Lleva en sus venas la sangre torera de quien se nombra y apellida igual que él y fue un espejo en el que mirarse por parte de muchos toreros a caballo: el joven Manuel de Oliveira, hijo del cavaleiro Manuel Jorgede Oliveira, comienza ahora una importante etapa en los ruedos con la seguridad de tener una cuadra de primera, la vocación de querer llegar alto en el mundo del rejoneo y la confianza en poder destacar en las principales Ferias europeas.
Ahora mismo está terminando su doctorado en Veterinaria en Alemania, pero allí sigue montando a caballo y creciendo, soñando el toreo en cada entrenamiento y esperando su momento. Que llegará esta temporada: “Hay ya sobre la mesa fechas muy ilusionantes para esta temporada, en Portugal y también en España, creo que mis caballos tienen una preparación buena y lo que resta de invierno quiero seguir creciendo como torero para poder darlo todo de mí en la plaza”, expresa el joven cavaleiro.
“Mi idea de ser torero nació a través de mi padre. He crecido viéndolo torear; cuando yo tenía diez años, toreé por primera vez una becerra en nuestra finca y a partir de ahí, comencé a sembrar mi afición por esta profesión”, expone sobre su vocación taurina.
Como gran recuerdo, el de su prueba de practicante en Albufeira: “Fue una tarde en la que fui feliz, y logré cumplir una meta”. Luego, un percance le mantuvo paralizado una temporada: “Tuve que estar parado durante un año; siempre estuve soñando las metas que quería ponerme. Y una de ellas era mi prueba de practicante, y la otra era torear en Campo Pequeño y he conseguido hacerlas”, dice sobre una tarde en la que compartió cartel con Parreirito Cigano como padrino y Ana Rita como testigo.

Su cuadra para 2025
Manuel de Oliveira cuaja una cuadra de primera para esta temporada: “La base de mi cuadra son tres yeguas. Fantástica, del hierro de Fermín Bohórquez, que me pongo en banderillas; otra yegua que se llama Engrasada, que me pongo en las cortas: y otra también para las cortas llamada Lisboa, del hierro de Rui Fernandes. Luego, tengo otros caballos que entran y salen conforme se necesitan a lo largo de la temporada, pero la base es la que he citado”, explica el cavaleiro.
Sus referentes en el toreo a caballo
Su mayor referente es su padre, que fue un brillante rejoneador luso, además de haber logrado hitos como empresario como el de no dejar sin toros a Lisboa en el año de la pandemia. Junto a él, se fija en todos aquellos nombres que han aportado a la historia del toreo a caballo.
Al habarle de Madrid, el joven es cauto: “Eso es algo impensable de momento para mí, pero ojalá. Me haría muy feliz”.


