Encerrona de Antonio Bienvenida con doce toros en Madrid

16 DE JUNIO

Encerrona de Antonio Bienvenida con doce toros en Madrid


martes 16 junio, 2015

Estos son algunos de los acontecimientos que tuvieron lugar un 16 de junio para la historia del toreo

Encerrona de Antonio Bienvenida con doce toros en Madrid

1878 – Cachucho, del Duque de Veragua toma diecisiete varas en Málaga

Se lidia en la plaza de toros de Málaga el toro Cachucho, de la ganadería del duque de Veragua, aguantó diecisiete varas, dando nueve caídas y matando ocho caballos. A la hora de lidiarlo Lagartijo, no pudo ser porque el toro estaba exánime y no se tenía en pie. Los cronistas le clasificaron como fenómeno de bravura.

1940 – Novillada accidentada en San Fernando

Se celebra una novillada de la ganadería de Concha y Sierra en la plaza de toros de San Fernando (Cádiz) en la que hubo los siguientes percances: el novillero Francisco García Salazar, fractura de costilla; Litri de San Fernando, herido de gravedad en la región epigástrica; el sobresaliente Niño de la Rueda, fuerte varetazo, el novillero Morita, que estaba en la plaza de espectador, y bajó al ruedo, recibió una gran cornada en el muslo derecho, y los banderilleros Vaquerito, lesionado en un tobillo y Pupitre, con lesiones en el hipocondrio.

1959 – Encerrona de Antonio Bienvenida con doce toros en Madrid

El diestro Antonio Bienvenida trató de afrontar entre tarde y noche torear doce toros en la plaza de toros de Las Ventas (Madrid). Cuando llevaba nueve toros, quebró su resistencia. Los tres toros restantes los tuvo que estoquear el sobresaliente Antonio Mahillo.

1983 – Fallece el ganadero Manuel Camacho

Don Manuel Camacho, que falleció el 16 de Junio de 1983, fue uno de los ganaderos más polifacéticos que han dado la historia. Tuvo una gran amistad con «Manolete», así como con otros toreros importantes de la época. Casi al mismo tiempo, y con Álvaro Domecq, compraría vacas y sementales a Carlos Núñez para crear su encaste, eliminando todo lo anterior. Sus «Núñez» conservan el carácter de su amo en el campo y en la plaza, ese ir siempre a más. María del Carmen asegura: «nunca he visto un toro mío morir con la boca abierta».