GIJÓN

Sensibilidad, sangre, triunfo y fracaso en una tarde de toros


sábado 11 agosto, 2018

Emotiva despedida de un Padilla que triunfa y sufre un volteretón, arrolladora tarde de Roca Rey y dos caras de un Morante que hace el toreo ante su primero y enfada a la plaza al escuchar tres avisos

Emotiva despedida de un Padilla que triunfa y sufre un volteretón, arrolladora tarde de Roca Rey y dos caras de un Morante que hace el toreo ante su primero y enfada a la plaza al escuchar tres avisos

TEXTO Y FOTOS: EMILIO MÉNDEZ

El ciclón Roca Rey aterrizaba este sábado en la Feria de Begoña de Gijón, en un festejo en el que Juan José Padilla se despedía de El Bibio y Morante de la Puebla hacía acto de presencia en el abono norteño. Se lidiaban toros con el hierro de Montalvo para la ocasión.

El primero, para Padilla, tras recibir un homenaje de la afición, fue manso y con cierto peligro. Solamente dejó algunos capotazos de tanteo y ni siquiera puso banderillas, saliendo también huyendo el toro del caballo. Por momentos dejó detalles en faena Padilla, pero acabó el animal refugiándose en tablas. A la tercera intentona de entrar a matar, el torero fue prendido. Con vergüenza torera y pundonor le dio muerte a su oponente, recibiendo una ovación y pasando a la enfermería.

El segundo fue otro animal manso de salida, que pocas opciones le dio a Morante de la Puebla con la suerte capotera. Aunque empujó en el caballo, le dificultó mucho a la cuadrilla en banderillas realizar su labor. Disposición del de La Puebla en la muleta, que dejó una faena de mucho oficio y mucha cabeza con paciencia a su oponente. Por ambos lados lució al astado con plena enjundia y arte, especialmente al natural. Estoconazo y oreja.

El tercero fue un toro de mucha calidad y clase que le correspondió a Roca Rey. Lo saludó toreando muy despacio a la verónica y rematado con una torera revolera. Cumplió bien el animal en varas, llegando un faenón del peruano, que inició su labor doblándose con su oponente. A más fue la faena, escuchando la banda sonora de La Misión de fondo. Muletazos largos, profundos, haciendo un cambiado por la espalda en el epílogo, luquecinas de cierre y un espadazo. Dos orejas.

El cuarto fue un toro bueno, con calidad y clase, al que el jerezano saludó con una larga cambiada de rodillas, para que después cuajase verónicas de buen gusto. El toro se lo llevó por chicuelinas andantes al caballo, siendo bien picado. Lució en banderillas al animal, dejando entrega en la tercera al violín. Al público fue el brindis, doblándose con su oponente en el prólogo de la faena, que fue emotiva y con el corazón por delante, además de la voluntad. Le hizo de todo al astado, para matar de estocada y cortar dos orejas.  

El quinto fue un toro que no fue nada fácil. Fue manso, al que Morante de la Puebla trató de meter al capote sin demasiado resultado. Empujó fuerte el animal en el caballo, yendo a más antes de una faena plena de arte por parte del diestro de La Puebla. Pinceladas toreras del cigarrero, que dejó momentos con calado en la afición de Gijón. Trasteo variado pero el fallo con los aceros hicieron que escuchara los tres avisos.

Y siguió con rotundidad Roca Rey en el sexto. Cuajó una faena importantísima ante un buen toro al que cuajó a la verónica. Cumplió en el peto el animal, y llegó una faena de gran nivel de muletazos extraordinarios con largura, muchísima calma, mucha pausa, rematado con el de pecho. Luego llegaron dos en redondo muy lentos que volvieron en pie al tendido. Finalmente, mató de estoconazo pegándole un volteretón. Impresionante la forma de tirarse a matar, pero el presidente solamente le otorgó una oreja.

FICHA DEL FESTEJO

Plaza de toros de El Bibio, Gijón. Segunda de la feria de Begoña. Corrida de toros. Más de tres cuartos de entrada. 

Toros de Montalvo.

Juan José Padilla, ovación y dos orejas. 

Morante de la Puebla, oreja y pitos tras tres avisos. 

Roca Rey, dos orejas y oreja.