Perera con su gran verdad

LA CRÓNICA DE MÁLAGA

Perera con su gran verdad


sábado 4 abril, 2015

Rotundo el extremeño, corta la única oreja en una tarde en la que el ganado no rompió; Morante y Juli no gozaron de lote propicio, mientras que Talavante sorprendió sin fruto final

Rotundo el extremeño, corta la única oreja en una tarde en la que el ganado no rompió; Morante y Juli no gozaron de lote propicio, mientras que Talavante sorprendió sin fruto final

Poca historia para una corrida con
tanto tirón. Cuatro figuras que se daban cita en La Malagueta para medir las
pulsaciones del toreo de las alturas. Queda claro que los derroteros del duelo
a parejas estuvieron condicionados por ganado que se lidió. Mejor parado los de
Daniel Ruiz y deslucidos los de Borja Domecq. Con todo, la disposición también
cuenta y eso salió vencedor Miguel Ángel
Perera
con un auténtico golpe de autoridad. Deja ver el extremeño que su
particular temporada irá por los mismos derroteros que la anterior. Rotundo Perera con la verdad del toreo, sólo
cuestionado por un presidente, que mantuvo el criterio de autoridad lejos de
reconocer que se jugó la vida sin trampa ni cartón. El reglamento no debe
encorsetar al espectáculo y en esta ocasión lo hizo. Talavante continúa su buen momento y a modo que un toro le mete la
cara lo pone de manifiesto. Juli y Morante con peores lotes y distinta
suerte.

Veleto y abierto de sienes el
segundo del lote de Perera. Toro
altón el séptimo que tampoco hizo despertar la tarde-noche a esas alturas del
festejo. Cerró Miguel Ángel su saludo
y la plaza ni se pronunció de lo hecho. También el frío se sumaba al
desangelado espectáculo corriendo casi las 21:00h. Sin embargo, se espabiló
todo el mundo con el impresionante inicio de labor. Hasta tres cambiados por la
espalda sin moverse a pies juntos. Miguel
Ángel
puso en marcha su poderío y valor, un rodillo de capacidad y de raza,
ante un toro que quería quitarlo del medio. Más que embestir tiraba cornadas,
hachazos, lo que corrigió el extremeño enseñándole el camino. En una de esas,
de cara y cruz, el toro se lo echó a los lomos escapándose de puro milagro. Dramatismo
y partir de ahí, surgió el toreo en toda
su verdad. Hizo amago el toro de rehusar la pelea pero tras rescatarlo de su
huida…se formó el lío. Profundidad, ligazón y temple, todo ante un toro con
mucho temperamento, encastado. Faena de poder a poder y de tirar la moneda
jugándose el tipo constantemente. Otra voltereta en un cambio engarzado con un
natural y con los pitones queriendo hacer presa por el cuerpo del extremeño. Perera se olvidó del «cabrón»
que tenía enfrente y se montó literalmente encima. Por momentos el toro parecía
un dócil entregado a su torero. Tal demostración de verdad y buen torero
hicieron sucumbir al de Daniel Ruiz.
Toreo en cercanías con la sabiduría del poder absoluto y jugando con la vida
con toda sinceridad. Estocada, dos avisos, (uno toreando) y dos descabellos.
Oreja y petardo del presidente que no calibró lo vivido por un figurón del
toreo, limitándose al más estricto reglamento. El tercero de la jornada de Vistahermosa,
sufrió un remendo balancín en el primer capotazo al recogerlo. No quiso lancear
a la verónica para cuidarlo, ni tampoco castigarlo en varas. Talavante realizó un bello quite con el
percal a la espalda y le replicó Perera con
mucha raza. Intercaló tafalleras, chicuelinas y capote a la espalda para
rematar el compendio a una mano. Visto lo visto, fue el preludio de lo que
llegó después. El extremeño brindó al respetable pero se quedó sin toro cuando
todo el mundo estaba saboreando su templada muleta. Le puso la franela en el
hocico llevándolo muy tapadito para que no se najara -lo había cantado varias
veces sin éxito- Miguel Ángel se
sintió en el toreo fundamental pero después todo lo demás, careció de la
transmisión necesaria ante el desrrazado.

