MADRID

El momento en el que el alguacil de Las Ventas llamó la atención a Talavante y le impidió descabellar un toro este jueves


viernes 2 junio, 2023

Algo que pasó desapercibido para gran parte de los tendidos, pero no para una autoridad que vela por el cumplimiento del reglamento.

Talavante
Talavante este jueves en Las Ventas. © Luis Sánchez Olmedo

Volvía Alejandro Talavante a la primera plaza del mundo para trenzar el segundo y último paseíllo de su particular San Isidro este jueves. La tarde amenazaba agua desde bien temprano, cayendo un enorme aguacero dos horas antes de uno de los festejos más atractivos del abono. Diego Urdiales, el propio Alejandro Talavante y Daniel Luque trenzaban el paseíllo a las 7 de la tarde para estoquear un encierro de la familia Lozano.

Una corrida que sin tener ningún toro de nota si lidió varios ejemplares con virtudes. Uno de ellos cayó en manos de un Alejandro Talavante. Un torero que parecía desprenderse de esa mochila que le condicionó tanto el pasado año. Pero la espada no anduvo fina esta vez. Un inoportuno resbalón en el pomo del estoque frustró lo que iba para una gran estocada. Ahí Alejandro no lo vio claro y buscó finiquitar el asunto con el descabello, algo que el alguacilillo impidió al no haber enterrado el acero.

Aquí queda claro el papel de un alguacilillo en una plaza de toros consiste en velar por la integridad del espectáculo, conociéndose al dedillo el reglamento taurino. Por yodo ello, en la tarde de ayer llamó la atención de un Alejandro Talavante que se vio abocado a estoquear nuevamente al toro tras haber pinchado en varias ocasiones. Son pequeñas cuestiones que para el gran público puede pasar desapercibidas, pero no así para aquellos que son la prolongación de la autoridad en la plaza.

Talavante Madrid
Otra imagen de Talavante este jueves en Las Ventas. © Luis Sánchez Olmedo

Tras ese momento de confusión, Alejandro debió entrar a matar de nuevo, teniendo que dejar de nuevo el descabello al mozo de espadas y tomar esa tizona con el que acabaría con un animal que pese a su calidad se afligió muy pronto, imposibilitando faena alguna por parte de un extremeño que volvía a Las Ventas con aires renovados tras su decepcionante paso por esta plaza durante la temporada pasada.

La espada también fue el borrón a su interesante obra al quinto, el mejor ejemplar del encierro. Una labor basada en esa nobleza del animal y la personalidad de un torero único y genial. La estocada contraria y la tardanza en caer del animal dejaron todo en una ovación desde el tercio tras la petición de una plaza que vio como nuevamente la espada se llevaba por el sumidero, una interesante faena del torero pacense.

Parecía que se le había visto a Talavante cuando el año pasado regresó a esta plaza con el pie cambiado. Pero hoy, cuando se le vio la sonrisa después de soplarle naturales de fe y de vuelo bien volado a ese quinto apretado de carnes, abrochado de pitones y largo y alto en su perfil girón, pareció que el Alejandro de este año poco o nada tiene que ver con la sombra triste y sin soluciones que compareció en su vuelta a los ruedos.

Desde el toreo en redondo de templadísimo trazo, con las rodillas embarradas bajo el aguacero, hasta el final por bernadinas frustradas que tuvo la lucidez suficiente para convertir en graciosas trincherillas, sólo se interpuso entre el toreo y el trofeo un resbalón en el pomo del estoque que frustró también lo que iba para estocada estupenda. Pero dejó ganas de verlo en esa tarde del día 11 para la que ya no hay entradas. Lo que sí hay es más plazas, escribía nuestro director, Marco Antonio Hierro, en la crónica publicada en el día de ayer por este medio.

El próximo compromiso de Talavante en Madrid

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Alejandro Talavante esta Feria de San Isidro. © Luis Sánchez Olmedo

Ahora le queda un último compromiso el día 11 de junio, ya fuera de San Isidro, Alejandro buscará conseguir ese triunfo que le debe a una plaza que siempre le ha esperado. Una afición que sabe de lo que es capaz de dar, de ahí el desencanto con el que lo despidió el pasado 12 de octubre tras verle dejarse ir un toro en la tarde sus tres avisos. Esa apatía que provocó que muchos de sus partidarios se fueran cabizbajos de la plaza. Ahora, tras un inicio esperanzador, tanto el propio torero como la afición han recobrado esa ilusión que parecía perdida.

Será dentro de dos domingos en una corrida homenaje a José Cubero ‘Yiyo’. Una tarde donde estará flanqueado por Julián López ‘El Juli’ y por Andrés Roca Rey, siendo la familia del Río los que pongan la materia prima para una tarde donde los tendidos estarán hasta la bandera. De momento Alejandro ya ha vuelto a crear esa expectación por verle, algo que tanto el propio torero como la fiesta en sí necesitaban como el comer.