CAMPO BRAVO

‘Alqueva’, la ganadería que Ricardo Gallardo le regaló a Miguel Ángel Perera por su boda


martes 12 diciembre, 2023

Desde hace varios lustros el diestro pacense forja un tipo de toro muy definido en su finca oliventina

Ricardo Gallardo
El ganadero Ricardo Gallardo, en un acto en Bilbao.

Otro de esos matadores de toros que decidió subirse al barco de los ganaderos de bravo fue el extremeño Miguel Ángel Perera, diestro que si bien es cierto que utiliza su ganadería para el entrenamiento diario, no aleja la posibilidad de lidiar en festejos mayores los animales de procedencia Fuente Ymbro. Una punta de vacas que partieron desde San José del Valle dirección Olivenza, compra a la que se unirían sementales del mismo hierro en diferentes periodos de tiempo.

Se trata de una vacada corta, pero muy definida en caracteres; un regalo de boda que quiso tener el empresario y ganadero cordobés. Fue un gesto que valoró mucho Miguel Ángel, torero que también cuenta en su casa con animales de la rama Murube marcados a fuego con el hierro de San Pelayo, vacada que su suegro; Pedro Gutiérrez Moya “El Niño de las Capea” le regaló a su hija Verónica haca algunos años.

Por lo tanto, en Los Cansaos-Fuente la Viña, Miguel Ángel Perera le sigue dando lustre a una vacada con denominación de origen, un hierro con unas particularidades muy definidas que lo hacen especial. Primero Fernando Domecq, luego su hermano Borja, más tarde Ricardo Gallardo y por último Miguel Ángel Perera, son la continuación de un eslabón ganadero iniciado hace más de 100 años por la famnilia Domecq.

Un papel de ganadero que combina con el de matador de toros, que le ha dado fama y categoría a un espada que esta 2024 cumple 20 años de alternativa, doctorado que tomara de manos de Julián López “El Juli” y Matías Teleja con toros de la estrella de Jandilla, sangre de la que proceden los animales de Fuente Ymbro que pastan en estas tierras onduladas cercanas a la vecina Portugal.

Como ya hicieran otros compañeros, Perera tiene claro que por el momento no quiere lidiar de cuatreño a sus animales, como ya hicieran otros toreros de la talla de Juan Antonio Ruiz “Espartaco”, Enrique Ponce o Julián López “El Juli”, tres espadas que gracias sus triunfos en los ruedos llegaron a cumplir el sueño de convertirse en ganaderos de bravo para devolverle al animal bravo todo lo que este les dio.