Zarpazo de Pepe Moral con la Miurada

CRÓNICA DE SEVILLA

Zarpazo de Pepe Moral con la Miurada


domingo 7 mayo, 2017

Un importantísimo Pepe Moral paseó dos orejas del encierro de Zahariche con el mejor lote, pidiéndose la Puerta del Príncipe; Nazaré con el peor lote estuvo muy capaz; Esaú mostró mucha firmeza

Un importantísimo Pepe Moral paseó dos orejas del encierro de Zahariche con el mejor lote, pidiéndose la Puerta del Príncipe; Nazaré con el peor lote estuvo muy capaz; Esaú mostró mucha firmeza

 

EMILIO TRIGO / FOTOGALERÍA:
ARJONA-PAGÉS

 

La corrida de Miura ha proporcionado el triunfo gordo de Pepe Moral. El sevillano cortó dos orejas -que pudieron ser tres si
el palco concede la segunda del quinto con una petición abrumadora- con un
toreo de extraordinaria calidad. El
palaciego cuajó al buen quinto por ambos pitones, con un toreo lleno de
virtudes y temple.
Mucho temple. Los naturales fueron realmente hondos,
exigentes y muy despaciosos. Esos pasajes fueron de muchísimos diamantes a todo
un bravo de Miura, que lo quería todo por abajo. Al otro, le arrancó la oreja
con una faena de similares características pero principalmente basada por
el derecho. Un triunfo que le catapulta
al gran circuito y lo debe sacar del inmerecido lugar que ha ocupado hasta hoy.
Sus compañeros de cartel también deben salir de ahí, puesto que son toreros de
calidad contrastada.
Nazaré y Esaú
no pertenecen a ese lugar ni a estos carteles duros, ni tampoco Pepe Moral a
pesar del triunfo. 

Cierto es
que un triunfo con Miura te llena de
oxígeno,
pero también los es, que te falta aunque la terna no lo ha
demostrado. Una corrida que aflige mucho
mentalmente
desde que se anunciaron, pero que ambos, han sabido estoquear
como si tuvieran cuarenta corridas firmadas y nada dependiera de hoy. Demostración de vergüenza torera,
compromiso y responsabilidad, puesto que han solventado la tarde con mucha
entrega, sinceridad y verdad. Esaú tuvo mejor fortuna en el lote que
Nazaré
y la providencia de cara en
el tercero escapándose de puro milagro en la portagayola.
El camero ofreció su temple y buenas formas
sobre todo en el sexto llegando a escuchar la música y apunto de tocar pelo. 
Sin embargo, Nazaré no tuvo suerte con el peor lote. Su par no le permitió poder explayarse como lo
hicieron sus compañeros. El de Dos Hermanas, se topó con uno sin poder y muy
deslucido, y con otro, que era un prenda.
Se la jugó con este realizando
una labor para profesionales con mucha capacidad y firmeza. Nazaré con valor frío y sin aspavientos se
metió entre los pitones de su Miura y le tragó lo indudable para terminar
mandado el nazareno.
En conjunto tres espadas, tres conceptos y tres
toreros con muchos argumentos sobre todo Pepe
Moral
que acarició el sueño de la Puerta
de Príncipe
con la miurada. A la
postre importante e interesante festejo que cerró la Feria.

Salió el
primero de la tarde con un trote chochón, cansino, manifestando una alarmante
falta de fuerzas. 
Nazaré se estiró un par de veces con templanza y buen juego de brazos pero su
astado se derrumbó a las primeras de cambio. Se protestó el Miura que estuvo en la línea media de la devolución.
Unas veces se caía y otras no.
Lo cierto es que no dijo nada con una embestida insulsa a media altura y
muy deslucida. El sevillano, Nazaré, contrariado por la falta de colaboración de su oponente, planteó un trasteo con
mucha suavidad más allá del tercio. Antonio
lo desarrolló principalmente por el pintón derecho por donde dejó alguna
pincelada de su buen gusto. Superior el de Dos Hermanas con tan descafeinado
Miura.
La estocada tendida y varios descabellos silenciaron su labor tras
aviso. De poder a poder sobre los pies y
como mucho sabor recibió Antonio Nazaré al cuarto.
Resultó muy bello el
saludo del sevillano a un toro que descompuso la lidia en varas y en
banderillas. Acudió como un rayo a los
jacos e hizo pasar mucha fatiga a los de plata. Miura
duro para las
cuadrillas. Nazaré se jugó el tipo con
franqueza ante el segundo de su lote. Muy profesional y sincera faena de
Antonio que supo entender a su oponente y tragarle de lo lindo.
Muy áspero
el Miura con viaje corto y
orientándose a medida que avanzaba la faena. Nazazé hizo un gran esfuerzo sin pesarle nunca el tragantón que
estaba pasando. Fue una labor para
buenos aficionados y profesionales que supieron valorar el buen toreo
«cayado» que realizó el sevillano.
Nazaré se pegó un limpio tragantón ante un Miura de los antiguos y además le corrió la mano con mando.
Demostración de capacidad y buen hacer. Antonio acarició el trofeo pero el descabello se la quitó. Ovación con
saludos.

