Rescate a vida o muerte de un becerro bravo perdido: así se desvivió esta ganadera por una cría en peligro

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Rescate a vida o muerte de un becerro bravo perdido: así se desvivió esta ganadera por una cría en peligro


sábado 1 enero, 2022

El periodista Enrique Romero narró en su programa Toros para Todos la lucha incansable de la ganadera María Jesús Gualda, del hierro jienense de El Añadío, por recuperar un becerro bravo que se había perdido de la vista de su madre.

Becerro Añadio
Una vaca de El Añadío con su becerro. © Instagram

Hace unos días conocíamos la ganadería jiennense de El Añadío, y hoy regresamos a la vacada santacolomeña. Allí conocemos una nueva historia sobre el campo bravo: en el cercado de la vacas madres falta un becerro, un pequeño animal que está en proceso de lactancia y no puede estar mucho tiempo sin su madre. La ganadera lo divisa al otro lado de la alambrada, ya que seguramente se escaparía por algún portillo hasta la finca vecina.

Es un becerro mamón, por ello urge ir a por el animal por varios motivos; uno, porque anda en la finca del vecino; dos, porque necesita de la leche de su madre; y tres, porque si cae la noche puede correr peligro ante la presencia de depredadores como el zorro. La ganadera va en su busca, y para ello abrirá un hueco en la alambrada y una vez en el cercado buscará a su madre. Vivimos una operación contrarreloj.

El becerro no acude a la llamada de la vaca brava

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Otra imagen de una vaca brava de la ganadería jiennense de El Añadío con su becerro. © Instagram

La madre, una vez percatada de que le falta su cría, la busca incansablemente por su cerrado, pero ésta no acude a su llamada, sigue al otro lado de la alambrada buscando cómo poder volver junto a ella. Ahora toca que el becerrito de con el agujero que se le abrió y pueda pasar al lugar donde se encuentra el hato de vacas. Una vez que la madre lo localiza, muge para que su hijo se oriente y pueda llegar hasta ella.

Lo que temía la ganadera pasó, el animal no había dado con la parte abierta de la alambrada y se había desorientado. Tras un tiempo de incertidumbre el pequeño animal encontró finalmente el pasillo por donde pasar al cercado de las vacas madres. Volviendo así a juntarse con toda la camada y pasando la noche junto a su madre, una vaca que lo buscó sin descanso durante varias horas.

Sin duda el día a día en la ganadería de bravo trae cosas como estas. El campo bravo es impredecible, surgen historias que hace que ese día a día en el campo sea una aventura. Hoy fue la perdida de un becerro, mañana puede ser la pelea por el poder y al siguiente el cambio de cercado de los utreros y la complejidad de hacerlo sin que ninguno se quede atrás. Así lo contó el periodista Enrique Romero en su programa Toros para Todos.