Tres cuadrillas que brillaron en una

PLATA DE LEY

Tres cuadrillas que brillaron en una


domingo 29 marzo, 2015

En el puyazo magistral de Israel de Pedro al cuarto, la tremenda lidia de Ambel y los soberbios pares de Jarocho y Víctor Martínez se resume una gran actuación de los de plata

En el puyazo magistral de Israel de Pedro al cuarto, la tremenda lidia de Ambel y los soberbios pares de Jarocho y Víctor Martínez se resume una gran actuación de los de plata

Entre ovaciones, tal vez las más sonadas de la tarde, se fue Israel de Pedro tras haber toreado a caballo al cuarto. El pupilo de Escolar, que cumplió en el caballo con la entrega que luego nunca tuvo en la muleta, se arrancó como un obús para llevarse una vara cogida en el sitio, frenando el ímpetu guerrillero del animal, templando su genio, ahormando su intención. «¡Así se pican los toros!», gritaba un señor en el 3.

Mientras tanto, en el ruedo, dejaba Javier Ambel que respirase el cárdeno. Un toque tan sutil como firme y se echó a galopar el animal tras la carrera de espaldas del buen lidiador, que frenó su envite, ofreció la panza apercalada y enganchó con magisterio la embestida suave, mucho más de lo que apuntaba su genio. Antes le había soplado al primero dos pares dejándose ver, saboreando cite y embroque, adornando la salida, sintiéndose torero. Tal cual lo hicieron en ese cuarto un Jarocho que cuadro la carrera para clavar en la cara en dos pares de soberbia exposición. Uno dejó Víctor Martínez, pero de muchos kilates. tantos que los tres se destocaron antes de pasar a mayores la lid de Fandiño con el Escolar. Hasta para detener a un espontáneo tuvo temple el buen Jarocho.

Tres actuaciones. Tres ejemplos de torería en una tarde en que hubo muchos más. La suficiencia de Miguel Martín con el capote, que parece que no está salvo para su matador, que levanta los brazos con limpieza tras clavar los pares. La solvencia de un Jesús Arruga pendiente de los detalles, fácil para ganar la cara y clavar sin hacer ruido.

Tampoco lo hizo Óscar Bernal con el tercero, con el que se agarró al palo después de agarrar el trancazo sin una duda, sin un error. Tampoco la tuvo Diego Jiménez en la lidia a ese, con el que se aplaudió la labor de un Curro Robles empeñado en brillar en torero y un Alberto Zayas de compromiso máximo en el embroque con los palos.

Todos sacaron el brillo de la plata que visten. Todos se sintieron toreros para brillar en la plaza. Y andar pendientes del que vestía de oro hasta para arroparle cuando acababa el festejo con un pinte en bastos.


Vídeo Plata de Ley Madrid 29-3-2015 por Cultoro