Incombustible

LA CRÓNICA DE SALAMANCA

Incombustible


martes 13 septiembre, 2016

Un buen encierro de El Pilar permitió que la Glorieta se empapara de la torería innata de Ponce, la entrega de Castaño y la verdad de José Garrido

Un buen encierro de El Pilar permitió que la Glorieta se empapara de la torería innata de Ponce, la entrega de Castaño y la verdad de José Garrido

MARÍA FUENTES

La verdad en el toreo no se intuye. La verdad en el toreo
aprieta almas, emana sentimientos, cala dentro y hace sentir. Cuando esa verdad
la sientes como tuya y ejecutarla te lleva sudor y lágrimas, sabes que la
gloria la has rozado por algo. Por eso, sabe Enrique Ponce que en sus dominios
esa verdad estalla, que cuando ofrece el pecho por abajo nace ese sentir torero
que da la experiencia y le permite saborear las embestidas sin prisas y sin
urgencias. Ponce ya no tiene que correr. Tiene que deleitar consciente de que
toda una vida en esto sirve para engrandecer.

Apostó Ponce en el abreplaza por la profundidad tras el
minuto de silencio que guardó la Glorieta en honor al fallecido Alipio Pérez
Tabernero. Dio rienda suelta a su clase innata cuando le recetó dos lances de
clase a la verónica y una media en el saludo capotero. Brindó a Javier Castaño
y se rompió dándole la muleta a media altura, templando con la diestra donde
firmó los mejores pasajes. Tuvo calidad el del Pilar. Mucha estética y primer
premio.

Ante ‘Bellito’ creció en pureza y verdad por momentos la
obra, bello trazo a base de mimo y toques suaves que engarrotaron almas, y es
que esos sublimes cambios de mano solo él sabe hacerlos. Y se gustó, y haciendo
el toreo encajado al natural aquello iba fluyendo. Brindó series diestras de
verdad y encaje mientras que el animal de El Pilar seguía humillando con
codicia, para culminar con un fin de tarde en volandas y cautivar tierra
charra.

Un ajustado quite por chicuelinas de José Garrido dio el
aviso de que éste venía a Salamanca a dar la talla. A su ansia de triunfo no le
importó toparse con el más deslucido del encierro en su presentación en La
Glorieta porque cada vez que el extremeño pisa un ruedo tira de asiento y
serenidad. Es consciente de que hay que justificarse cada tarde. Lo hizo ante
‘Resistente’ que le faltó raza y se paró pronto y siguió en esa misma línea de
empeño ante ‘Alambisco. Éste sabe lo que quiere y no piensa permitir que nadie
le coma la merienda, porque Garrido no sólo tiene raza, tiene valor y tiene
gusto, quiere torear con ritmo y sabe hacerlo desde la colocación y el toque
suave cuando arrancó hoy embestidas por ambos pitones encajado y con verdad
aunque en el primero los aceros le robaran el premio y en su segundo, una, que
se ganó a base de verdad para rematar con unas bernardinas finales entre
pitones de quién sabe que cada tarde no le queda otra que arrimarse como un
perro porque está en el elenco de los ‘nuevos’ que han venido a revolucionar
esto y no piensa dar un paso atrás.

Adelante dio un paso Javier Castaño cuando rompió el
paseíllo y su plaza le tributó una profunda, rotunda y sonora ovación
conscientes de que su empeño y desgarro por amarrarse al tren de la vida ha
engrandecido la Fiesta. Por esto, solo por esto, Castaño tenía que haber estado
anunciado en esta Feria desde el minuto cero. Castaño no miente cuando toca los
vuelos, porque tiene una carrera lograda a base de pundonor, y tal vez ahora no
esté en su mejor momento, él lo sabe, pero es grande en esto, y eso lo sabe
también. Se las vio esta tarde con ‘Medilonillo’, su primero, que humilló con
clase desde inicios. Saludó su cuadrilla en el tercio de banderillas y
genuflexo inició el salmantino la faena de maleta. Pedía temple y mano baja.
Buen pitón derecho tuvo este de El Pilar que obedecía a los toques de Castaño
con trasmisión. No llegó el lucimiento del salmantino que provocó después la
tensión cuando cayó al suelo al entrar a matar y recibió un fuerte golpe en la
zona testicular para pasar a la enfermería. En nada quedó y volvió a la lidia
del quinto. Había que dejársela muy puesta a ‘Potrico’ que tenía movilidad y
ritmo. Se la puso Castaño por ambos pitones y selló una faena intermitente
donde los mejores pasajes vinieron al natural, queriendo siempre y muy firme
para culminar con una entera que provocó que Castaño no se fuera vacío de su
plaza cuando sintió el calor en forma de oreja, mismo instante en que no dejaba
de azotar el frío.

En la retina, hoy, esos remates sublimes del maestro de
Chiva, esa despaciosidad en los toques que nacieron de una mente que se ha
hecho gigante, que funciona porque susurra muy alto su toreo, que emana de un
hombre incombustible que compone al son de la estética y la torería, esa que
muchos sueñan, esa que debe ser espejo donde mirarse.

FICHA DEL FESTEJO

Plaza de toros de La Glorieta, Salamanca. Tercera de Feria
con frío en los tendidos. Corrida de toros. Media entrada.

Seis toros de El
Pilar.
Bien presentados, astifinos, con codicia y clase. Mejores 2º y 4º y
6º.

Enrique Ponce,
oreja y dos orejas

Javier Castaño,ovación y oreja.

José Garrido,silencio y oreja.

 

Saludaron Marco Galán,
Fernando Sánchez, José Luis López y Javier Valdeoro