 

Su compañero Alejandro se sintió con el capote en el cuarto. Precioso saludo a
la verónica con cadencia y elegancia. Se le dio lo justo en el caballo. Cumplió
y punto. El de Daniel Ruiz, se vino
arriba en la lidia y galopó de dulce en banderillas. Brindis al público. Talavante en los medios a pies juntos y
el toro cerrado en tablas. Citó y aquello pasó como un obús para posteriormente
endosar un cambio por la espalda. Emoción y disposición. Calidad en las muñecas
con un toreo exquisito, de regusto y mando. Acompasó con la cintura cada uno de
los bellos derechazos y de igual forma al torear con dulzura al natural. Alejandro se topó con un buen toro que
sacó fondo, fijeza y nobleza pero con ritmos distintos al que exprimió con
ligazón en una faena de alta nota. Pinchazo, estocada aviso y dos descabellos
empañaron el resultado final al ser silenciado. Muy
feo, e impresentable el que cerró la monstruo. Pareció una vaca vieja. No pasó
nada en los primeros tercios de cierta relevancia. Aún estábamos calibrando lo
de Perera en el anterior. Durante la
lidia, Morante hizo el «quite
del perdón» y más de uno dejó con su particular sello. Apostó Talavante por su astado comenzando de
rodillas en el tercio. Existió la vibración en esos primeros tanteos y lo mejor
artísticamente de su labor a la postre. Alejandrotiró de oficio y raza para intentar sacar agua de un pozo vacío -nada de raza
del Jandilla- fajándose con él y dejándose acariciar por los pitones la
taleguilla. Disposición sin materia alguna. Firmó una buena estocada. Ovación
con saludos.

El Juli con el
segundo no se lucio con el recibo ante un toro que acusó salir al ruedo un poco
engarrotado de manos. Dos entradas con el piquero Diego Ortiz que lo dosificó de dulce y el toro empieza a sacar buen
tranco durante su lidia. El tercio de banderillas también fue vistoso. Llegó
con alegría, prontitud y fijeza a la muleta de Julián. El madrileño estructuró una labor de varias facetas y
diferentes distancias. Mejor en la primera parte con un toreo más obligado y
con menos espacio y algo más trabado de mitad hacia adelante. El Juli mantuvo la ligazón en series
largas cuando su oponente acometía con ese temperamento para ello. Quiso
apretarlo por el izquierdo y el toro cambió sacando mal carácter, soltando la
cara en más de una ocasión. Lo demás, un buen hacer del madrileño con su
personalidad de siempre. Se atascó con la espada y perdió un posible trofeo. Con
el otro, algún lance destacable al recibir al sexto. Toro con presencia aunque
con poco cuello. Brindó Julián un
amigo. El Jandilla tenía mucha guasa
dentro. Se arrancaba con todo en el primer muletazo y se lo pensaba en los
posteriores. Su embestida resultaba recta, con genio que le hacía perder las
manos al final del embroque. Juli todo disposición y técnica, lo intento repetidamente pero su esfuerzo resultó
en vano. Atípico con la espada. Silencio.

Abrió plaza unos bellos lances de José Antonio sin llegar a estirar la
planta. Los hubo de sabor antiguo con el capote. Bravo el de Daniel Ruiz en el caballo, derribando
en el primero y empujando con riñones en el segundo. Tras el correspondiente
permiso al usía, comenzó Morante con
pinceladas «un par de perlas» para probar las embestidas iniciales.
Dispuesto el sevillano y con motor el toro, pero al sacarlo al tercio el astado
echó el freno de mano y no quiso pasar más por la muleta de José Antonio. Sin material pero con
aparentes ganas de ilusionar. El segundo del lote, un toro de 490 kg (Jandilla)
«gordo» para su esqueleto, saltó a La Malagueta en quinto lugar. Este
astado no ayudó en nada e impidió a Morante cualquier lucimiento desde el minuto uno. Además de ser mimado en varas cantó
su falta de raza nada más salir del caballo. Un auténtico moribundo sin fuerzas
que José Antonio lo despachó con un
mete y saca. Antes el público mostró su enfado por tan inepto material y al
final también lo hicieron con Morante por su brevedad y falta de justificación. Más que previsible por otro lado, conociendo
al de la Puebla. Pitos al toro y al
torero.

FICHA DEL FESTEJO

Sábado, 4 de abril de
2015. Málaga. Sábado de Gloria.

«No hay
billetes» sin embargo parecía sólo un lleno aperente.

Toros de Daniel Ruiz(1º, 2º, 4º y 7º) destacó el 4º. Jandilla(5º, 6º y 8º) yVegahermosa(3º), faltos de raza

Morante: Silencio en ambos.

Jualián López ‘El Juli’: Ovación con saludos y silencio.

Miguel Ángel Perera: Ovación con saludos; y oreja con
petición de la segunda tras dos avisos.

Alejandro Talavante:Silencio tras aviso y ovación con saludos.