SEVILLA

Tomás Rufo y Elena Salamanca: jóvenes y sobradamente preparados


viernes 17 febrero, 2023

Los Mano a Mano de la Fundación Cajasol llegaron a su edición número 66 con un nuevo lleno

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Toromedia

El matador de toros Tomás Rufo y la periodista Elena Salamanca protagonizaron en la noche de este jueves una nueva edición de los Mano a Mano de la Fundación Cajasol, en concreto la número 66 de estos encuentros culturales que se celebran en Sevilla desde 2007.

El argumento era conocido: dos jóvenes profesionales en distintos puntos vitales de sus respectivas carreras sentados en el escenario de la Fundación Cajasol junto al moderador habitual de estas clásicas citas, el periodista José Enrique Moreno, para hablar -precisamente- de periodismo y toros. Pero la charla iba a dar para mucho más. Eran dos personas de nuestro tiempo; hablando de dos viejos oficios que siempre han ido de la mano. La trascendencia del toreo no es nada si no es contada…

Elena Salamanca es un rostro conocido de la pequeña pantalla. Se curtió en el oficio, precisamente, hablando de toros aunque ahora navega por otros vericuetos profesionales. En cualquier caso, su presencia cobraba un plus de actualidad atendiendo a la irrupción de una nueva plataforma que promete revolucionar las retransmisiones de las corridas de toros. Y mucha gente pudo ver por televisión, sin ir más lejos, la gran actuación global de Tomás Rufo en la Feria de Abril de 2022 que le franqueó la Puerta del Príncipe y le convirtió en uno de los grandes triunfadores del ciclo, prestando otra trascendencia al acontecimiento.

Había que abrir fuego, delante de un auditorio abarrotado. Moreno, tras los saludos de rigor, les puso el toro en suerte a ambos. “Es una alegría ver este salón lleno; desde que me presenté en Sevilla como matador se ha establecido una unión muy fuerte y tengo la suerte de volver a torear en la Feria, me van a ver por Sevilla algún tiempo…”, comentó Tomás. Elena, por su parte, rompió la primera lanza hablando de periodismo: “Han cambiado mucho las cosas y los toros no han cambiado a la misma velocidad; hoy en día hay muchas opciones para acceder a los contenidos y hay que aprovechar el tirón de la gente joven. A las televisiones generalistas no le interesan los toros pero hay otras plataformas muy importantes en las que no hay que perder la batalla para que no se censure el contenido taurino pero hay que buscar esos huecos, aprovechar esas ventajas” señaló la periodista.

“El mundo del toro ocupa una parte muy importante de la sociedad y debemos darnos a conocer más”, señaló Rufo. “Tenemos que llegar al público más joven, la sociedad sigue avanzando y vamos por detrás; hay que ir a la par, aprovechar las redes sociales, encontrar nuestro espacio”.

Juventud

¿Va la gente joven a los toros? La respuesta fue unánime. “Es que es un plan completo con los amigos, permite salir a comer o a cenar y esa gente nos tiene que conocer, buscar un gancho. Ahí está el caso de Madrid, con varios tendidos repletos de gente joven. Lo importante es que la gente vaya a los toros”, señaló Tomás Rufo. ¿Dónde hay que presentar esa batalla? Elena Salamanca abogó por facilitar los contenidos pero también habló de las dificultades para encontrar profesionales válidos para valorar el hecho taurino en el sector audiovisual. “En la prensa de papel sí se sigue reservando espacio para los contenidos taurinos pero el sitio que se pierde es difícil recuperarlo”, añadió Elena.

Rufo mostró su predilección por las crónicas de papel y Elena replicó explicando que nos encaminamos a un mundo en el que “todo el que quiere determinada información paga por ello”. ¿Afecta la crítica taurina a los toreros? “Hay firmas que influyen más y otras que tienen menos peso pero tienen su importancia”, señaló la periodista. “Si te cogen dos o tres portales no te crees ni tú mismo que has estado bien”, añadió el joven diestro explicando que las buenas crónicas “ayudan a crecer y mejorar”.

