El detalle antiguo de Juan Ortega en La Maestranza que nos rescató Rafael Peralta

DETALLE

El detalle antiguo de Juan Ortega en La Maestranza que nos rescató Rafael Peralta


sábado 5 noviembre, 2022

Un detalle de Juan Ortega que merece ser contado y que nos retrotrae a aquellos años en los que la personalidad de los diestros era muy acusada, tanto a la hora de torear, como de vestirse.

Juan Ortega
Juan Ortega, en una imagen de archivo. © Luis Sánchez Olmedo

Juan Ortega es de los pocos diestros que son fieles a aquello que parecen, y eso no es otra cosa que ser torero. El sevillano cumple a la perfección aquello de «El torero además de serlo, tiene que parecerlo«, por su forma de andar, de expresarse, de hablar. Su rostro parece el de un torero de mediados de siglo, parece un hombre sacado de esas fotografías en sepia o blanco y negro. Pero es que su personalidad también casa mucho con ello: un torero que intenta recuperar la esencia de esa época dorada del toreo en todo lo que hace. Los bordados de sus trajes, el corbatín fino, las chorreras, los colores que elige… todo va encaminado hacia una forma de ver la Fiesta.

Luego, es un espada con una personalidad muy acusada, de esos que salen poco hoy en día, su tipo de toreo se semeja muchísimo a la línea belmontina, al de esos toreros de la otra orilla del río Guadalquivir que le dieron una personalidad distinta a su toreo. Por formas y fondo, Juan es de esos matadores que parecen sacados de otro siglo, pero el cual, por fortuna, tenemos la oportunidad de ver hoy en día.

Esa continua búsqueda por lo antiguo no es más que el anhelo por recuperar aspectos de la tauromaquia del pasado, esos que siempre fueron de la mano del toreo. Como sevillano que es le gustan las formas clásicas, y eso lo demuestra cada tarde que se viste de torero.

Esa formas clásicas que llevó en su participación en el festival del pasado 12 de octubre en Sevilla, esa inspirada en unas formas que gracias a la familia Peralta pudo lograr conseguir. «Uno nunca se cansa de buscar. Los hermanos Peralta son ejemplo de una vida entregada al Toreo« escribía Juan Ortega en redes, un mensaje muy significativo, el cual iba acompañado de una fotografía del Maestro Ángel Peralta.

El pasado 12 de octubre volvió a sorprender con dos detalles que reflejan mucho su personalidad y forma de ver el toreo. Así nos lo contaba Rafael Peralta Revuelta: «Un detalle que recuperó el pasado 1 de octubre Juan Ortega en Sevilla: Vestir con el último botón de la chaqueta corta o traje de corto abrochado, al estilo de antiguos toreros. Su chaquetilla de hoy estaba diseñada siguiendo el patrón de las antiguas chaquetas camperas de sastra «Luisa la de Triana».

Rafael sabe bien de aquello que habla, es un profundo admirador de esa época del toreo del pasado siglo, y gracias a la convivencia y todo aquello que le enseñaron su padre y su tío, pudo mamar toda esa esencia del toreo que tanto atrapa a aquellas que buscan dar un paso más en el toreo.

En este caso, al igual que Rafael, Juan busca cada tarde que se viste de torero dar un pasito más en la recuperación de detalles que siempre formaron parte de esa tauromaquia que actualmente parece perdida, la cual únicamente unos cuantos están dispuestos a recuperar.

En las imágenes que podemos ver apreciamos la presencia de toreros y rejoneadores de la importancia de Cagancho, Rodolfo Gaona, Manuel Rodríguez ‘Manolete’, José Ignacio Sánchez Mejías, hijo de Ignacio Sánchez Mejías o Ángel Peralta, todos ellos perfectamente ataviados y con el botón de la chaquetilla abrochado, algo que también hizo Ortega el pasado miércoles en La Maestranza.

Pero Rafael Peralta a la pregunta de algunos aficionados resolvió la duda de alguno de ellos sobre la presencia de un pañuelo en el bolsillo derecho y el por qué de abotonarse el botón de abajo de la chaquetilla. «Juan iba muy clásico. Quería recuperar el corte antiguo de las chaquetillas cortas y a partir de una de nuestra familia le hizo Justo Algaba el traje del Festival» comentaba a la pregunta de Manuel Salas.

«Pero hubo un detalle que dudo si es correcto, el pañuelo que llevaba en el bolsillo izquierdo, siempre que me he vestido de corto me enseñaron que es en la derecha» preguntaba Alfonso Polster. «A la derecha es la costumbre para montar a caballo, por llevar las riendas en la mano izquierda. De corto y a pie, se puede llevar a un lado u otro indistintamente» respondía Rafael.

«A Caballo por llevar las riendas es lo que tenía entendido y para torear debería ser a la derecha también por el origen del toreo a Caballo si se viste de corto, pero es mi idea y opinión» acababa contestando de nuevo Alfonso para cerrar la conversación.

Un detalle que merece ser contado y que nos retrotrae a aquellos años en los que la personalidad de los diestros era muy acusada, tanto a la hora de torear, como de vestirse. Hoy en día, como es lógico, hay una evolución tanto a la forma de vestir como de torear, de ahí que aquellos que tomen un camino al resto tengan siempre a un número importante de aficionados pendiente de aquello que hacen.