CAMPO BRAVO

Juan Pedro Domecq: las ganaderías con las que ‘refresca’ y el mítico encaste (diferente) que está ‘metiendo’


viernes 24 noviembre, 2023

El ganadero Juan Pedro Domecq exponía este martes en Toledo dónde está buscando el refresco en una ganadería tan importante y antigua como la suya.

Juan Pedro Domecq
Toro de Juan Pedro Domecq en el ruedo de Las Ventas. © Plaza 1

El hierro de Juan Pedro Domecq es tan fundamental en la historia del toreo como complejo. Y esa complejidad, conseguida a base de trabajo, es la que precisamente ha llevado a la gloria de los más grandes al hierro sevillano. Es lo que puso de nuevo de manifiesto su ganadero este miércoles, 22 de noviembre, en su intervención dentro de las tertulias que la peña taurina “El Trapío” está organizando durante toda esta semana en Toledo.

Con el paso de los años hubo muchos ganaderos que le perdieron el miedo a cruzar unos encastes con otros, buscando más que un encaste o una procedencia, una línea o reata en particular que le ayudase a encontrar aquello que le faltaba. Y eso es lo que ha conseguido Juan Pedro Domecq Morenés.

Pero, ¿dónde va a refrescar una casa tan antigua y tan fundamental como Juan Pedro Domecq? «He refrescado con cosas de mi tío Borja -Jandilla-, que son dos ramas de la ganadería, con mi tío Álvaro, puntualmente con toques de Atanasio, algún toro de Las Ramblas… son caracteres ocultos, que no están de forma transparente y hay que refrescar con eso», apuntaba el ganadero este miércoles en el encuentro con los aficionados en Toledo, sorprendiendo ese encaste Atanasio que, por otra parte, también tiene su origen en Vistahermosa. Y señalaba que «hace tiempo que no hago ninguna venta de ganado. He estado centrado en mi proyecto. La que tengo es una oportunidad histórica, ya que tengo una base animal muy sólida».

El duro trabajo genético en casa de Juan Pedro Domecq

Juan Pedro Domecq Toro
Un toro en imagen de archivo en los corrales de Las Ventas. © Plaza 1

También ahondaba el ganadero en el duro trabajo genético en casa de Juan Pedro Domecq: «Es un trabajo duro, arduo y no hay que perder el objetivo, y caminar hacia lo que uno cree que es la bravura, algo sumamente especial, muy difícil de definir pero la base».

Y añadía: «Siempre he querido ser ganadero. De pequeño, me escondía en la cama y soñaba con ese momento. He ido dándole forma a la ganadería con mucha afición, con los porqués embiste o no un toro, los porqués morfológicos, genéticos, sanitarios… y cuando analizas todo eso, llegas a la base», señalaba Domecq Morenés.

«Tienes que conocer la ganadería, dónde están los caracteres y muchas horas dedicadas a buscarlos y a trabajarlos en el campo, viendo los animales de forma constante y analizándolos fríamente después de cada tentadero y de cada corrida de toros, en función del torero que tiene delante, pero con el objetivo común de que salgan grandes faenas», concluía el importante criador de bravo.