Trujillo: "Salgo al ruedo a competir sólo conmigo, a superarme"

PLATA DE LEY

Trujillo: "Salgo al ruedo a competir sólo conmigo, a superarme"


jueves 18 junio, 2015

Juan José Trujillo, mejor par de banderillas de la pasada feria de San Isidro, narra su historia como banderillero

Juan José Trujillo, mejor par de banderillas de la pasada feria de San Isidro, narra su historia como banderillero

Cambió el oro por la plata en 2002 para que siguiese luciendo su concepto y su forma de interpretar en los ruedos. A Juan José Trujillo le costó tomar la decisión, como a todo profesional que ha puesto su mira y su vida en un objetivo, pero siguió pisando los ruedos para beneficio de la fiesta. «Me costó mucho, no solo tomar la decisión, sino seguir en los ruedos, porque al principio no quería. Fue Recondo, un hombre que me ayudó mucho en mi carrera, el que me aconsejó que siguiera como banderillero, y afortunadamente no me equivoqué», explica el popular Truji.

Hoy en día Truji es una de las figuras más reconocidas en el escalafón de plata, además de uno de los toreros más completos de cuantos integran las cuadrillas en la actualidad. Eso para él «te lo tienes que ganar todos los días, pero también tienes que tener la suerte, como yo, de haber ido hasta ahora con figuras del toreo que me han dado mi sitio», explica Juan José. Claro que para que a uno le den sitio, «uno tiene que funcionar, claro. También es una recompensa a tantos años queriendo abrirme camino en este mundo».

Pero para ser figura entre los banderilleros, entre las cuadrillas, no te puedes aliviar ningún día. Hoy el aficionado espera un par de banderillas o un capotazo en la brega casi tanto como un natural, y eso «te impone una presión para estar siempre bien para tu matador. No te da respiro. Y de cara a los demás profesionales, tú tienes que mantener tu sitio, porque hoy en día hay un nivel muy fuerte».

A pesar de los premios recibidos, de las ovaciones saludadas, de las veces que ha levantado una plaza con un par, a Juan José Trujillo le gusta pasar desapercibido. «Yo creo que eso está también en el carácter de la persona. Yo nací así e incluso cuando empecé a querer ser torero así era. Ahora, con la edad que tengo, ya no creo que me cambien… Me gusta ser discreto, pero cuando tienes el reconocimiento de una plaza por lidiar bien un toro o banderillear bien, te creces, pero interiormente. Es una satisfacción personal. Y la verdad es que el respeto que tienen hacia mi todos los compañeros, los matadores, el público… todos los taurinos, es muy grande, y eso sí que es una alegría y una satisfacción».

En un momento como el actual, en el que los hombres de plata brillan cada tarde y en cada plaza, donde la competencia cobra tanto nivel, Trujillo asegura que nunca ha llegado al ruedo «a competir con los demás. La competencia es conmigo mismo. Todos los días intento superarme, estar al nivel que se exige para estar con una figura. Creo que hay que mantener una media de nivel en la plaza todos los días porque hay un nivel altísimo en los compañeros, a los que admiro y valoro. Hay que ser consciente de que uno cada año cumple un año más y el toro no te pregunta por esas cosas, te exige y punto, y tú tienes que responder».

Gran rehiletero, Trujillo asume riesgos y compromiso en el tercio de banderillas, pero si tiene que elegir entre las banderillas y el capote… «Me quedo en el ruedo. Yo mientras esté en el ruedo podré hacer las dos cosas, que es lo que quiero. Sin embargo sí es cierto que me gusta mucho más manejar el capote. Puse banderillas de novillero, cuando empezaba, para abrirme camino y que me pusieran en los sitios, pero no lo disfrutaba tanto. Ahora, en cambio, me gusta hacerlo tal como lo hago. Y lo disfruto mucho».

Respecto a su carrera, a Truji le gusta reconocer que como banderillero «he logrado vivir cosas que nunca jamás en mi vida me habría soñado. En los años con Josemari (Manzanares), que fue donde mi carrera comenzó a despuntar, con aquel indulto en Sevilla y otras muchas tardes. Y luego, con Alejandro, ver Madrid como la vi el otro día con la faena al toro de Juan Pedro, así yo no la había visto nunca».