TORO POR TORO

El tercero, de vuelta al ruedo, de nombre "Jabatillo"


miércoles 27 mayo, 2015

Siga al minuto el comportamiento de los toros de Alcurrucén

El tercero

1º, de Alcurrucén, «Alcotán”, ensabanado, de
542 kilos para Morante de la Puebla

De preciosa estampa era el burraco primero, apretado de carnes, largo de cuello y noble de expresión, que embistió rebrincado pero con repetición en las verónicas del saludo y derribó con poder y empuje en varas. De mejor principio que final el toro en la muleta, puntear los finales -también le dejan hacerlo- y le falta entrega para irse hasta el final. Más franco por el pitón izquierdo,  humilla con recorrido aunque no lo aprovechen.

2º, de Alcurrucén, «Peleón”, negro de 564
kilos para El Juli

El
birrioso y destartalado segundo arrastró con descaro los cuartos traseros en el
saludo de Juli, en el que embistió humillado pero protestando los finales por
su flojera. Protestado el toro, salió de naja en el penco y no tuvo clase ni
ritmo en el quite por chicuelinas. En la muleta pareció tener condición por la
humillación que mostraba, pero careció de ritmo, de clase y hasta de recorrido
de media faena en adelante. Deslucido y
soso.

3º, de Alcurrucén, «Jabatillo”, colorado de
525 kilos para Sebastián Castella

El
tercero hizo gala de su sangre Núñez en el frenazo inicial a Castella en el
capote, pero embistió franco, humillado y con desliz en un gran recibo del
francés. Fijeza tuvo también en el peto, donde metió los riñones con empleo.
Tuvo son y recorrido el toro, y
tuvo entrega máxima para embestir galopando y con tremenda clase, repetir con
codicia en el trapo y terminar la serie sin dejar de mirar al objetivo incluso
tras la exigencia del galo. Enclasado, repetidor y fijo el extraordinario tercero.
Vuelta al ruedo al toro.

4º, de Alcurrucén, «Barberito”, colorado de
553 kilos para Morante de la Puebla

Humilló el larguirucho cuarto con menos fijeza en verónicas limpias, y frío fue en el primer tercio, donde se dejó pegar sin más en el caballo. Pero se vino abajo pronto el animal, que tenía más voluntad de embestir bien que poder para hacerlo. Le baja la persiana apenas en dos tandas y de nada sirve la porfía. De cierta calidad sin fondo el quinto.

5º, de Alcurrucén, «Limonero”, colorado de 543
kilos para El Juli

Humilló sin fijeza el quinto en el capote, muy en frialdad de Núñez, pero siempre galopando para acudir. Mucha calidad sacó el animal tras el penco para humillar con mucha clase en las gaoneras de Juli y repetir con ritmo en las de Castella. Más genio que empuje sacó el melocotón sexto en la salida, encendido en la arrancada con la cara a su aire. Tiró cornadas con saña, que no con fijeza al peto y no quiso humillar en los primeros tercios.

6º, de Alcurrucén, «Flautista”, colorado de
536 kilos para Sebastián Castella

Más genio que empuje sacó el melocotón sexto en la salida, encendido en la arrancada con la cara a su aire. Tiró cornadas con saña, que no con fijeza al peto y no quiso humillar en los primeros tercios.Cuando llegó a la muleta se le fue el rato en pasar por allí sin clase y mugir entre los cites. Sin clase, con la cara natural y sin empleo, no humilló una sola vez en toda la faena. Manso y desclasado el protestón sexto.