ARLES (FRANCIA)

El adiós torero de Esplá y el toreo soñado de Bautista


sábado 10 septiembre, 2016

Con dos orejas y un tremendo palizón sin cornada se despidió el maestro alicantino y con cuatro y un rabo le acompañó en hombros Bautista; una oreja protestada paseó Morante del quinto

Con dos orejas y un tremendo palizón sin cornada se despidió el maestro alicantino y con cuatro y un rabo le acompañó en hombros Bautista; una oreja protestada paseó Morante del quinto

JAVIER FERNÁNDEZ-CABALLERO

Reaparecía el maestro Luis Francisco Esplá por un día en la
plaza de toros de Arles en la tarde de este sábado. Su ruedo, además, había
sido decorado por él mismo en un minucioso trabajo. Le acompañaban en el cartel
Morante de la Puebla y Juan Bautista en su único compromiso de luces en este
coso en toda la temporada.

Muy serio era el primero, que se mostró rebrincadito en el
capote del subalterno y revolviéndose en éste. Todas las dudas del mundo mostró
el astado, quedándose cortísimo por el lado derecho. Teo Caballero administró
un primer puyazo en el que el animal protestó, dejando una buena media Esplá
para que el picador administrase el segundo. No puso banderillas el maestro
alicantino, destacando la solvencia de Domingo Navarro que reaparecía
exclusivamente en este día para la reaparición de Luis Francisco. Por pases por
alto en la mano derecha y a pies juntos, al hilo de tablas, se sacó con gusto y
torería al toro a la primera raya. No tenía recorrido Esplá, por lo que intentó
esperar su embestida y cuando él venía dejar los detalles característicos de su
carrera. Muy poco viaje tenía también al natural, por donde lo intentó con
habilidad. Tras un final en el que los molinetes y las florituras se impusieron
al toreo que no permitía el de Zalduendo, mató de estocada casi entera
efectiva. Oreja.

Remiso a embestir al capote de Morante fue el segundo de la
tarde, un toro al que le dio lo suyo en el caballo Cristóbal Cruz «Aurelín” en
la primera vara, recibiendo también cera en la segunda. No lo vio desde el
principio a un animal mermado de fuerzas, al que macheteó muleta en mano y
pronto sacó la espada para despacharlo de multitud de pinchazos que no hicieron
sino encender aún más los ya irritados vomitorios. Bronca.

«Opulento” llevaba por nombre el tercero, un astado de
Zalduendo herrado con el número 178, nacido en diciembre de 2011 que dio un
peso de 510 kilos. Le dio lo justo Francisco Pons «Puchano”, justificándose
Rafael Viotti y cortando el toro a Rafael González en banderillas. Tras un
garboso inicio, la primera tanda por la mano derecha supo acompasarse al gran
ritmo del astado de Zalduendo. El toro mantenía las fuerzas que apuntaba de
salida, que se vino pronto a los trastos del francés, mimándolo muchísimo Juan,
que no le obligó sino que dulcificó su tranco. Fue a más la condición del de
Zalduendo, que supo entenderlo perfectamente el de Arles. Se sacó el toro por
la espalda en el epílogo, echándose rodilla en tierra para rematar labor de una
soberbia estocada y cortar los máximos trofeos al animal, premiado con la
vuelta al ruedo en el arrastre.

Le permitió hacer su tauromaquia en el inicio muleteril el
cuarto, un toro con el que se sintió a gusto en ese prólogo en el que le cambió
los trastos con torería tras brindis a su familia. Por el pitón derecho se
gustó el torero alicantino en una buena serie primera para ir construyendo una
faena de mucha lógica. Aprovechó la calidad del toro para cuajarlo por ese lado
diestro y, a zurdas, ir confeccionando muletazos aislados pero plenos de sabor.
En un momento de riesgo, el toro hizo por el alicantino, que lo tuvo varios
segundos a merced de los pitones dándole un palizón de órdago. Afortunadamente
se repuso pronto Luis Francisco, matando de estocada que requirió de descabello
y cortando dos orejas.

Tras
escuchar el torero división de opiniones al salir a lidiar el quinto, le meció
con firmeza Morante el capote a la verónica al de Zalduendo. Ahora sí lo cuidó
en el caballo, haciéndole extraños a Sánchez Araujo y Lili en banderillas. Compuso
la figura Morante en el inicio muleteril, llevándolo dulce al de Zalduendo,
pero no tenía fuelle un toro que se empezaba a quedar más corto por momentos.
Morante, tras intentarlo por ambas manos, comenzó a cruzarse en corto ya sin
zapatillas. Sonó la música y lo llevó en corto por naturales aislados ya al
hilo de tablas. Mató con habilidad y cortó oreja.

Con una
larga de rodillas en el tercio recibió Juan Bautista al serio sexto, un toro al
que luego meció a la verónica hasta los medios entrelazadas con chicuelinas que
conectaron con la afición paisana. Tomó también bien el capote el de Zalduendo
tras el caballo. Faena completísima la del torero francés, que fue a más en su
ímpetu mientras el toro iba a menos en su condición. Aprovechó solemnemente la
condición del toro, cuajándolo por la mano derecha y conectando a pesar del
cambio de ritmo con el tendido. Esa dulzura de Bautista, que aprovechó la
nobleza por ambos lados de un toro que a veces perdía las manos, logró tras un
estoconazo de libro pasear el doble trofeo.

FICHA DEL FESTEJO

Plaza de toros de Arles, Francia. Primera de la Feria del
Arroz. Corrida de toros goyesca. Lleno. 

Seis toros de Zalduendo.

Luis Francisco Esplá, oreja y oreja. 

José Antonio «Morante
de la Puebla”, bronca y oreja. 

Juan Bautista, dos orejas y rabo y dos orejas.