Golpazo maestrante de Roca Rey y faenón sin premio de Castella

SEVILLA

Golpazo maestrante de Roca Rey y faenón sin premio de Castella


viernes 5 mayo, 2017

Una buena corrida de Victoriano del Río de la que destacó un cuarto de vuelta al ruedo; Roca Rey desorejó al tercero, Castella perdió por la espada las dos del cuarto y Manzanares no tuvo lote

Una buena corrida de Victoriano del Río de la que destacó un cuarto de vuelta al ruedo; Roca Rey desorejó al tercero, Castella perdió por la espada las dos del cuarto y Manzanares no tuvo lote

EMILIO TRIGO / FOTOGALERÍA: ARJONA-PAGÉS

Otro
llenazo de «No Hay Billetes” acogía esta tarde la Real Maestranza de Caballería
de Sevilla para la antepenúltima corrida de toros de su Feria de Abril. Un
auténtico cartelazo con Sebastián Castella, José María Manzanares y Andrés Roca
Rey se anunciaba frente a los toros de Victoriano del Río. A las seis y media
en punto arrancaba el paseíllo.

Se fue muy recto Castella a portagayola. El francés pasó un mal trago por el fuerte viento que soplaba en esa jurisdicción. Rostro serio, comprometido con la papeleta que había adquirido. Sebastián solventó con oficio el gran compromiso y cuajó después un precioso saludo a la verónica al abreplaza. El primero un ensabanado precioso en cuanto a su morfología y que derribó al piquero que hacía guardia. Mostró temperamento el abreplaza que se llevó tres puyazos en el lomo. Castella se topó con un toro que tuvo complicaciones en su embestida, fue tardo, soltó la cara y sacó genio. Mucha ‘chiribita’ tuvo este del Río al que Sebastián pasajeó por ambos pitones con firmeza. Se afligió el toro de mitad de faena para adelante y todo se quedó en el profesional esfuerzo del francés. Silencio. 
 
Astado de puntas negras como su capa. Bien hecho aunque más despegado del suelo que su hermano. Molestó demasiado las rachas de viento al alicantino a la hora de recogerlo de capa. Algún lance estimable ante un toro sin terminar de rebozarse en el capote. Viaje corto y a la defensiva el primero de Manzanares. Así se mostró en la lidia con un embestida muy fuerte y marcando terrenos de chiqueros. Genio y violencia es lo que atesoro el de Cortés en todo momento, acusándolo aún más en el último tercio. Josemari plantó cara con sinceridad a pasear de todas las adversidades de su oponente y del dios   Eolo que también se contagió con la violencia del segundo. Tragó saliva Manzanares para enjaretar dos tantas de máxima figura donde se impuso y mandó con una muleta al viento. Gran mérito esos momentos donde la estética acompañaba la desclasada embestida del astado. Sonó la música y justo ahí, al cambiar a zurdas el toro canto -lo que apunto la mansedumbre que dejó ver en el caballo- se najó a querencias y nada más que contar. Enorme disposición  del Alicantino que remató con tremendo espadazo. Ovación. 
 
Se expresó con capote Roca ante el bis tercero. Verónicas a pies juntos con un percal moviéndose mucho al viento. Andrés que brindó al público le formó un lio gordo al manso sobrero. Roca Rey destapó su artillería pesada desde los compases iniciales. Apretó tanto al toro que salió huyendo a chiqueros. Otro mansito con genio. Tuvo alta toreabilidad el de Cortés pero porque Roca Rey lo amarró como un soldado a su paracaídas. Y es que le cayó al toro un tremendo toreo desde las alturas. Sensacional el peruano que engarzó una faena de mucha ligación y exigencias a un toro que tuvo carbón y que rebañaba al final poderoso muletazo.   Siguió la faena con la misma intensidad que un cable de alto voltaje con muchos amperios de corriente. Lo cuajó a zurdas e hizo que se entregará el toro bajando una cuarta su punto de genio. En ese momento Andrés lo muleteó con su particular sello haciendo con el lo que quiso. Demostración de máximo poder e inteligencia ante su antagonista. Lo remató por arriba con una gran estocada. Dos orejas rotundas.
 
Buenos lances de Sebastián Castella al cuarto. Continuaba por entonces el fuerte viento en la Maestranza pero Castella meció con suavidad el capote en un recibo dentro del tercio. Bravo astado en el caballo que se empleó con los riñones. Sebastián brindó a una Maestranza repleta de localidades «sin billetes». Castella se enfrentó a un toro de mucha calidad por ambos pitones y bravo, muy bravo. ‘Derramado’ derramó toda su clase por el albero maestrante ante un sensacional Castella. El francés cuajó un actuación de muchos quilates con un toreo reunido, poderoso y ligado. Sebastián hizo el toreo en mayúsculas y cautivó a Sevilla. A su Sevilla porque es sevillano de corazón. Castella bordó el toreo por ambos pitones y recetó un par de cambios de manos que aún los está dando. Tremendo por capacidad y belleza. Hubo temple y mucho gusto ante el buen cuarto. Lo tenía en la mano y tras la estocada y descabellos todo quedó en una clamorosa vuelta al ruedo. Se le fueron dos orejas pero se llevó el corazón de su ciudad adoptiva. Clamorosa vuelta al ruedo para Castella. También la hubo para el toro. 
 
Tuvo guasa el quinto y vendió cara su vida. Muy áspero el que cerraba el lote de Josemari que soltaba un derrote al final de cada muletazo y que embestida descompuesto. Manzanares que embrocó cuasi perfecto, dando la panza y ofrecido el pecho puso sobre el tapete la expresión que le faltaba al de Victoriano. Faena con recursos de la calidad «madre in Alicante» pero sin continuidad por culpa del desclasado y deslucido astado. Superior Josemari a su oponente y con el peor lote con diferencia de la tarde. 
 

A por
todas salió Andrés Roca Rey cuando salió el sexto, buscando en todo momento la
Puerta del Príncipe. Pero no lo tuvo fácil el peruano por las circunstancias
climatológicas, puesto que se puso a caer un auténtico aguacero en La
Maestranza y el público abandonando los tendidos por la fortaleza del agua que
caía. Perfecto le dejó la muleta en la cara en las dos primeras tandas por el
pitón derecho, en las que logró conectar a los tendidos y hacer sonar al
Maestro Tejera. En la tercera tanda, por el mismo pitón, hubo un cambiado por
la espalda de espanto, y se puso directamente a torear al natural ya con un
animal más incómodo y saliendo con la cara por arriba, quedándose en los
tobillos de joven. Los pinchazos evitaron la Puerta del Príncipe.

FICHA DEL FESTEJO

Plaza
de toros de la Real Maestranza de Caballería de Sevilla. No Hay Billetes. 

Seis toros
de Victoriano del Río, el gran cuarto de vuelta. 

Sebastián Castella, silencio y vuelta. 

José María Manzanares, ovación tras aviso y silencio. 

Andrés Roca Rey, dos orejas y ovación tras aviso.