los toreros
castellanos más importantes que cuajó el escalafón menor fue Víctor Barrio.
Aquella tarde en el verano madrileño lo cambió todo y, quizá, lo alzó a los
altares novilleriles como una de las promesas férreas de los últimos años.
Ahora vuelve a lo grande ya como matador de toros: será en Valdemorillo y un
Víctor Barrio pleno de facultades e ilusión apuesta porque la de 2015 sea su
temporada.

En primer lugar,
¿cómo llevas la preparación invernal? ¿Estás haciendo mucha preparación de
campo?

He tenido suerte este invierno, porque me han atendido
muchos ganaderos, y a pesar del mal tiempo y la inestabilidad climatológica, he
entrenado. En el campo no he podido hacer todo lo que tenía previsto, pero
aunque ha sido poco, ha sido intenso.

La tarde de
Valdemorillo será tu enérgico inicio como torero: en la primera del año,
expuesto a la afición de Madrid que se
acerca hasta allí y con la televisión delante de ti, ¿cómo has estado
preparándote para ese día?

No cabe duda de que Valdemorillo es una plaza muy importante
y que cada vez va adquiriendo mayor posición entre las Ferias. El hecho de que
esté a las puertas de Madrid y de que sea a inicios de la temporada hacen que
sea un gran trampolín. Te sientes presionado porque todos los ojos están
plantados en esa plaza, y además con la televisión delante.

La última vez que
toreaste en Valdemorillo fue vestido de novillero, en mano a mano con Juan del
Álamo, y aquella tarde saliste ganador…

Sí, fueron cinco
orejas las que corté, y fueron tres faenas distintas de un calado especial. Ese
año sí que me sirvió triunfar en la Feria para torear durante toda la
temporada. Si hay alguien que puede decir que Valdemorillo sirve para hacerte
una temporada ese soy yo: gracias a esas cinco orejas toreé cuarenta y tres
tardes. Hay pocos toreros que pueden presumir de que Valdemorillo les haya
ayudado tanto.

En esta ocasión será
con la corrida de Cebada Gago, ¿exige eso una preparación especial?

Es una ganadería que no conozco. Al único novillo que he
matado le corté el rabo. A pesar de que estuve entrenando de novillero en la
finca, me crea cierta incertidumbre. Por tanto, será mi debut en corrida de
toros con Cebada Gago.

Háblanos de Madrid,
porque ha sido tu gran fuerza de apoyo como novillero. Allí calaste profundo y
en esa afición conseguiste tu sueño de alzarte como una de las firmes cabezas
del escalafón menor.

Sí, evidentemente la plaza de Madrid es la más importante
para mí junto con la de Sepúlveda, mi pueblo. Son las dos plazas en las que más
responsabilizado salgo. Lógicamente, Las Ventas exige mayor presión, pero en
las siete tardes en las que he toreado he logrado superar esa presión par a ser
yo mismo. En Madrid he realizado faenas importantes y espero volver con ese
impulso y ese sabor de boca que dejé para que me vuelva a poner en el sitio.

¿Con qué mentalidad
esperas acudir a Las Ventas esta temporada?

Hemos tenido algunas conversaciones. Nos dijeron que
contarían con nosotros para actuar, pero ahora mismo mi mente está en
Valdemorillo, porque sobre todo tengo que despertar emoción e ilusión en el
aficionado.

Ahora vuelves a
carteles con fuste, y empiezas a tener oportunidades ya desde el mes de
febrero, ¿crees que será en 2015?

Creo que va a ser un año de lanzamiento, de intentar
demostrar a la gente que aunque en estos tres años haya toreado poco, Víctor
Barrio sigue siendo el torero de siempre. Todavía tengo mucho que decir en
esto, y voy a intentar ganarme el hueco y el número de corridas día a día, para
entrar en plazas de mayor importancia.

El mes de agosto ha sido, en las dos últimas
temporadas, tu trampolín de apoyo. Gracias al verano castellano se ha salvado
Víctor Barrio. Pero, a pesar de no romper del todo, la ilusión ha estado
siempre firme, ¿no?

El mes
que más he toreado en estos años ha sido en agosto. Se hace duro empezar
temporada tan tarde, porque si las faenas que he realizado en agosto hubiesen
sido a principio de temporada otro gallo habría cantado. Esas mismas faenas
varios meses antes hubieran despertado un mayor interés entre el público para
entrar en las Ferias. Pero hay que quedarse con lo bueno, y es que torear en
verano me ha servido para coger moral con la que mantenerme durante todo el
invierno y seguir con esa ilusión de que algún día llegará mi momento. Ahora
Valdemorillo tiene la llave para que comience.

Sabemos que Víctor Barrio entiende un toreo
clásico, vertical, erguido y, sobre todo, puro. Lo conoce la Fiesta. ¿Cuándo ha
sido la última vez que te has sentido pleno como torero?

La
verdad es que este año he tenido faenas muy distintas, pero sin embargo me
quedo con una: fue en Sepúlveda a mi segundo toro. No le corté nada porque lo
pinché, pero me sentí torero y me jugué la vida. Esa misma faena en una plaza
de importancia me hubiese valido para relanzar mi carrera. También he tenido
tardes muy redondas, como una en Cantalejo con una corrida de Baltasar Ibán que
venía de Madrid.