CAMPO BRAVO

Un semental de Peñajara ‘adopta’ a un cervatillo: el peligro que entraña esta tierna imagen


miércoles 25 octubre, 2023

Este hecho sucedió hace años en la ganadería de Peñajara, en ese momento propiedad de José Rufino: este es el peligro que entraña esta tierna estampa.

Peñajara
Un toro de Peñajara con una imagen del cervato a su lado. © José Joaquín Diago

Peñajara, el emblemático hierro de Casta Jijona que ahora está en manos del ganadero y empresario toledano Antonio Rubio, pasa por un momento de asentamiento dentro de la cabaña de bravo. Una ganadería que poco a poco va metiendo la cabeza en plazas importantes gracias al trabajo que se viene haciendo desde hace años. Una divisa que ha sabido sortear los obstáculos que se han venido dando por el camino hasta conseguir una importante regularidad.

Pero este hierro también gozó de un momento en manos de su anterior propietario, José Rufino, que levantó una ganadería que parecía destinada al olvido. Un hierro que pastó durante varios lustros en tierras pacenses, una zona muy particular donde esta ganadería asentó su cuartel general. Allí el toro bravo, al igual que le ocurre en la actualidad, convivió con un gran número de especies al ser también una explotación cinegética.

En su día, los compañeros de Toros para Todos acudieron a casa de José Rufino para grabar la camada de cuatreños, así como las vacas de vientre y sus lotes. En uno de los lotes de vacas, se encontraba un cervatillo que se había aquerenciado en esa zona, un animal que convivía sin mayores problemas con las hembras, sus rastas y el semental seleccionado para ese lote. Se trata de una cierva que vino del monte, la cual se refugió en esta zona donde la comida es abundante.

El cervatillo comía muy cerca del semental, aceptando este a ese animal que andaba por allí. Ambos se respetaban, al igual que un lote de vacas que aceptó a esa hembra como una becerra más. Un cerrado precioso por la variedad de pelos que da esta ganadería. Un hierro que preserva una zona natural importantísima en la provincia de Badajoz, esa en la que distintos tipos de animales conviven sin problema alguno.

La imagen entraña un grave peligro

Pero la imagen entraña un grave peligro: el de la transmisión de enfermedades como la tuberculosis por parte de la fauna silvestre. Sin ir más lejos, el ganadero toledano José Montes se vio obligado a inicios de este año 2023 a sacrificar 300 cabezas de ganado debido a un brote de tuberculosis que afectó al 40% de su ganadería, ubicada en la localidad toledana de Noez. “En esta zona hay mucho corzo y jabalí que acuden a beber a la finca, por ello, entre que ya estaba vista la enfermedad y el aumento progresivo de los animales silvestres debido a la falta de caza por los años de la pandemia, ha hecho que aumentase de forma exponencial y continuada el número de animales positivos a la prueba” nos comentaba el propio ganadero en una entrevista realizada por este medio.

La llegada de este tipo de animales, aparte de ser un regalo para la vista, acarrea problemas importantes para los ganaderos. Hace unos días Luis Miguel Parrado comentaba una publicación similar en redes sociales, esa donde se veía a un muflón comiendo entre erales, algo que es muy típico en las ganaderías que se encuentran ubicadas en plena sierra. Sin duda un dolor de cabeza para unos ganaderos que cruzan los dedos para que sur reses no se vean afectadas sanitariamente por la presencia de estos animales que beben y comen junto a ellos

“Y así es como el muflón y otros animales salvajes hacen de “hospedadores intermediarios” de enfermedades como la tuberculosis, que por esta circunstancia nunca podrá ser erradicada completamente del bovino en zonas de sierra y caza” escribía en referencia a este tema hace unos días en su red social Twitter. Un problema para el que no hay solución posible debido a que estos animales no pasan ningún control sanitario, haciendo que, de ser portadores de una enfermedad, esta se contagie a esos animales que conviven con él, dando pospositivo en el saneamiento y obligando a sacrificar a esas reses.