MADRID

Los toros importantes de lo que va de San Isidro


sábado 1 junio, 2024

Estos son los grandes toros que han saltado en un abono en el que las malas espadas y los avisos están condicionando mucho el otorgamiento de premios.

Bastonito
Bastonito de Ibán saliendo a Las Ventas el pasado 12 de mayo. Plaza 1

Ya con San Isidro encarando su último tramo, y después de tres semanas completas de toros, es momento de hacer balance (parcial, en este día de rejones) de los grandes toros que han saltado en un abono en el que las malas espadas y los avisos están condicionando mucho el otorgamiento de premios. Y eso se vio ayer mismo, cuando un pinchazo quitó un posible doble premio a Borja Jiménez tras la faena a la importante embestida del segundo toro de Santiago Domecq. Pero desde el primer día de la Feria han saltado toros importantes; y aunque ésta no esté siendo triunfal, sí está habiendo embestidas para conectar en Madrid.

Alcurrucén, un emotivo animal para la confirmación de García Pulido el primer día de Feria

A50b091c38dcc290a9d361a2f6e325d28b964d56ffe2451f61c1c94fdb4f9fc9

Y Alcurrucén echó un animal importante con el toro de la corrida que iniciaba la feria, el único bueno de verdad de cuantos salieron al ruedo aquel día. Con ese había que apostar a la calidad, sujetar la duración y azuzar la escasa chispa para que el dibujo por abajo -por donde rompe Madrid- fuera mucho más rotundo.

Serio fue ese primero de Alcurrucén, un toro que fue muy frío de salida, sin terminar de romper en las telas ni de García Pulido ni de sus hombres de plata; toro de embestida muy en la línea Núñez en estos primeros compases, que tuvo que recibir la segunda vara en el caballo que guardaba la puerta, recibiendo un tercer puyazo, y que no se lo puso fácil a los hombres de plata para parearlo. Tras la ceremonia de confirmación de alternativa con Morante de padrino y Urdiales de testigo, dejó dos buenas series por la derecha el toledano, cantadas por el tendido, bajándole la mano al toro y llegando arriba; cuando cogió la zurda, intentó también torear largo al de Alcurrucén, un toro noble pero exigente y de embestida importante.

Fuente Ymbro, gran corrida el 11 de mayo

53714364831 504cc232d9 O

Al día siguiente, Fuente Ymbro lidió un variado encierro el 11 de mayo, con el que Román dejó una tarde de agallas y a punto estuvo de cruzar el umbral de la puerta grande. Listo, el valenciano, supo enganchar y tuvo arrestos para ver pasar a su primero por delante con todo el aplomo del mundo. Fue ese el mejor de los toros de su lote. Ahí fraguó Román su tarde más rotunda en esta plaza, la menos parecida a cualquiera de las demás. Ahí creció para soplarle una serie diestra con la mano a la rastra, debajo del tendido 6, donde concluyó en un epílogo de poncina eterna, trinchera personal y un monumental pase de pecho.

El toro de Baltasar Ibán, eje del inicio de Feria

Sin Titulo 1

El gran quinto toro del día 12 de mayo fue eje del inicio de San Isidro. Porque aquel animal, que le cupo en suerte a Francisco de Manuel, fue uno de los grandes toros que ha visto Madrid en los últimos años. Con codicia, el toro tuvo emotividad para arriba. Y tuvo una excelsa humillación que ya mostró en las enceladas embestidas al capote del colmenareño, y aunque no tuvo esa superclase que hiciese rotundo su conjunto, sí casta y poder A ese toro, al que dejó dos varas de lejos y mejor ejecutada la segunda Luis Alberto Parrón, lo brindó con el sector más crítico encima. Y al natural intentó romperse por abajo Francisco, proponiendo su trazo a un toro que le repetía cada proposición -quizá debió tomar esa mano mucho antes-. Ya, cuando quiso romperse por la zurda, se desinfló la obra, solo remontada por un voluntarioso final por doblones y una estocada contraria. Faltó rotundidad.

