ENTREVISTA

María Jesús Gualda: “No creo que las figuras no sean capaces con el Santacoloma, sino que lo conocen poco”


jueves 30 marzo, 2017

Hablamos con María Jesús Gualda, ganadera de El Añadío, que nos desgrana el pasado, presente y futuro de un hierro que se está abriendo camino sobre todo en las Ferias francesas

Hablamos con María Jesús Gualda, ganadera de El Añadío, que nos desgrana el pasado, presente y futuro de un hierro que se está abriendo camino sobre todo en las Ferias francesas

JAVIER FERNÁNDEZ-CABALLERO

El hierro de El Añadío es uno de los de más
corta camada que existen en la actualidad pero con mayor potencia en cuanto al
producto lidiado en la plaza. Sita en la provincia de Jaén, lleva la sangre
santacolomeña como bandera de sus días. Hablamos con su criadora, María Jesús Gualda,
que nos desgrana el pasado, presente y futuro de un hierro que se está abriendo
camino sobre todo en las Ferias francesas.

¿De qué estamos hablando cuando nombramos «El
Añadío”? ¿Cuál es vuestra pequeña gran historia en el hierro?

La
historia es bastante larga. Es una ganadería pequeña, modesta, pero con mucha
solera. Mi bisabuelo fue José Bueno. Tuvo ganadería, siempre encaste Santa
Coloma, la dividió en tres hijos, uno de ellos fue mi abuelo. El hierro de
César Bueno, mi abuelo, es el que tengo ahora mismo. Pasó a mi madre y me quedé
yo con ella. Esa es la historia de la ganadería, que pasta en la finca El
Añadío. Siempre hemos tenido encaste Santa Coloma, fundamentalmente Coquilla.
Somos una ganadería pequeña, de sólo 100 madres, que no pensamos en plazas de
primera ni en grandes ferias sino pensando en disfrutarla.

¿Cuál es la historia más reciente del hierro?

Hasta
el año 81 se llevó en conjunto con Daniel Ruiz cuando ellos tenían lo de
Coquilla. Luego, a partir de ese tiempo, cuando decidieron quitarlo, nosotros
nos quedamos una parte de Daniel Ruiz. Hemos seguido siempre con esto. Siempre
los que hemos tenido Coquilla nos hemos visto en la necesidad de subir cara, y
en el año 2000 echamos toros con el hierro de San Martín, viniendo de lo que
tenía Camino, y así tiene un refresco de Buendía. Así lo hemos llevado, con una
base fundamental de Coquilla pero con vacas y sementales de Buendía. Ahora
lidiamos cinco o seis festejos al año, novilladas picadas, sin picar y
bastantes festivales.

¿No dejáis nada para corridas de toros?

No
dejamos nada para corridas de toros porque ya sabemos lo complicado que es
vender este tipo de toro. Ahora llevamos unos cuantos años que vamos a Francia:
Mont de Marsan, Parentis, Mugron… parece ser que en Francia se valora bastante
este tipo de encastes y hemos tenido festejos en el que se han dado las cosas
bastante bien. También hemos lidiado en Córdoba sin caballos, con varias
vueltas al ruedo; luego cambia la empresa y no te vuelven a llamar aunque hayas
triunfado. También en la zona de Ciudad Real, Jaén, Málaga y Granada hemos
llevado novillos con caballos o sin caballos.

¿Qué faenas recuerdas especialmente de tu
hierro?

Roca
Rey, por ejemplo, nos mató antes de tomar la alternativa una novillada en Navas
de San Juan. Cortó dos orejas, se le dio la vuelta al ruedo a un novillo y
aquella faena se me quedó muy grabada. El año pasado en Parentis, en Francia,
me dejaron fuera un novillo porque se partió los pitones y, lidiado fuera de la
novillada -porque no me lo podía traer por vacunaciones- fue un animal de vacas
que no se pudo indultar porque estaba fuera oficialmente. Ha habido muchos
novillos muy buenos.

Hoy día se confunde trapío con kilos y cara,
esto supongo que será un grave problema para vosotros.

Hoy día
se pide volumen, kilos y pitones, hasta para las plazas de tercera, y sobre
todo en determinados encastes. Si usted viene pidiendo Coquillas, no me pida
que tengan que ser veletos, porque no los hay. Es un problema con estos
encastes, claro. Pero yo no renuncio a Coquilla, de hecho el año pasado me
traje dos sementales de la ganadería de Sánchez Fabrés de Salamanca, porque en
Coquilla es dificilísimo refrescar, porque no hay nada. Me ofrecieron esta
oportunidad y la aproveché porque quería seguir teniendo esa base de Coquilla,
sin duda.

¿Y las figuras? ¿Qué hacer para que se
decidan por la diversidad de encastes en las Ferias?

No creo
que las figuras no sean capaces con el Santa Coloma, sino que lo conocen poco.
Ahí es donde está el problema. Desconfían, sobre todo, si les sale el malo.
Luego, en el campo les encanta a todos, figuras o no, porque les da mucho
juego, les da qué pensar, pero luego temen al toro en la plaza porque exige una
línea diferente. Este no es el toro en el que te puedes echar encima desde el
principio porque necesitas enseñarlo a embestir, algo que hoy día ya no se
hace.

Realmente, ¿cuántos años más crees que puede
durar el romanticismo de muchos ganaderos como vosotros?

No lo
sé. Espero que muchos, pero está difícil. Hay que tener los pies en el suelo,
saber que esto es así y no pretender algo difícil. No hay que irse a un gran
número de animales, sino medir mucho las cosas en ese sentido. Hay que tener
eso claro y poder sostenerlo económicamente. Yo, por ejemplo, he montado un
hotel rural en el entorno de la ganadería. Otros ganaderos hacen otras cosas,
como manso. Yo solo tengo bravo, algo a lo que está dedicado exclusivamente la
finca. Hasta que podamos económicamente, seguiremos aquí.

¿Dónde está situada la finca y cuál es el
modus operandi de la ganadería a lo largo del año?

La
ganadería está ubicada en Vilches, Jaén. Todo es dehesa dedicada exclusivamente
a ganado bravo. La finca está dividida en tres cercados de madres y tres de
machos. Nosotros trabajamos muy a la antigua usanza. Este es un toro que, como
en la plaza, no quiere que lo molestes. Tienes que convencerlo y no molestarlo
mucho. Además, las fincas en Jaén son muy quebradas, prácticamente no hay un
llano, por lo que tenemos cercados muy grandes y con pendientes fuertes. La
comida en un sitio, el agua en otro y dos comidas en sitios distintos, para que
hagan ejercicio y se muevan diariamente, a su aire. Nosotros no corremos los
novillos, sino que los ejercitamos así.

¿Cuál es el ciclo que lleváis a cabo?

En la
Inmaculada, una fecha tradicional, se echan los sementales. Ahora estoy
haciendo dos lotes de cincuenta vacas. La cubrición termina en junio, y a mitad
de temporada los retiro, y luego echamos otro toro. Hago cuatro lotes sin mover
las vacas. Ventajas de esto es no mover las vacas; inconveniente es que no
elijo exactamente las vacas que va a cubrir ese toro, pero sí casi. Alguna puede
ser que a la primera no se quede y la repase el segundo toro, pero tampoco es
malo porque abres un poco. Los tentaderos procuro hacerlos en primavera. Luego
los toreros de la casa te empiezan a pedir vacas desde principios del invierno.