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La apabullante mirada de un toro bravo francés


jueves 14 abril, 2022

Este espectacular animal exhibe su despampanante trapío en la ganadería gala de San Sebastián

Mirada Toro

El pasado mes de enero os contábamos la historia de ‘Voceador’, el toro bravo que se sabe más fuerte y ataca al dron. Una historia muy particular vivida en la ganadería francesa de San Sebastián, una divisa que se encuentra la zona de Fontanes, en el departamento de L’Hérault, a los pies del Pic Saint Loup. Un ganado de origen Jandilla vía Daniel Ruiz que desde hace más de diez años selecciona Gilles Vangelisti. Por lo tanto es un hierro joven que poco a poco se va abriendo camino.

En esta ocasión no estaremos a campo abierto y si en uno de los corrales de la finca. Allí vemos a un toro de imponente estampa que anda caliente, es decir, con cara de pocos amigos debido a que no le gusta estar encerrado y con su libertad acotada. Por lo tanto se arranca a todo lo que ve, lo que puede ocasionar problemas en su integridad el derrotar contra la pared o alguno de los burladeros. Por lo que hay que ser muy cuidadoso y no hacer movimientos bruscos ya que el animal podría estropearse como antes dijimos.

El toro es un animal que vive en libertad, por lo que cuando ve su espacio reducido a la hora de llevarlo a los corrales se pone algo nervioso y agresivo. El trabajo en los corrales tiene que ser siempre a favor del toro, jugando con sus querencias e intentando que el animal no vea las sombras, algo que los hombres de campo saben camuflar para que el toro no ande pendiente de los que andan por los corrales.

En esta ocasión vemos como en uno de los burladero que tienen los corrales se sitúa la persona que graba el vídeo, el toro se arranca en un par de ocasiones y este le aguanta la mirada. En ese momento el toro es imprevisible y podría incluso saltar encima del burladero o acudir con saña al burladero para intentar hacer presa, algo que a todas luces hay que evitar. Con el toro muy alterado se debería usar una manguera, con ello calmamos el toro y evitamos que siga caliente, ya que si echamos los bueyes puede hacer por ellos y cornear a alguno, causando una baja casi segura.

En el siguiente vídeo publicado por la propia ganadería vemos ese momento de tensión vivido en los corrales de la ganadería, unos segundos en los que el toro se hizo dueño y señor. Gracias a la labor de los ganadero el aficionado que no tiene la oportunidad de ir al campo puede ver de primera mano todo lo que sucede en el día a día de una ganadería.