El Invierno más duro

Guillermo Hermoso de Mendoza: "Los rejoneadores punteros quitan oportunidades a los jóvenes cuando torean en los pueblos"


sábado 13 febrero, 2021

El joven rejoneador navarro, que confirmó alternativa en la plaza México en 2020, encara una temporada en la que tiene claro que los profesionales “tendrán que adaptarse a la tauromaquia del COVID”

El joven rejoneador navarro, que confirmó alternativa en la plaza México en 2020, encara una temporada en la que tiene claro que los profesionales “tendrán que adaptarse a la tauromaquia del COVID”

Para Guillermo Hermoso de Mendoza (1999), la pasada temporada era la de su irrupción en las grandes ferias y la de la confirmación del relevo generacional, pero el COVID-19 derrumbó todos sus planes como un castillo de naipes. Plazas como Valencia, Sevilla o Madrid tendrán que esperar para disfrutar de su tauromaquia, no así el Coso de Insurgentes, escenario en el que confirmó alternativa junto a su padre cuando el mal sueño de la pandemia todavía no había comenzado. Ahora, sin festejos a corto y a largo plazo, encara una temporada en la que tiene claro que los profesionales “tendrán que adaptarse a la tauromaquia del COVID” y reflexiona sobre la sangría de festejos y el futuro del mundo del rejoneo en una amplia entrevista concedida a Cultoro.

La pandemia frenó en 2020 una temporada muy ilusionante para ti…

Sí, este era un año muy importante para mí para meter la cabeza en las ferias importantes y poder confirmar alternativa en Madrid. El año empezaba de forma muy bonita porque iba a esta en Valencia y Sevilla, pero a raíz de la pandemia todas las expectativas se torcieron al completo. Esperemos que cuando todo mejore, podamos retomarlo.

Antes de que estallara el COVID pudiste confirmar en la Plaza México…

Sí, el año empezó con unos cuantos festejos en enero y con la confirmación en la Plaza México. Fue una tarde bonita, pero dura porque toda la semana anterior estuve malo. Cogí una gripe, la influenza, estuve con fiebre en mi cuarto y hasta tres días antes del festejo no pude montar. Pese a todo, en la corrida las cosas rodaron muy bien y en mi segundo toro pude firmar una faena muy bonita. Una de las cosas que me pasaron fue que se me rompió el cinturón y me tuvo que poner mi padre el suyo, ese fue el único borrón de una faena vibrante y completa.

“Sin metas a corto y a largo plazo es complicado centrarse”

Cuando regresaron los festejos tras el confinamiento, pudiste entrar en plazas como Nimes, Logroño o Jaén…

Sí, tuve cuatro tardes y fueron importantes. La primera fue en Talayuela, y las otras fueron en Logroño, Jaén y Nimes, que fue la primera plaza de máxima responsabilidad de la temporada. Esa tarde no pude redondearla con la espada, pero fue importante para mí porque pude sentir de nuevo toda la responsabilidad en una plaza de primera.

“Los profesionales tenemos que adaptarnos a la tauromaquia del COVID”

¿Cómo estás llevando la preparación en este invierno plagado de dudas e incertidumbre?

Todavía no hemos empezado a mover ninguno de los caballos veteranos. Aún estamos con todos los potros, estamos muy centrados en ellos. A los caballos veteranos como Disparate o Pirata se les entrena, pero de una forma más ligera. Si te soy sincero, desde Jaén no he toreado ningún animal. Todavía estamos con el carretón y en ese aspecto lo estamos preparando tranquilamente por la incertidumbre de no saber cuándo vamos a torear. Sin metas a corto y a largo plazo es complicado centrarse.

¿De dónde sale la ilusión para entrenar cada día sin festejos programados?

Es complicado mantener la ilusión sin saber cuándo vamos a torear. El coronavirus es una incertidumbre constante, pero hay que aprender a sobrellevarlo y mantener la ilusión. Tengo la esperanza de que este año haya festejos. Si el año pasado toreamos, creo que este año tendrá que haber algún festejo.

¿Cómo crees que puede ser la temporada 2021 para ti?

El planteamiento de la temporada es incertidumbre pura. Lo que sí está claro es que hay que adaptarse a la situación y a poder torear en las nuevas circunstancias, tenemos que adaptarnos a la tauromaquia del Covid, con los aforos reducidos y con todo, para que así nos vaya bien a todos.

“Si en el toreo a pie es difícil abrirse camino, en el rejoneo es mucho más complicado”

¿Habéis reducido la cuadra de caballos?

Hemos intentado reducir en cuanto a caballos suplentes. Nos hemos centrado sobre todo en los potros jóvenes y hemos vendido tres o cuatro caballos veteranos de banquillo. Todo esto al final les ha venido bien a los caballos veteranos principales que llevaban mucho ajetreo con las temporadas de América y España. Para ellos, han sido como unas vacaciones. Y a mi padre y a mí nos ha servido porque hemos aprendido a montar de otra forma, haciendo las cosas de una forma más ordenada y metódica.

“Los rejoneadores punteros quitan las oportunidades a los jóvenes cuando torean en los pueblos”

Los festejos de rejones se han reducido un 75% desde el año 2008. Las cifras son desoladoras…

Sí, totalmente. Estas cifras son demoledoras. Han caído los rejones en las grandes ferias y en los pueblos, que es donde los chavales empezaban. Cada vez hay menos festejos en los pueblos y si en el toreo a pie es difícil abrirse camino, en el rejoneo se está poniendo mucho más complicado.

¿Cómo se soluciona este problema?

Todos los rejoneadores tenemos que poner un poco de nuestra parte para intentar darle la vuelta a esto. Hay que fomentar el futuro. En el rejoneo todo es más complicado porque la gente nueva tiene que asumir los gastos de mantener y trabajar con una cuadra de caballos, por lo que es inviable. Lo que está claro es que tenemos que intentar recuperar esos festejos y tiene que salir gente nueva. A veces los rejoneadores punteros quitan las oportunidades a los jóvenes cuando torean en los pueblos, por lo que esas oportunidades deberíamos dejárselas con más razón a los chavales.

¿Cómo ves el futuro de la tauromaquia a corto plazo?

Otro año como el anterior sería un desastre total para todo el mundo, por lo que todos tendremos que readaptarnos. Los toreros tenemos que readaptarnos a las circunstancias para poder torear. Ojalá haya toros pronto porque lo necesitamos.