El de regalo fue un toro de Xajay anoche en el Nuevo Progreso de Guadalajara al que Roca Rey saludó con una larga cambiada de rodillas, pero el toro se revolvió muy rápido e hizo por él, afortunadamente todo quedó en un susto. Continuó su recibo por verónicas, pero volvió a hacer por él y le pegó una fuerte voltereta, de la que salió algo lastimado, pero con vergüenza torera volvió para cuajar algunos capotazos. Con la muleta ya en la mano, brindó al respetable, para después irse al tercio y medirse a un toro que manseaba con peligro. Roca Rey derrochó raza y pundonor, intentando buscar las opciones a una faena compleja en la que le robó algunos muletazos aislados de mucho mérito. No tuvo demasiado acierto con el acero.
