Moisés Fraile: “Para mantenerse donde uno quiere, un ganadero siempre tiene que estar insatisfecho”

ENTREVISTA

Moisés Fraile: “Para mantenerse donde uno quiere, un ganadero siempre tiene que estar insatisfecho”


sábado 17 noviembre, 2018

En el balance ganadero de este invierno, hoy le toca el turno a El Pilar, el hierro salmantino que este año también ha destacado en plazas de primera categoría, como así ha hecho en su historia.

En el balance ganadero de este invierno, hoy le toca el turno a El Pilar, el hierro salmantino que este año también ha destacado en plazas de primera categoría, como así ha hecho en su historia.

JAVIER FERNÁNDEZ-CABALLERO

En el balance ganadero de este invierno, hoy le toca el turno a El Pilar, el hierro salmantino que este año también ha destacado en plazas de primera categoría, como así ha hecho a lo largo de su historia y de las décadas que lleva posicionada en figura ganadera. 

Enhorabuena por la temporada, aunque los ganaderos y salmantinos sois exigentes.

Sí, estamos contentos al final. Ha sido un final muy bueno de año, rotundo, y con un poco más de suerte con las espadas hubiese habido más orejas. Estamos contentos en el final.

La corrida de la Zaragoza, aunque no se televisó, fue una grandiosa corrida el día 8; luego las circunstancias hicieron que saliesen dos toros de El Pilar en la encerrona de Juli. Esa sí la vieron todos los aficionados… ¿cómo valoras el final de campaña?

La corrida de Zaragoza, aunque no fue televisada, tuvo eco porque fue muy completa. Salió un toro excelente, de los mejores de la feria. Aunque no se vio como la de Valladolid, los medios se han hecho eco de ella. El toro de El Juli en la encerrona también tuvo una clase excepcional, a la que el torero dejó una faena muy buena, templada y torera.

En el inicio de campaña hubo una cita clásica como la de la Real Maestranza de Caballería, cita que estoquearon Bautista, López Simón y Garrido. Un encierro con toros de mucha caldiad y clase a pesar de las orejas.

Muchas veces el triunfo de la ganadería parece que va en son del triunfo de la tarde, y hasta julio no ha habido suerte con las espadas. En Sevilla hubo un toro que nos dejó muy satisfechos, que fue el primero de Garrido. Fue excepcional. Hubo aquel día dos lotes buenos, en una plaza tan difícil para los ganaderos. Fue una corrida que nos dejó satisfechos aunque el resultado numérico no acompañó.

Llegó la cita de Madrid, una corrida inusual por la etiqueta de las Naciones. Fue un experimento un tanto extraño.

Sí, fue raro. Fue una tarde a la que Madrid no estaba acostumbrada. La corrida, como ganadero, fue una corrida que se movió. No fue la insignia de nuestra ganadería por la clase, pero se movió mucho.

Citas estivales como Zamora, Roquetas, Guijuelo, Peñaranda, Valladolid con el triunfo de De Justo o Mejorada del Campo, ¿con qué te quedas como ganadero?

El toro de Zaragoza y Sevilla fueron importantes y el mejor toro luego sale en la plaza que no te esperas, y en Mayorga por ejemplo salieron cuatro toros espectaculares. Como emotiva la tarde, fue la de Valladolid, con una corrida bastante completa. Se cortaron muchas orejas y fue una tarde muy importante para De Justo con dos toros que son el paradigma del toro que buscamos.

¿Con qué no te quedas?

El ganadero tiene que ser muy exigente y si estás conforme con todas las corridas, te engañas. Esa corrida de Zamora realmente se pinchó, y a esa corrida le faltó empuje. A todas las corridas le falta algo. Es una profesión en la que siempre estás insatisfecho y cuando te quedas bien un día, al día siguiente estás insatisfecho. Esta es una profesión en la que no consigues la satisfacción plena nunca. Es muy difícil mantenerse tantos años arriba, uno lo sabe y para seguir estando tienes que estar insatisfecho.

¿En cuántas corridas estaréis la próxima temporada?

Sobre diez o doce corridas, depende de los toros que queden.