El albaceteño José Fernando Molina dejó, el pasado sábado en el festival benéfico de Albacete, dos faenas de distinto registro pero de mucho calado en el aficionado y en el público manchego. La primera, a un toro de Daniel Ruiz, fue de mucha firmeza y planta asentada; con el novillo de Domingo Hernández que regaló pudo explayarse en su toreo en una obra de verdad que acabó con el pañuelo naranja y el perdón de la vida del utrero del hierro charro. Este triunfo en su tierra le da moral a un torero que tiene por delante tardes tan importantes como Villaseca de la Sagra el 15 de marzo, la corrida de Asprona el 10 de mayo y, en medio, citas como Tomelloso o Villarrobledo.
“Tanto en el novillo de Daniel Ruiz como en el de Domingo Hernández hubo cosas importantes. Me basé en la entrega y la disposición, y eso se vio reflejado más en el último animal. Con el de Daniel Ruiz, fue una faena de registros, más para profesionales que para públicos, porque fue más costosos; el toro de Domingo, desde el primer capotazo, tuvo entrega, clase y recorrido”, señala el joven en una entrevista para este medio.
“Uno siempre quiere más; el invierno ha sido muy importante y positivo, siempre entrenando para intentar que me valgan el 80% de los toros. Y ahora, tras una tarde muy importante para mí, Villaseca y Asprona son un escaparate fundamental en mi inicio de temporada”, expone el joven manchego.
La tarde de Villaseca será, sobre todo, para aficionados, ya que “a lo largo del tiempo y de los años que se ha ido celebrando ha cogido mucha fuerza este festejo. Estoy muy mentalizado en ella, porque para mí es muy importante, una plaza en la que sale un toro muy serio y si obtengo un triunfo me puede servir. Con esa mentalidad voy y por eso me estoy preparando, para que pase algo bonito y que al aficionado se le quede grabado en la memoria”, expone el torero.
La corrida de Asprona, que la toreará junto a Ureña y Fernando Adrián el 10 de mayo, también “es muy importante para mí, por volver de nuevo a Albacete, a mi tierra, a darle valor a esta tarde del festival por la cual estoy ahí, y ojalá obtenga un triunfo rotundo”. El cartel “me motiva mucho: Ureña, para mí, es un referente en el cual me he fijado desde muchos años y me ha ayudado mientras yo era novillero. Le tengo que agradecer muchas cosas y, sobre todo, que me ha ayudado en ciertas ocasiones cuando yo tenía inocencia de este mundo. Con Fernando Adrián, un triunfador de Madrid con tres puertas grandes consecutivas, es un cartel que llama mucho la atención porque puede ser una tarde de rivalidad”, expone el joven.
Y no oculta su deseo de poder volver a Madrid este verano, un coso en el que ha dejado dos tardes de verdad en 2023 y 2024: “Madrid llegará y necesito obtener un triunfo, porque es una plaza muy necesaria para abrirme paso y entrar en alguna Feria”. Tampoco Francia, ya que el año pasado cortó una oreja en Bayona, dentro de la corrida de seis toreros: “Me encantaría volver a Francia; estoy agradecido de que me diesen esa oportunidad, corté una oreja y creo que puede ser una temporada bonita”, finaliza.