Silvera, del todo a la nada

HUELVA

Silvera, del todo a la nada


miércoles 3 agosto, 2016

Silvera deja un toreo para el paladar más exquisito y ve cómo le tocan los tres avisos por no acertar con los aceros. Cortó una oreja al segundo. Conquero no se entendió con sus oponentes.

Silvera deja un toreo para el paladar más exquisito y ve cómo le tocan los tres avisos por no acertar con los aceros. Cortó una oreja al segundo. Conquero no se entendió con sus oponentes.

EMILIO TRIGO / VÍDEO: PABLO LÓPEZ RIOBOO / FOTOGALERÍA: @TOROSLAMERCED

 

Ambientazo en Huelva para la novillada que abría el ciclo de Colombinas.
Prácticamente lleno por el tirón de abono con JT y por la competencia entre los dos locales. Ambos se veían las
caras con un encierro de la tierra, de José
Luis Pereda,
que a la postre resultó bueno y que debió ser desorejado de
entenderse con sus oponentes y de no fallar con los aceros. Alejandro Conquero fue el peor parado
de este mano a mano, en que si bien es cierto que enlotó el oponente más
inservible, no se llegó a entender del todo con los otros dos. Por el
contrario, Silvera cuajó una tarde
de altura, donde vivió el éxtasis y la amargura en una misma faena, la del
cuarto. Vio cómo se escapaba la puerta grande que tenía abierta de par en par
por la nefasta utilización del acero. Tres avisos y el novillo al corral. Sin
embargo Emilio pudo con las
circunstancias y la responsabilidad, sacó el toreo que siente e hizo disfrutar
muy mucho a la abarrotada plaza de La
Merced.

En el cuarto vino la gran obra de Silvera. El segundo se su lote salió
con pies pero distraído en cada lance. Emilio mimó a su utrero para que le aguantara
hasta el final. En varas lo mínimo y en banderillas ahorro capotazos. Todo lo
agradeció el novillo que duró y sacó fondo de bravo. Bueno. Antes en los
primeros tercios fue muy protestado por estar cogido con alfileres. Derrengado
o acalambrado de los cuartos. Lo hizo todo él, le abrió el camino y le enseñó a
humillar puesto que al inicio nunca lo hacía. Faena nuevamente con tintes
clásicos y de pureza. Cierto que hubo algún enganchón al final del trazo, pero
el muletazo surgía con gran plasticidad. Otra vez la izquierda fue su pilar
donde exigió y exprimió a su astado. Silveradibujó un toreo al natural de mucha profundidad y temple que cautivó a los
repletos tendidos. Precioso el torero de Emilioque a acarició el triunfo grande. En las postrimerías un ramillete a derechas
de molinetes de rodillas y un final de naturales de frente a pies juntos que
recordó al Brujo de San Bernardo. El
toreo fundamental también fue una delicatesen. La espada y el molesto novillo
sin humillar con el descabello hicieron que todo se emborronara. Un sinfín de
golpes de verduguillo le birló el triunfo. Injusto final para tan excelente
obra. Tres avisos. El respetable lo obligó a saludar.

Ante el segundo de la tarde precioso
lancear de Silvera a la verónica. Ganó terreno en cada
verónica hasta llegar a los medios y remató con garbosa media. Novillo muy
diferente al abreplaza, puesto que este sacó buen fondo, clase y fijeza en la
muleta. Emilio brindó al respetable
y Huelva se entregó a Silvera. Faena de corte clásico donde
surgió el natural con gran expresión. Por ahí, basó principalmente su labor por
donde cuajó tandas de mano baja y exigencia. Con la diestra, mismos parámetros
y con la ligazón en cada muletazo.Emilio se mostró sin nervios y estuvo con claridad de ideas ante un buen
ejemplar de La Dehesilla. Oreja.

Cerró su lote con el sexto. Un regalito
en toda regla. Novillo serio por cuajo y pitones. Embistió fuerte al caballo,
con violencia, la misma que empleó con los de plata. Un par de arreones con
mansas intenciones. Emilio se
encontró con un animal que embistió a taponazos, con embestida de toro,
pero con obediencia al toque de la muleta. Silverasolventó la papeleta con seriedad y sin volver la cara nunca. Hizo un
esfuerzo para imponerse a base de actitud. Lo peor la espada que volvió a
pinchar. Ovación tras aviso.

Conquerorecibió al primero de la tarde con una
apretada larga cambiada en el tercio. Saludo algo desdibujado a la verónica por
la falta de recorrido del abreplaza. Más ilusión que efectividad. Un puyazo
cortito y cambio de tercio. El novillo en banderillas recortó distancias e hizo
pasar fatigas a los de plata. David
Sevilla
se escapó de puro milagro. Novillo muy complicado, protestón, sin
clase, incierto y de viaje reducido. En su descarga sin querer hacer presa
nunca. Alejandro tiró de oficio y
estuvo correcto con su oponente. Le robó una tanda de mérito por derecho, único
pasaje vistoso de su labor. Lo demás fue un constante querer pero sin poder. Con
la espada estuvo muy irregular. Silencio.

Al tercero, Alejandro le soltó una verónica
de esas que salen una vez y te dejan con la miel en los labios. Pero sólo fue
una y pare usted de contar. Bravo el ejemplar el tris en el caballo. Galopó con
franqueza en la lidia y acudió con alegría a los de plata. Por cierto, grandes
pares de El Ruso y de Carvajal que saludaron montera en
mano. Conquero brindó al respetable
y comenzó de rodillas. Innegable la voluntad del joven novillero que enjaretó
una primera tanda de rodillas con vibración. A partir de ahí, erró en distancias
y planteamiento de faena, ante un novillo con bondad y posibilidades. Su
corazón le puedo más que la cabeza. Posiblemente esas ansias que deslumbró atosigaron
a su oponente. Lo mejor su contundente estocada. Ovación. 

El
quinto no desmintió el dicho resultando fácil, sin agresividad y humillador.
Novillo al que le dieron jabón en varas y una lidia demasiado obligatoria para
que humillara. Todo lo acusó a la contra el de La Dehesilla, que aun así, embistió con docilidad a la muleta de Conquero. El joven novillero puso en el
tapete toda su voluntad y oficio, pero salvo esa entrega no hubo nada relevante.
Faena plana que nunca tomó vuelo. Silencio. 

 

FICHA
DEL FESTEJO

Plaza
de toros de La Merced, Huelva. Primera de la Feria de Colombinas. Novillada con
picadores.

Incidencias: Casi lleno.

Seis novillos de José Luis Pereda. Bien
presentados, parejos de hechuras y de buen juego en general. Complicado el
primero y deslucido el sexto.

Alejandro
Conquero, 
silencio, ovación tras
aviso y silencio tras aviso.

Emilio
Silvera, 
oreja, ovación tras
tres avisos y ovación tras aviso.

Cuadrillas:
El Ruso
y Carvajal, saludaron tras buenos
pares al tercero.