CUENCA

Feliz vuelta de Jesulín en San Julián


domingo 19 agosto, 2018

El de Ubrique desorejó al toro de su regreso y salió en hombros con Padilla y Abellán

El de Ubrique desorejó al toro de su regreso y salió en hombros con Padilla y Abellán

JAVIER FERNÁNDEZ-CABALLERO

Reaparecía este domingo Jesulín de Ubrique en un marco incomparable como el de la Feria de San Julián de Cuenca. No pudo acompañarle en el cartel finalmente Cayetano por la cogida de Pontevedra, pero Miguel Abellán lo sustituyó. Juan José Padilla, en su despedida del ruedo conquense, también tomaba parte en la terna ante toros de Román Sorando.

Fue a la verónica y a pies juntos como Jesulín decidió recibir al toro de su vuelta, un «Sabido» de Román Sorando de 468 kilos de peso que empujó fuerte en el caballo y que dos caídas auguraron una pequeña falta de fuerza que luego supo cuidar en alturas Janeiro durante la faena. Estuvo en ese aspecto inteligente el gaditano tras brindar de forma muy sentida el animal al público. Por la derecha, el pitón que más repitió con regularidad el animal, exprimió el matador a un Sorando que no tuvo precisamente esa condición a zurdas. Astado más parado, con menos recorrido y lado por el que, al natural, Jesulín debió tirar de distancias cortas. Al finalizar, mató de estocada entera y le fueron otorgadas dos orejas. 

Dos largas cambiadas le sopló Padilla al segundo, de nombre «Caracol», astado al que luego remató el saludo inicial con un torero recorte. Fiesta dio el jerezano en el tercio de banderillas, en el que puso un par al violín. Al público fue el brindis de un ciclón que se echó de rodillas para iniciar faena a un animal que se dejó, que tuvo duración, que mantuvo la humillación durante los diez minutos y que no acusó la vara trasera y larga del picador. Animal con raza en la media docena de primeras tandas en las que conectó con los tendidos de sol. Mejor a diestras que por el lado izquierdo, tuvo codicia para aguantarle la lidia a Padilla, que finiquitó labor de espadazo entero para cortar doble premio. 

Con una larga cambiada saludó Miguel Abellán al primero de su lote, al que luego dejó un buen recibo a la verónica. Se cayó tras la salida se la vara, y fue cuidado en la lidia en banderillas. De rodillas tras brindar al respetable se echó Abellán para probar ya el viaje corto de un animal que mantuvo esa condición durante toda la faena. A pesar se la humillación, el toro no tenía ningún viaje y Abellán optó por las distancias cortas para hacerle frente al astado. Soberbio fue el final de faena a milímetros de los pitones. Estocada y dos orejas. 

Suelto salió el cuarto, un segundo del lote de Jesulín al que se le dio los suyo de forma trasera en la primera vara y leve en la segunda. Animal manso, que comenzó a templar Janeiro en terrenos del tercio tras el inicio de faena agarrado a tablas. Por la derecha fue la primera serie en la que dejó momentos de toreo cadencioso antes de seguir lo que pedía el manso de Sorando y terminar en la otra punta de las tablas. Mató de estocada media y trasera. Ovación. 

Aunque tenía repetición y fijeza, el gran defecto del quinto era que soltaba demasiado la cara. Animal que Padilla saludó a la verónica para parear con conexión al tendido. Faena en la que el jerezano tiró de su concepto para pasaportar por ambas manos al de Sorando con más efectividad en el tendido que ortodoxia en las formas. De pinchazo y estocada pasaportó a su enemigo. Ovación. 

«Desolado», de 508 kilos, llevaba por nombre el sexto toro de la corrida, un animal que pegaba gañafones y con el que Abellán no pudo mostrar su concepto en plenitud. Ovación.

FICHA DEL FESTEJO

Plaza de toros de Cuenca. Segunda de la Feria de San Julián. Corrida de toros.

Toros de Román Sorando.

Jesulín de Ubrique, dos orejas y ovación.

Juan José Padilla, dos orejas y ovación.

Miguel Abellán, dos orejas y ovación