“Aquí nadie lee nada pero todos los toreros saben al final lo que ha escrito cada uno”, bromeó Elena. “La verdad es que a veces lo encajas fatal”, se sinceró Tomás. El terreno de las redes sociales era algo más escabroso. “Soy defensora a ultranza de las redes sociales y el mundo del toro le da mucha vida a las redes, pero todo depende de cómo se utilice la herramienta, no puedes fiarte de cualquiera que busque un poco de notoriedad”, precisó la periodista. “De primero de twitter es no contestar a los mensajes hirientes”, añadió Elena que puede presumir de cierto enfrentamiento con un personaje –ahora alejado de la política y sin coleta- que aprovechó las redes para señalar e intentar intimidar a la periodista por defender a otro informador: Vicente Vallés.

Nueva plataforma

Había que hablar de otro tema candente: esa irrupción de la plataforma de OneToro que promete revolucionar las retransmisiones taurinas a través de internet. Eso podría suponer, en última instancia, la desaparición de Canal Toros. “Nos falta información para saber cómo van a trabajar, el modo de retransmisión, el pago… en la vida se va avanzando y salen cosas nuevas y no sé si la forma que ha tenido Movistar de encajar la aparición del nuevo canal es la mejor; no sabemos sí saldrá bien o mal pero si saliera mal habría que buscar soluciones”, señaló Rufo.

¿El futuro pasa por ahí? La pregunta del moderador quedó contestada con la declaración de esperanza –sumada a cierta incertidumbre- del matador y la periodista. “Es un empresario que invierte para ganar dinero y como lo pierda nos deja aquí y se puede ir”, añadió Elena.

Pero había otros temas que tratar, como la tremenda irrupción de Tomás Rufo que rindió las grandes puertas del toreo en pocas semanas después de su alternativa. “Soy muy de su línea, me pierde ese concepto del toreo”, reconoció Elena Salamanca afirmando que “lo clásico siempre funciona”. Rufo habló de su paso por Sevilla, de aquella colocación que sorprendió a priori pero se acabó convirtiendo en “una oportunidad de oro”. “Aquel día llegué tarde, parecía que iba a caer la mundial y yo veía la cara de El Juli y de Roca y sabía que había que tirar para delante. Fue una tarde de emociones por parte de los tres y la gente me arropó mucho”, rememoró el torero toledano recordando las inclemencias meteorológicas que no le impidieron descerrajar la Puerta del Príncipe.

“Había llegado a Sevilla sin pensar que iba a cortar orejas, dispuesto a hacer méritos para estar colocado otra vez; todo pasó muy rápido y cuando salía por la Puerta del Príncipe miré para atrás varias veces y no me lo creía”, rememoró el diestro toledano recordando las emociones sentidas en esa tarde lluviosa que le cambió la vida. La sesión ya había entrado en su último tramo. Había que seguir hablando de toros, de los triunfos y los sentimientos… “Me emocionó más el triunfo de Sevilla que el de Madrid”, reconoció Rufo. 

Elena Salamanca aludió a su etapa como periodista en Canal Toros. “Me costaba menos entender el toro que los tribunales o la política; era un tema que me había gustado mucho desde pequeña y disfruté mucho pero todo se acaba y tuve que mandar currículums y seguir”, explicó la reportera de Antena 3 desvelando que su debilidad taurina tiene un nombre compuesto: el de Morante de la Puebla.

Cultura taurina

José Enrique Moreno también habló de esa cultura taurina que sólo se adquiere de los mejores aficionados y profesionales. Es el caso de Tomás Rufo, apoderado por la clásica casa Lozano –su apoderado, Pablo Lozano, asistía a la charla- que lleva más de un siglo ligada a la fiesta de los toros. “Desde que me apoderan ellos he aprendido mucho tanto a nivel personal como profesional”, apostilló el joven diestro alabando esa transmisión de conocimientos, difuminada en las prisas del mundo actual.

“La política es un toro de… (¿qué ganadería?)” El moderador pidió a Elena Salamanca que concluyera la frase. “Es una corrida concurso”, se escurrió la periodista hablando de “la locura” que preside la vida social y política de la España actual. “Al final es una gran diversidad de encastes y aquello es un desastre”, bromeó Elena. “Nos podía haber ido peor…”, aún quedaba romper una lanza, por la presencia y la apuesta de la monarquía por el mundo del toro.