HUELVA

Pablo Aguado, triunfo en el tedio


viernes 4 agosto, 2023

Una desesperante corrida de Albarreal echa por tierra la tercera de abono. Aguado se sintió al natural, Castella anduvo frío ente un lote anodino, mientras que Silvera buscó pero no halló el triunfo en una tarde donde el ganado frustró su alternativa

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Hacía el paseíllo en la tercera de abono de la Feria de Colombinas, el triunfador de San Isidro, Sebastián Castella, quien lo hacía acompañado por Pablo Aguado y por el matador local, Emilio Silvera, que tomaba la alternativa, todos preparados para enfrentarse a la corrida de Albarreal que se encontraba en los chiqueros. Una corrida que dio al traste con las ilusiones de una terna que se chocó contra la falta de casta y fuerza de una anodina corrida del hierro onubense. Únicamente el sevillano pudo paladear el toreo al natural con el único animal que tuvo algo más de fondo.

La falta de casta del toro de la alternativa deja en silencio la labor de Silvera

’Decorado’ llevaba por nombre el toro de la alternativa de Emilio Silvera, un animal bajo de agujas, fino de cabos y con la presencia idónea para una plaza de segunda. Un animal que salió suelto de los capotes en un recibo donde Silvera tuvo que buscarle las vueltas al animal. Se le midió en el caballo antes de pasar por un tercio de banderillas donde hubo que llegarle siempre mucho a la cara. Tras la cesión de los trastos, brindó la faena a su padre con unas sentidas palabras. El de Albarreal tuvo nobleza, pero el motor de la raza y la fuerza andaba gripado. Buscó torearlo con suavidad, siempre cogiendo el palillo con las yemas e intentando acariciar la embestida, pero el toro la tomaba a media altura. Silvera porfió en muletazos cadenciosos, pero no hubo continuidad. Por el izquierdo se quedaba a mitad de la suerte y no pasaba. Volvió a la derecha, pero el animal ya no podía con su alma. Se atascó con la espada y el verduguillo siendo finalmente silenciado.

Silenciado Castella con el pasador segundo

Tampoco dio ninguna opción el segundo de la tarde, un animal que al igual que su hermano lidiado en primer lugar careció de vida en los trastos de su matador. Un animal que tuvo como virtud la nobleza, pero esta sin raza ni poder se queda en nada. Se cuidó al animal en el jaco, fue bien lidiado por Rafael Viotti y pareado por Chacón, pero en los trastos fue un alma en pena, embistiendo con la cara a media y sin emplearse. Porfió Castella en una faena correcta pero plana. Viendo que el toro no daba más de sí, el respetable pidió que se fuera a por la espada. Tras pasaportarlo fue silenciado.

Aguado le corta una oreja al tercero tras una faena de cadencia y gusto al natural

Aguado despertó la tarde con su cadenciosa faena al buen tercero, un animal más lavadito de cara que sus hermanos, pero que tuvo mayor duración en los trastos. Aguado ya vio en el saludo de capa que el animal tenía otro aire al de sus hermanos. Pese a no ser un recibo de capa rotundo, el sevillano dibujó buenos lances a la verónica en las que siempre le ganó un paso al animal. Pero lo mejor de su toreo de capa vino en un garboso quite por chicuelinas con una media de seda tras la cadera. Tras comenzar la faena por el lado derecho, vio que a zurdas el animal la tomaba con mayor ritmo. Por ahí Aguado soltó muñecas y dibujó naturales con el sello de la cadencia. El sevillano acertó en terrenos y alturas, en no exigirle de primeras e ir poco a poco sometiendo a un animal que ganó en humillación gracias al buen trato de un Aguado que todo lo hizo para él. Huelva disfrutó de una faena que tendría en su epílogo los muletazos más bellos de la faena. Naturales a pies juntos de uno en uno, siempre con el mentón en el pecho y hundiendo las zapatillas en el albero. Se llevó la embestida tras la cadera en naturales que recordaron aquellos que hicieron suyos dos sevillanos como Manolo y Pepe Luis Vázquez. Mató de una gran estocada, siendo concedida la primera oreja de la tarde por una faena medida, justa y torera.

Silenciado Castella con el marmolillo que hizo cuarto

Tampoco valió el segundo de su lote, un animal de Albarreal que no podía con el rabo, un astado con nobleza, pero con una alarmante falta de casta y fuerza. Lo cuidó en el capote un Chacón que buscó siempre abrirle los caminos, pero el animal decía muy poco. Castella ya sabía cuando brindó al público que el toro le iba a dar muy pocas opciones. Y así fue, el astado duró un suspiro, en la segunda tanda ya andaba desafinado. No se dio mucha coba el francés y lo mató de una estocada más efectiva que bien colocada. La cara del francés lo decía todo cuando iba camino del callejón.

Ovacionado Aguado con el mortecino quinto

Decía ‘El Guerra’ que no había quinto malo, pues hoy en Huelva ocurrió todo lo contrario con la lidia de otro animal muy bajo de raza del hierro onubense, un animal que embistió sin emplearse tanto en los capotes como en la muleta. Porfió Aguado buscando intentar sacar algo de agua de un pozo vacío, pero el animal nunca quiso ir hacia adelante. Lo intentó por los dos pitones, pero el animal ya había bajado la persiana. El hastío y el desencanto ya se habían apoderado de los tendidos. Mató de una estocada entera algo contraria, teniendo que hacer uso del descabello Huelva le obligó a saludar desde el tercio.

Silvera se estrella con otro Albarreal sin nada dentro

Tampoco tuvo opciones Silvera con el sexto, un toro de Albarreal que se vino rápidamente abajo en el tercio de muleta. Pese a ello, el toricantano no perdió la fe y porfió para sacarle aquello que tenía un animal sumamente descastado. Ya antes con el capote, el astado empezó a atisbar que si tenía algo dentro iba a durar muy poco, y así fue, ya en la segunda tanda andaba defendiéndose. Emilio lo intentó en un trasteo con buenas intenciones pero de escaso eco salvo en momentos puntuales. Lo mató de una estocada de rápido efecto y saludó una cerrada ovación.

FICHA DEL FESTEJO

Plaza de toros de La Merced, Huelva. Feria de Colombinas, tercera de abono. Corrida de toros. Más de media plaza.

Toros de Albarreal, correctos de hechuras y presencia. Con nobleza pero sin vida el descastado primero; soso y sin vida el pasador segundo; con nobleza y buen ritmo, el manejable tercero; soso y desrazado el marmolillo que hizo cuarto; de escasa entrega el anodino y desrazado quinto; de nulo juego el soso y descastado sexto.

Sebastián Castella (lila y plata): silencio y silencio.

Pablo Aguado (malva y oro): oreja y ovación.

Emilio Silvera, que toma la alternativa (blanco y oro): silencio y silencio.

Fotogaleria Huelva 4 8 2023