VENEZUELA

A hombros Colombo y Marco Pérez en un descafeinado cierre en Mérida por el juego de la corrida


martes 4 marzo, 2025

Tres orejas cercenaron el diestro taribense, quien arribaba a este festejo tras haber confirmado el día anterior alternativa en Ciudad de México. Dos se llevó Marco Pérez ante el astado de más opciones del lote traído por don Jesús Riera, pasando mal rato con el que completó lote y el sobrero de regalo. Román debutó con la cruz de haberse llevado inoportuno percance tras entrar a despachar al primero de su lote, lo que condicionó el resto de su actuación. Buena entrada en el cierre ferial.

Sin Título
Foto: Federico Montes

Se esperaba muchísimo más de los toros santacolomeños de Los Aránguez, quienes haciendo valido aquel dicho del maestro Pepe Alameda, no tuvieron palabra de honor los pupilos caroreños. Muy dispares de presentación.

Uno a uno los bureles de don Jesús Riera dejarían asimismo mucho que desear en cuanto al juego ofrecido, literalmente llegando con las fuerzas y el gas de la bravura y la emoción tan justos que lo que hicieron los toreros fue suplementar estos elementos a base de entrega, excesivo mimo con las telas y mucha ambición de triunfo, el cual pudieron alcanzar “Colombo” y Marco Pérez en sus primeros astados de lotes. Lo demás fue un espectáculo anodino, largo y por momentos intrascendente ante la desilusión con la que muchos salieron de la plaza, casi llenando los escaños de la arena merideña.

La tarde comenzaría gafada, pues el toro del debut del valenciano Román Collado desde toriles ya vendría con las fuerzas y el “motor” justo para seguir las telas. Tendría que echar mano del recurso del aguante y sobrada técnica Román para ir sacando partido del noblote pero ayuno de poder burel, luciendo con más interés sobre la mano derecha por donde se explayó con evidente sapiencia y conocimiento de terrenos el rubio coleta. Pero lamentablemente justo al salir de pinchar al primer viaje con acero perdería pies en toda la cara, de donde saldría con una fuerte paliza, la que le llevaría luego a la enfermería donde no saldría hasta la lidia del que cerró plaza, corriéndose turno, en la que le apreciarían una cornada interna en uno de sus muslos, para al final tras dejar media ración de acero, recibir palmas de quienes incluso hicieron votos para la posible concesión de una oreja que pudo haber tenido sentido, por lo visto y expuesto.

En su segundo, como ya le decíamos, tras correr turno, en sexto lugar despacharía una joyita, que desde su misma salida dejaría en claro que no estaría para florituras, cortando el viaje y frenándose ante los engaños, frente a un Román renqueante que saldría apañado de un blujeans tras ser operado en el hule bajo anestesia local. Mucho fue el intento y el esfuerzo, en valde ante un género bovino a contraestilo, de un torero que ha quedado con ganas de verlo con mejores opciones a la que se encontró el día de ayer.

Esperada era la presencia de la primera figura del toreo nacional Jesús Enrique “Colombo”, que horas antes había llegado a la ciudad de su periplo azteca. Pecharía en el sorteo por la mañana un animal de noblota condición en especial por la mano zurda, pitón por donde basaría trasteo tras comprobar la largo y ralentizada condición para seguir las telas por esta mano. Varias fueron las largas tandas de un “Colombo” que supo vender al público su “mercancía” en especial sus espectaculares tercios de banderillas y prolífico repertorio a la galería. El contundente espadazo traserito sería suficiente para enviar a las mulillas los despojos del bovino y con ello el corte de las dos orejas, no sin antes doña Clarisa remolonamente pensarse la entrega de este segundo apéndice.

Otra cortaría de un faena de intermitencias en las que nuevamente Jesús Enrique supo entender las teclas de una embestida poco emotiva pero donde el decorado de la misma, asi como la entrega y disposición del torero valieron en su mayoría tras par de tandas sobre la mano diestra que dieron pie a que luego del espadazo perpendicular tras pinchazo se le concediera otra oreja, esta más discutida pero válida, pues sería solicitada por la mayoría de la solanera presente en los tendidos.

