VALENCIA

Cuando las orejas son despojos: Rufo cuaja a ralentí la extraordinaria clase del tercero y sufre la injusticia del palco


domingo 16 marzo, 2025

El toledano se llevó un premio con mucha fuerza del tercero de Jandilla, un animal de extraordinaria clase al que cuajó a ralentí y despenó de una soberbia estocada, pero el palco se negó a darle una segunda oreja pedida

Whatsapp Image 2025 03 16 At 18.51.10 (1)

‘Macarra’, de 521 kilos, era el tercero de la tarde, primero de Tomás Rufo, al que dejó un ramillete de templadas verónicas. Buenas cayeron las dos varas, en el sitio, ante un toro que perdió las manos. Pero se cuidó en el capote lidiador. Saludaron Sergio Blasco y Fernando Sánchez tras parear al animal, y luego se fundieron la diana floreada de El Soro con el fulgurante inicio de rodillas desde el centro del anillo del toledano. La plaza era un caldero. Como lo fue tras la primera serie por la derecha, en la que Rufo ralentizó su trazo y embebió en las telas al de Jandilla, saboreando cada cite, aprovechando la enclavada embestida del animal, imponiendo su ley despaciosa. Que es como se construyen las grandes faenas. Y así, en esas dos últimas series al natural, reventó de toreo templado el toledano, que firmó su obra de un tremendo espadazo en el mismo hoyo. Soberbio Tomás. Y más soberbio aún el espadazo, en todo el hoyo de las agujas, que requirió de un certero descabello. Se pidió con fuerza una segunda oreja no concedida por el palco. Y Tomás, con buen criterio, decidió no pasear el premio.