MADRID

Leal: arrojo, sangre y premio


sábado 25 mayo, 2019

Deslucida corrida de Pedraza de la que sólo resalta un buen tercero al que le pasea premio en distancias cortas Leal; no tuvieron su tarde Cortés ni Chacón, silenciados

Deslucida corrida de Pedraza de la que sólo resalta un buen tercero al que le pasea premio en distancias cortas Leal; no tuvieron su tarde Cortés ni Chacón, silenciados

TEXTO: JAVIER FERNÁNDEZ-CABALLERO / FOTOGALERÍA: LUIS SÁNCHEZ OLMEDO

Llegaba la corrida de Pedraza, más ligera pero igual de seria que el pasado año, para que la lidiasen Octavio Chacón, en su primera tarde de San Isidro, Javier Cortés, en su última y Juan Leal, en su único compromiso en el serial.

Suavísimo fue el saludo capotero de Octavio Chacón al abreplaza, un toro de Pedraza de nombre «Dudanana» que se cayó tras la segunda vara de Santiago Pérez. Por verónicas quitó Javier Cortés y por chicuelinas fue la respuesta de Chacón. A base de temple y disposición sostuvo el gaditano la falta de fuerza del de Pedraza, que tuvo disposición de ir hacia adelante pero le faltó el fuelle final y la clase necesaria para romper definitivamente. En ese limbo permaneció el animal, estando firme el andaluz. Espada en mano, dejó un pinchazo y una tendida que valió. Silencio. 

De 539 kilos era el «Portadito» segundo, primero del lote de Javier Cortés, al que el madrileño saludó con alguna verónica aislada de buen trazo. Bien Juan Francisco Peña en varas y avispados los de plata en un rápido tercio de banderillas. Muleta en mano, el madrileño le hizo frente a un toro con clase pero sin fuerza y que finalmente terminó rajado. Los momento más brillantes llegaron al natural, por donde ligó su verdad el de Getafe; también a diestras exprimió al de Pedraza en el inicio de faena. Mató de triple pinchazo y estocada baja. Silencio. 

El «Portador» tercero lucía  582 kilos, animal que recibió Juan Leal y con el que se desmonteraron Marc Leal y Manolo de los Reyes. Tras el brindis al tendido, emocionantísimo fue el inicio de faena de rodillas en el centro del anillo, aguantando en esa posición hasta el pase de pecho. Tiró de terrenos cortos ya desde el inicio de trasteo, dejando muletazos muy en corto y con tremendo valor. En uno de los desplantes el toro lo hirió en la zona de la pantorrilla, permaneciendo en el ruedo y dejando circulares que tuvieron eco en el tendido. Espada en mano, dejó una estocada a dos tiempos que hizo caer al animal. Oreja. 

Pulcro en el recibo capotero anduvo un Chacón que luego le sacó también tandas Inmaculadas a un animal con más movilidad que sus hermanos anteriores. Especialmente por la diestra aprovechó el gaditano la condición del astado, que mantuvo el motor pero no fructificó finalmente la labor. Mató de pinchazo y estocada. 

Sin definirse en los primeros tercios fue el quinto, animal al que Cortés trazó dos series con gusto y buena ligazón. Por ese lado llegó a Madrid en una tercera tanda en la que aprovechó la movilidad del de Pedraza, que a punto estuvo de hacerse con él el un remate de serie en el que hizo la croqueta para evitar el percance. Ya repuesto el de Getafe, de nuevo propuso el toreo, ahora por la mano zurda, pero sin fruto final en su labor. Mató de media estocada defectuosa, dos pinchazos y una tendida. Silencio tras aviso. 

«Miralto», de 559 kilos, era el sexto, que no pudo estoquear Juan Leal por su cornada. Octavio Chacón lo saludó perdiéndole terreno con suavidad y técnica hasta el centro del anillo. Variado en el quite y en acercar el toro al caballo estuvo el director de lidia.  Aplaudido fue el tercio de varas. Con la Montera puesta ejecutó su labor un Octavio Chacón que tuvo que tirar de entrega y no aburrirse para que le durase el animal, que fue pasador sin más. Tiró de terrenos cortos en el final de faena antes de matar de pinchazo y estocada tendida. Silencio tras aviso. 

FICHA DEL FESTEJO

Plaza de toros de Las Ventas, Madrid. Duodécima de la Feria de San Isidro. 16.472 espectadores.

Toros de Pedraza de Yeltes, bien presentados y con trapío sobrado. De noble condición y escasa fuerza el primero, a menos; cierta clase humillada pero también sin fuerza la de un segundo que se rajó; con calidad el buen tercero; duradero el cuarto; duración sin clase del quinto; a menos un sexto pasador sin más.

Octavio Chacón (manzana y oro): silencio, silencio y silencio.

Javier Cortés (blanco y oro): silencio tras aviso y silencio.

Juan Leal (marfil y oro): oreja tras aviso, herido.