Victoriano del Río, destacado quinto toro el 16 de mayo

8c82bf950307f18dfa67eb8710d41a15eaa0bc5027da4984f6ca72fcc0b74d35

«Bocinero», número 75, era el tercero de la tarde del 16 de mayo, al que Tomás Rufo le cortó una oreja. Serio por delante y en su expresión era el tercero de Victoriano del Río en la tarde del 16 de mayo, que peleó empujando en las dos varas. Confió Tomás Rufo en la condición del toro y tras el brindis, se echó de hinojos en el tercio para citar de largo pese al viento en una primera tanda en la que hubo exposición y mucho valor. Sobre la diestra, dejó el toledano series templadas ante la embestida con calidad del animal, que llegaba arriba. Cuando cambió al izquierdo, fue prendido y cayó de manera muy fea en el remate del natural, pero volvió a la cara del animal sin aparentes consecuencias, tirando de vergüenza torera. Otro toro destacado de esta Feria.

«Rebeco», un grandioso toro de Juan Pedro Domecq el 29 de mayo

1c61d4fd6aa9058b80811e866554ac56fa2df4a9076e7e63dcd264e8d89987de

672 kilos lucía el quinto de la tarde del pasado miércoles, “Rebeco” de nombre, negro listón de capa, nacido en noviembre de 2018 y segundo del lote de Talavante. Y fue uno de los toros grandiosos de esta Feria de San Isidro. Basto por delante, pechugón, badanudo y colocado de pitones; menos por detrás, pero es que había un mundo y medio entre la cara y el rabo. No se empleó en el capote, pero sí humilló colocando la cara las pocas veces que no se desentendió del percal, bien de Talavante, bien de Javier Ambel. Andaba el tendido aburrido porque era el quinto de corrida y poco había que contar. Por eso cuando Alejandro la tomó con la zurda y le enganchó la voluntad al toraco para que muriese en el infinito, la plaza entera rugió el olé. El extremeño había despertado a Madrid. Algunos más toman el paño a diestras, pero es que también por ahí se deslizaba el juampedro, el único de una corrida sin raza, pero el preciso para traer de vuelta a Talavante.

Dos importantes toros de Santiago Domecq el 31 de mayo

50463ad826a9e04b86ee376860afb8445d0fc10e6ac39ebe368026ca7e918656
Tejonero, el quinto de Santiago Domecq.

Y este 31 de mayo salieron a la arena madrileña dos importantes toros de Santiago Domecq, el tercero y el quinto, que le cupieron en suerte a Borja Jiménez y a Alejandro Talavante.

Cuando el tercero pisó el ruedo, con sus hechuras feas, sus cuernos mirando al cielo, sus maneras desentendidas y falta de empleo en el percal, pocos atisbaban lo que sería el toro de brindis en adelante. Porque no era fácil intuir que en los bajos del tendido 4 iba a liarse el toro a galopar para meterle el riñón al trapo en dos doblones, rodillas en tierra, que terminaron siendo las dos, acompañando con el pecho los derechazos profundos, mandones, arrancando del tendido un olé atronador. Ahí ya se le vio la importancia, pero tenía más el toro, que no es capaz de cuajar cualquiera. El secreto de su lidia y de la diferencia entre Borja y el resto del mundo en esta feria fue sencillo: el sevillano vino más que dispuesto a que un toro lo partiera en dos. Sólo cuando comprendió que era el gobierno, el poder y la firmeza del trapo lo que le hacían al toro sacar sus mejores cualidades terminó rugiendo Madrid. Y se transmutó de nuevo en el malabarista del riesgo con un toro que era un ascua viva cuando se iba detrás del trapo.

Luego, ese Tejonero feo quinto, larguirucho, degollado, altiricón y badanudo guardaba dentro tanta calidad para la muleta que hasta a Alejandro pareció sorprenderle. Y eso que tuvo entrega en las verónicas del saludo, derribó al penco en el primer encuentro y empujó de nuevo luego, con el mismo picador. Galopó con alegría en banderillas para que le soplase dos pares soberbios Javier Ambel y cuando fue Talavante, ceremonioso, él, a iniciarle faena bajo el 5, se le puso bruto en los estatuarios. Eso generó un momento de duda, porque pareció que el toro podía no romper al final. Una serie de Alejandro lo enseñó codicioso, ansioso por ir detrás del trapo, pero sin entrega total para morirse en el intento. Dudó Talavante si meterse o no con él, y en esa duda se fueron tres tandas.