Valdefresnos con muchos matices buenos y malos

TORO POR TORO

Valdefresnos con muchos matices buenos y malos


domingo 10 mayo, 2015

Vea el comportamiento completo de los astados de Valdefresno esta tarde en Madrid

Valdefresnos con muchos matices buenos y malos

1- Valdefresno, número 108, Clavelero, negro, de 521 kilos para Eugenio de Mora

Tanta carne como poco cuello tenia el primero, remolón y anodino de salida, con muchos kilos a cuestas. Fue vulgarona pero abajo la pelea en varas, con mucho castigo. Anodino aunque nubló y obediente fue también en banderillas, y así llegó a la muleta. Sabio Eugenio para darle celo a la calidad y sacando la clase al ralentí.  Colocó muy bien la cara el mansito, que terminó exprimido. Enclasado y obediente el mansito primero.

2- Valdefresno, número 127, Lirito, Negro, de 550 kilos para Morenito de Aranda

Bien comido y con remate salió el segundo,
con más cuello, más largo y menos abierto de palas. Embistió con el viaje muy
corto en el percal y empujó en el peto con empleo. Desentendido a la salida,
buscó la gatera en los finales en las chicuelinas de Sandívar. En la muleta humilló
los embroques, pero le costó mantener la cara abajo por su limitada raza. Tuvo,
eso sí, docilidad para redondearse antes de terminar rajado antes de tiempo. De
noble docilidad sin clase el rajado segundo
.En la muleta humilló los embroques, pero le costó mantener la cara
abajo por su limitada raza. Tuvo, eso sí, docilidad para redondearse antes de
terminar rajado antes de tiempo. De noble docilidad sin clase el rajado segundo.

3- Valdefresno, número 89, Pitillero, negro bragado, de 489 kilos para Arturo Saldívar

Alto y montado el tercero, acucharado de pitones y de cara lavada que levantó protestas. Humilló sin ritmo ni entrega en la brega por abajo de Sandívar y echó las manos por delante en señal de falta de fuerza. Abajo llegó al peto en varas, pero claudicó. Devuelto por flojo el tercero.

PRIMER SOBRERO- Hermanos Revesado, número 2,
Fogoso, Colorado de 504 kilos para Arturo Saldívar

De Hermanos Revesado era el sobrero, largo
pero rematado, más por delante que por detrás. Echó las manos por delante en el
capote y protestó para humillar las pasadas. Tuvo más celo que poder en el
caballo, donde también sacó fijeza. Inició con alegría el último tercio, pero
con la raza justa para perder las manos. Tuvo la voluntad para tomar el trapo
con bondad, pero le faltó condición para repetir sin claudicar. Noble y soso el
feble tercero bis.

4- Valdefresno, número 96, Buenas Noches, colorado, de 551 kilos para Eugenio de Mora.

 

Alto de manos y de cruz el cuarto, de los
pocos castaños de Valdefresno. Tomó con más voluntad que clase las verónicas
cadenciosas del saludo, con el viaje corto, pero repetidor. Luego empujó
brevemente antes de dormirse en el peto. Volvió ancas al ponerlo al caballo en
la media distancia y luego se arrancó con fijeza para tomar el segundo puyazo
corto.
Esperó mucho en banderillas y con la cara arriba, rebrincado enlace
brega.
Con mucha calidad tomó la franela en el inicio, repitiendo emotivo en
tandas de tres y el de pecho, pero cantando poca duración. Y se fue aplomando
en la movilidad a zurdas, por donde ya no tenía tanta emoción. Con calidad y
fijeza de motor a menos el castaño cuarto.

5- Valdefresno, número 107, Pelotito, negro, de 480 kilos para Morenito de Aranda

 

En el tipo de la casa el quinto, cabezón,
arremangado y badanudo. Largo se fue en las verónicas del saludo, humillado y
repetidor. Y con fijeza y empleo empujó en el peto, muy medido en la segunda
vara. Se partió una mano en banderillas y fue devuelto.

SEGUNDO SOBRERO- El Risco, número 26, «Garza”,
castaño, de 504 kilos para Morenito de Aranda.

De El Risco era el segundo sobrero, largo y
fino, arremangado de pitón sin ser escandaloso. Codicioso y humillado fue el
castaño en el saludo encajado del Moreno, enchispado en las arrancadas y de
movilidad mantenida. Abajo llegó al peto en un picotazo y echó la cara arriba
en un segundo. Tardo pero franco se arrancó alegre en banderillas en lidia
medida de Luis Carlos con tres buenos pares de Adalid y Mellinas.
Más
informal fue en la muleta, donde embestía de distinta forma en cada muletazo hasta
que lo metió el de Aranda en el trapo. Luego acusó la exigencia para embestir a
media altura y con recorrido corto y protestón, pero obediente. No mantuvo la
humillación del embroque al natural y sacó la cara en las nubes. Informal y
exigente el castaño quinto bis.

 

6- Valdefresno, número 122, Yeguesero, colorado, de 595 kilos para Arturo Saldívar

 

Grandón y zambombo fue el sexto, con más
frente que perfil, despegado del suelo y renuente a la repetición en el saludo
percalero. Pega un arreón al penco y lo agarra con firmeza Bernal. La segunda
arrancada se la robó el picador.
Tuvo hasta dulzura en el inicio
muletero, donde siempre quiso humillar, pero le faltaron fuerza, raza y fondo
para mantenerse en pie, primero, y aguantar la exigencia después. Franqueza y
hasta fijeza caminando, pero le faltó emoción. Almibarado y sin emoción el feble
sexto.