Tuvo otro aire el segundo de la tarde.
El Miura acometió a todos los burladeros con un trote característico y mejores
presagios que el anterior. El palaciego
derramó buenos lances a la verónica y algún detalle pinturero.
  Igualmente en el quite con sevillanía
abelmontada. 
Se dejó el Miura con nobleza en la ascendente faena de Pepe
Moral.
Poco a poco fue subiendo el interés de su actuación. Corrió la mano para alargar la embestida
del manejable oponente. Tuvo gracia su notable metraje y una tanda de naturales
de buen corte y vereda
. Estocada y oreja al esportón. Pepe en el
quinto salió también embraguetado. Moral iba a por todas y apostó por
instrumentar un par de largas cambiadas en el tercio y buen del capote en el
recibo. El palaciego muy despejado de
mentes se puso a torear como si fuera de otro hierro y el Miura lo agradeció
con entrega pastueña.
Moral literalmente se rompió a zurdas con unos
naturales muy muy lentos. Exquisitez al
natural con un temple y compostura de
muchísimo nivel. Fueron tres tandas, de uno en uno y con mucho reposo y gusto. Pepe
con la muleta en la diestra le ofreció la bamba con un toque sutil,
suavidad en cite para embrocar con el pecho por delante y el alma al
descubierto. Pepe Moral había toreado a
un Miura con muchísima prestancia y elegancia, y es que puso el sevillano su
calidad a merced del colaborador Miura
. La estocada cayó algo defectuosa y
cortó una oreja de muchísimo peso. Oreja
con fuerte petición de segunda, dos vueltas al ruedo y bronca al palco.

Esaú no dudó en atravesar el ruedo para recibir a su primero a portagayola. El camero ya había
presentado sus intenciones en un buen quite por chicuelinas en el toro
anterior. Esaú se plantó en el
portón de los sustos y bien que nos asustamos. El camero fue arrollado por el tercero que salió directo al sevillano y
quedó a merced en el suelo volteándolo aparatosamente.
Momentos muy
angustiosos los vividos con un Esaú conmocionado
en el albero. Se recompuso la desordenada lidia y también Esaú que salió de la enfermera. Otro gran sobresalto llegó en banderillas con Curro Robles cuando el
tercero lo cogió por el pecho y lo levantó del suelo.
Tremendo susto que a
Dios gracias quedó en eso. El camero brindó al respetable y sin
probaturas se puso a torear a diestras. Un
sincero matador que muleteó con compostura a un astado agarrado al suelo
y muy mirón. Se puso en el sitio Esaú y construyó una faena a base de oficio y
tesón
. La cosa transcurría con emoción hasta que el toro se partió una mano
y todo quedó en el esfuerzo del sevillano. Buena estocada y ovación. Regresó Esaú de la enfermería para
estoquear al sexto.
El camero estaba con los galenos por encontrase algo
mareado. Saltó al ruedo el cierraplaza
que era un tren de largo y alto, al que Esaú toreo con soltura a la verónica
.
Se gustó en su recibo. El sexto, que brindó al maestro Emilio Muñoz tuvo quince
embestidas que las aprovechó el camero. Esaú
entendió a su astado y le trazo una faena justa, cruzándose siempre al pitón
contrario y buscando la reunión frontal. Además de su temple el camero mostró
su buen gusto en series ligadas y sin dejar pensar a su oponente.
Eso fue
una de las claves para que el director de la banda atacara el pasodoble.
Buen toreo de Esaú por ambos pitones aunque más intenso por el derecho.
Acarició el trofeo por el notable quehacer pero los aceros se lo
restaron. Ovación.

FICHA DEL FESTEJO

Plaza de toros de la
Real Maestranza de Caballería de Sevilla. Última de la Feria de Abril. Corrida
de toros.

Entrada: Tres cuartos de entrada.

Seis toros de Miura. Bien presentados y muy en la línea de casa ganadera. Se lidiaron buenos
ejemplares en Miura, sobre todo segundo, quinto y un sexto a menos. El primero
deslucido, el cuarto muy orientado y el tercero se lastimó una mano.

Antonio Nazaré; Silencio tras aviso
y ovación.

Pepe Moral; Oreja y oreja.

Esaú Fernández; Ovación y silencio.