El atractivo de la tarde llevaba nombre propio, y ese era el del jovencito Marco Pérez, quien no tardaría en resolver el balance de su actuación tras una faena en la que dejaría evidente su grado de sapiencia para sacar partido al noble pero endeble torito con las que se las vio. Vibrantes fueron las series por la mano diestra y mayor contenido las que se entretuvo de endilgarle por naturales, las que colocaron unánimemente de acuerdo a la parroquia que se congregaría en el coso emeritense. La estocada entera trasera y tendida no fue impedimento para que la pañolada desatada reclamara el corte y concesión de las dos orejas.

Pero la tarde se tornaría gris y plomiza como el ambiente climatológico ante su segundo, animal de escasa emotividad en sus embestidas, anodinas, encontrándose Marco Pérez por encima a un género bovino de escasa trascendencia para las ilusiones de verle como el año pasado al púber torero salmantino. El quinario con la espada y el estoque de cruceta ni se diga, fueron desesperantes, aguantándole el palco excesiva y complacientemente el que se le fuera el astado al corral tras dilatada labores que se parecieron eternas, escuchando dos avisos que bien debieron ser tres, si nos ajustamos a los cánones reglamentarios.

Y con el que cerraría función, sobrero de regalo, sería mas de lo mismo, en una tarde-noche de toros destinada al desanimo tras nuevamente salir de toriles un marmolillo donde Marco Pérez nuevamente luciría sobrado y empeñoso, pero es que cuando no se puede no se puede, y más si es imposible. De nuevo fatigas para despacharle con el acero las que dejarían con la miel en los labios a muchos que recordaban el pleno de triunfo del año pasado del mencionado torero, que esta vez, con otros toros, no fue.

Y asi salíamos de la plaza, con el recuerdo de que este año lo más importante es el toro, y es él que decide y tiene la última palabra. Sin él esto no tiene razón de ser, y es lo más importante, por algo se le llama fiesta de toros.

FICHA DEL FESTEJO

Plaza de Toros Monumental “Román Eduardo Sandia” de Merida.

Lunes 3 de marzo de 2025. III Corrida la Feria del Sol 2025.

Con poco más de tres cuartos de plaza (14000 personas aproximadamente), en tarde entoldada y con ráfagas de viento, se han lidiado toros de LOS ARÁNGUEZ (Jesús Riera), en su conjunto discretos de presentación, excesivamente pasados por el barbero, descastados y a menos en la muleta. Se regalo el novillo sobrero, no desentonando del lote.

Pesos: 480, 471, 412,475, 430, 454 y 430 kilos

ROMÁN COLLADO (Espuma de mar y plata con cabos negros), palmas y silencio tras aviso.

JESÚS ENRIQUE “COLOMBO” (Nazareno y oro con cabos blancos), dos orejas y oreja.

MARCO PÉREZ (Verde manzana y oro con cabos blancos), dos orejas, silencio tras dos avisos y palmas tras aviso en el de regalo.

Incidencias: Destacaron en la brega Gerson Guerrero y en las banderillas Fabian Ramírez y Abraham Graterol. *** Se retiro de la profesión el picador Luis Quintana, quien picó su ultimo astado, bajo las órdenes de Marco Pérez. *** Posterior antes de salir el ultimo toro de lidia ordinaria, los demás compañeros de cuadrilla le hicieron el paseíllo de despedida, quitándose simbólicamente la chaquetilla y el castoreño. *** El festejo inicio con un retraso de aproximadamente 50 min. *** De la misma manera anuncio su retiro el anunciado oficial de la plaza, Ali Parra, tras más de 40 años ejerciendo dichas funciones.  *** Presidió festejo acertadamente nuevamente la Lic. Clarissa Garbati de Picón.