Perera defiende su estatus y decide que este año no estará en San Isidro

AL NATURAL

Perera defiende su estatus y decide que este año no estará en San Isidro


miércoles 2 marzo, 2022

El extremeño entiende que lo que le ofrecen no se corresponde con sus expectativas y que no pasa nada por ver este año la feria desde Los Cansaos

Perera
Perera, en un paseíllo en Madrid. © Miguel López

Desde luego, no está siendo un año fácil para Miguel Ángel Perera. Ninguno lo es -pensándolo bien- para el que es hoy día el torero en activo que más puertas grandes tiene en Madrid. Porque atravesar esa puerta seis veces está al alcance de tan pocos que se cuentan con los dedos de dos manos los toreros que lo han conseguido a lo largo de la historia. Lo digo porque se suelen olvidar los méritos con pasmosa facilidad, y la última fue en 2019, no en la década anterior.

Pero, viendo cómo se están desarrollando las contrataciones, Miguel Ángel es uno de esos toreros para los que estar se pone siempre mucho más caro. Y puede que tenga que ver con su decisión de ir de independiente por la vida, con esa forma de ser tan suya de no agachar la cabeza más que ante quien repeta y admira y con ese empeño tan denostado por las empresas de defender en los despachos lo que se gana en las plazas. ¡Qué desfachatez!

Eso ha sucedido este año en Madrid, porque el San Isidro que está diseñando la empresa tiene pinta de ferión, pero los ladrillos que se han ido poniendo en la confección están afectando a las que deberían ser piedras angulares del templo del toreo. Y eso, para un Miguel Ángel Perera que entiende -legitimamente- que merece más, puede significar quedarse en su casa y ver la feria por televisión. Afortunadamente para él, no tiene la necesidad vital de estar en Madrid por mayo para labrarse una carrera. A él ya le tocó caminar.

A Perera le dan todo lo que quiera… de lo que queda por repartir

Miguel Angel Perera
Miguel Ángel Perera, en Las Ventas. © Luis Sánchez Olmedo

Por eso este año, cuando le dicen que le dan todo lo que quiera… de lo que queda sin repartir, no hay una opción para él a la altura de sus expectativas, y se encuentra con que todo es inamovible, lo más facil es que diga que este año el mes de mayo lo pasa en Los Cansaos. Que cuando todo el pescao está vendido, lo mejor es esperar a que llegue el siguiente barco. Y el toro le ha enseñado al extremeño que nunca ha escupido nadie hacia arriba que no se haya tenido que quitar cuando bajaba el gargajo.

Pero no deja de ser curioso que una industria como la del toro y una feria como San Isidro organice de forma que el torero que más puertas grandes tiene de cuantos pueda contratar decida quedarse fuera y el último triunfador de la feria -la de 2019-, Paco Ureña, vaya a anunciarse en una encerrona por ser la forma más digna de arreglar los errores cometidos al poner en marcha los primeros bocetos de carteles. Sólo es cuestión de hablar, pero la diferencia de llamar a que te llamen se cifra en miles de euros. Y cada uno, claro, pretende que se queden en su bolsillo…