Illescas 1140x110

Emerge la torería de Garrido

Illescas 320x100
Valdemorillo 2023 Movil 320x100
CRÓNICA, SEVILLA

Emerge la torería de Garrido


miércoles 26 abril, 2017

Una variada e interesante corrida de Torrestrella permitó que efectuara un toreo de pureza y barroquismo para cortar una oreja al cuarto; silenciados salieron Álvaro Lorenzo y Ginés Marín

Emerge la torería de Garrido

EMILIO TRIGO / FOTOS:
ARJONA-PAGÉS

Un cartel de
jovencísimos matadores era el que acogía el Coso del Baratillo este miércoles para el arranque del ciclo
continuado de festejos en su Feria de
Abril. José Garrido, Álvaro Lorenzo
y Ginés
Marín
hacían a las seis y media en punto el paseíllo frente a un encierro
de Torrestrella.

Una más que interesante corrida de
D. Álvaro Domecq la que se lidió en la tercera de abono.
Un encierro bien presentado salvo el
basto quinto, que embistió como sus feas hechuras. La tarde tenía muchos ojos puestos en ella. Se trataba de ver la respuesta a tanta presión, por parte de los tres jóvenes aspirantes
a figuras.
Un mandato de responsabilidad de futuro el que recaía sobre sus
hombros en la tarde sevillana. Del cual, salió
vencedor José Garrido con una oreja en tarde de gran compromiso interior. El
extremeño bordó el toreo durante toda la tarde con el capote y se erigió en uno
de los máximos exponentes capoteros del escalafón.
Preciosa y plástica interpretación al torear con el percal en cualquier instante.

Garrido
volvió a expresarse con el percal y ofreció
un toreo puro a la verónica con las muñecas dormidas y mentón en el pecho.
Toreo arrebatado, barroquismo en esencia cristalina.
Un toro muy claro y
humillador en todos los tercios. Embestidas con calidad y transmisión en su galope.
Hasta banderillas todo fue prometedor lo que observó Garrido para brindar a todos. Inició torerísimo de rodillas con un
doblón por bajo de verdadero cartel
. José ofreció la muleta con la diestra con distancia entre toro y torero,
acudiendo el Torrestrella con prontitud y virtudes. Se rebosaba claramente
reponiendo y colocando la cara para el siguiente. Amagó con rajarse el buen
cuarto, con una mirada clara a tablas, pero afortunadamente fue sólo una tentativa. Garrido con sumo gusto recetó muletazos
muy buenos pero sin afianzar contundencia.
Hubo cosas muy buenas con toreo caro por ambos pitones, incluidos unos naturales de mucho
empaque y temple.
Soltó una trincherilla verdaderamente cumbre. Faena
plena de torería a la que le faltó mayor rotundidad ante un toro muy propicio. Oreja tras buena estocada y ovación al toro en el arrastre. Antes
con el primero, larga cambiada en chiqueros con solvencia. Recorrió el extremeño el albero camino de
aquellos terrenos para plantarse de rodillas y así comenzó la lidia del boyante
que abrió plaza.
El Torrestrella se desplazó con bondad y recorrido lo que aprovechó un garboso Garrido para ‘jartarse’ de torear con
el capote. Sensacional José que imprimió
ritmo, cadencia y gusto en cada templada verónica.
Continuó muy torero con
el percal llevándolo con gracia con un galleo muy pinturero. Garrido quería más y tras una justa vara
interpretó un quite con mucha plastificad y gran media.
Sé sintió con el
percal en todo momento. El primero perdió fuelle en el último tercio
embistiendo sin clase y con media arrancada. Un toro que tal vez acusó tanto
capote en los primeros tercios de José y Lorenzo que también realizó su
oportuno quite. Labor correcta de
Garrido, con oficio, que no pudo construir faena por la nula colaboración de su
oponente.
El de los Alburejos tuvo
un punto de genio, bruto a la hora de coger la muleta del extremeño.

También pudo tocar pelo Álvaro Lorenzo de no estar tan catastrófico con la
espada.
Su mal uso le emborronó una destacada y estética faena al incómodo segundo.
Abanto el primero del lote, que no se rebosó nunca en el capote. Toro mansito
de condición que marcaba una y otra vez, con irse a los terrenos de chiqueros. Lorenzo que brindó al cielo fue convencido
a su toro. Le abrió los caminos y lo esperó para pulir la arrancá descompuesta
del oponente.
Un toro de teclas, complicado y cambiante a lo largo de su
faena. Tuvo mérito el toledano que
templó con el trapo una picante embestida y además imprimo mucho gusto a su
quehacer.
Lo desorientó y no le dio tiempo a pensar al Torrestrellaamarrándolo en la franela. Faena de
nivel del joven espada que estuvo muy fino y que gustó a la parroquia sevillana. 
La espada fue su talón de Aquiles, perdiendo la oreja y cualquier manifestación
de cariño por su mal uso.
El quinto
desentonaba con sus hermanos, un toro abierto de cienes, amplio de pitones y
muy desigual de embestida. Lorenzo brindó a la Maestranza en los medios. Siempre sincero delante de su enemigo, un
toro ‘empestiñado’ algo mirón al que hubo que tragar en silencio sus dudas.
Tuvo
obediencia pero en el cite y falta de transmisión en conjunto. Oficio y tesón demostrado ante un animal
que no rompió nunca para ‘alante’ de verdad
. Esta vez resolvió con la
espada.

Cerraba la terna de los emergentes Ginés Marín. El extremeño
estuvo queriendo en todo momento pero a veces algo atascado. No fue el suyo el lote para poder expresarse
con absoluta propiedad.
Saludo
variado de Ginés con el percal al
tercero. Gustó pero no calentó. Un toro que se movió con prontitud pero con
poca transmisión. El Torrestrella llegó al último tercio con movilidad pero sin
demasiada claridad en la embestida. Un astado que entraba dormido al embroque
pero de mitad del viaje hacia delante sacaba en genio del interior. Ni una embestida clara salvo las obligadas
y sometidas con las que inició Marín su trasteo
. Un
toro de pasar fatiga sin que nadie lo
aprecie, de esos que son más de público que del torero.
Sin embargo Ginés
Marín,
estuvo muy firme y más técnico que estético. El extremeño por encima de
su oponente. Espadazo arriba. A la larga cambiada a portagayola de Marín le precedió un ramillete de
verónicas con plasticidad. El sexto fue
un astado suelto de carnes y de embestida rebrincada. Pareció estar lastimado
de manos.
Iba con todo el de D. Álvaro que buscaba el engaño a saltitos, de
mala forma, pero sin malignas intenciones. Muy en rectitud y brusco. Ginés intentó agradar con un planteamiento
de faena variado y por ambos pitones. Destacó la firmeza y algún muletazo
suelto
pero sin poder calentar el cotarro por la falta de colaboración del
deslucido que cerró un interesante encierro de Torrestrella.

 

FICHA DEL
FESTEJO

Plaza de
toros de la Real Maestranza de Caballería de Sevilla. Tercera de abono. Corrida
de toros.

Entrada: Media
plaza.

Seis toros
deTorrestrella. Bien presentados
e interesantes de juego. Destacó el buen cuarto.

José
Garrido,
Silencio y oreja.

Álvaro
Lorenzo,
Silencio y silencio.

Ginés Marín,Silencio y silencio.