Sergio Galán: “No sirve solo triunfar, hay que defender también la dignidad en los despachos”

ENTREVISTA

Sergio Galán: “No sirve solo triunfar, hay que defender también la dignidad en los despachos”


miércoles 12 abril, 2017

El rejoneador conquense prepara su temporada en su finca salmantina. Su concepto lo define como “clásico, puro y con mucha verdad”

El rejoneador conquense prepara su temporada en su finca salmantina. Su concepto lo define como “clásico, puro y con mucha verdad”

MARÍA FUENTES

Corría el año 1997 en la plaza de Los Hinojosos, municipio
de Cuenca, y fue en ese coso, la tarde del 17 de agosto, testigo del debut de
un Sergio Galán desconocido al que le podía la ambición. Su sueño lo tenía
claro desde antes de dar si quiera los primeros pasos. Su abuelo, tratante de
caballos; él, en sus ratos libres siendo solo un niño, siempre montado a lomos
de alguno de ellos. Hoy, en ‘Dehesa Joaquín de Huelmos’, su finca salamantina
ubicada en el término municipal de Valdelosa, el rejoneador prepara una
«temporada ilusionante”. Muchas metas por cumplir, consciente de que el camino
hasta aquí no ha sido fácil.

Una primera temporada
la de 1998 con más de 40 corridas. Como inicio no está mal…

La verdad es que no. Lo cierto es que desde que tengo uso de
razón he querido torear, y al mismo tiempo lo veía muy difícil. Era como un
sueño inalcanzable. Era consciente de que no tenía a nadie que me enseñara y mi
familia no era del mundo del toro pero nunca dejé de intentarlo. Cuando terminé
bachillerato ya pedí dedicarme más profesionalmente, 10 o 15 corridas el año
que termino bachillerato y ya al año siguiente empiezo a torear más
profesionalmente. Mi primer apoderado fue un amigo de la familia que era
aficionado, y fue quien me ayudó a convencer a mis padres. Ese 1998 se saldó
con 42 corridas, para ser el primer año como dices no está mal, y eso fue lo
que me convenció de forma definitiva de que estaba en el camino correcto.

Un perfil muy
autodidacta…

Sí, siempre lo he sido y lo sigo siendo. En mi familia no
hay antecedentes taurinos entonces sí que es verdad que he ido aprendiendo a
base de ver muchos vídeos, de interiorizar mis errores, de ser muy autocrítico…y
eso es lo que me hacía ir mejorando porque luego tampoco conocía el propio
sistema en sí. Te vas encontrando situaciones complicadas y una vez que eres
capaz de superarlas es bonito, pero es muy duro.

¿Has sido muy
exigente contigo mismo?

A veces creo que sí, pero eso ha sido fundamental para
crecer como profesional. Ha sido fundamental, ser muy exigente conmigo mismo ha
sido mi secreto. Siempre tener muy claro hacia donde quieres llegar y ser duro
con uno mismo para mejorar es la única manera de crecer.

¿El sistema se lo ha
puesto fácil?

En absoluto. Lo más duro para mí ha sido esa realidad de la
Fiesta que no se ve, pero que existe. Ver como un año triunfas en una Feria y
al año siguiente no te ponen o esas guerras de despacho son muy duras al
principio que es cuando tienes que ir cogiendo caché. Ya no sirve solo el
triunfar, hay que defender también la dignidad en los despachos para que luego
al año siguiente vayan escalando posiciones.

¿Cómo define Sergio
Galán su concepto del toreo?

Un toreo muy clásico, muy puro, muy de verdad. Intento
siempre que haya mucho contacto con el toro, asimilar más las faenas como el
toreo a pie, el caballo como muleta para dominar las embestidas y que siempre
la base primordial sea el toreo para que haya armonía.

¿Estás ahora en el
momento por el que tanto has luchado?

Estoy muy contento con mi trayectoria, porque el camino no
ha sido nada fácil. Mi carrera siempre ha sido gestionada por apoderados muy
independientes y es verdad que ahora me siento en un momento muy bonito de mi
profesión porque siento que toda esa lucha ha merecido la pena y estoy
recogiendo sus frutos.

Tardes importantes en
Madrid, Pamplona… muchas quedan ya para el recuerdo

Sí, son muchas tardes emotivas. La primera puerta grande de Madrid
fue muy especial, por lo que se necesitaba y por lo que suponía en mi carrera,
en todos los sentidos. Cuando empecé ni siquiera pensaba que llegara a torear
en Las Ventas, y triunfar allí es lo que soñamos todos. En Pamplona son muchos
recuerdos bonitos, muchas vivencias, éxitos, y sobre todo los primeros son los
que nunca se olvidan. Luego llega el momento en la carrera de uno que tiene que
ser el día a día, hay días que te las juegas a una, y esas que tienen tanta
importancia, si salen bien, son inolvidables.

El idilio con Las
Ventas se inicia en 2003, y hasta el día de hoy, siete puertas grandes…

Madrid es Madrid. Es una plaza a la que le tengo mucho
cariño porque es el pilar de mi carrera, la plaza que me ha dado siempre el
empujón para afrontar todos los años de trayectoria y he salido como dices
siete años a hombros, es una plaza que siempre se me ha dado muy bien y donde
uno tiene siempre también mucha responsabilidad. El nivel de exigencia es mayor
y la preparación para esas tardes es muy intensa.

Este año dos citas en
San Isidro, vuelves a Sevilla… ¿cómo afronta la temporada?

Pinta una temporada muy bonita, siempre aspiramos a estar en
esas plazas de mi primera categoría. Estoy muy contento de poder volver a
Sevilla que el año pasado corté una oreja y se creó muy buen ambiente y Madrid es una de mis
plazas. Trabajo para seguir mejorando en mi concepto del toreo y poder expresar
el toreo que tengo en mi mente para que las faenas sean más macizas, más
compactas.

¿Alguna novedad en la cuadra para este 2017?

‘Palmero’ será la apuesta este año junto a ‘Embroque’ y
‘Bambino’, que son otros de los caballos en los que tengo mucha ilusión, a
parte de los veteranos que irán saliendo a lo largo de la temporada. Estoy muy
contento e ilusionado. Caballos nuevos a muy buen nivel. La ilusión sigue
intacta. Ojalá sea una temporada bonita.