Una novillada con picadores, y con el hierro de Talavante, era la elegida para dar comienzo a la Feria de Fallas en el coso de la calle de Xátiva, en un ruedo condicionado por la intensa lluvia y con una terna formada por Aarón Palacio, Marco Pérez y José Alberto Torrijos, con una entrada marcada también por las inclemencias meteorológicas.
Aarón Palacio le corta al noble primero la primera oreja de la feria

El utrero de Talavante que abrió plaza tuvo empuje en el capote para llegar a la tela y permitir un brillante saludo de Aarón Palacio, provisto de temple y buen gusto a la verónica. Pero le faltó un punto de empuje al animal, que sí tuvo buena clase para que Aarón Palacio se gustase por momentos, con mucho pulso para que durase el utrero y no terminase parado. Una estocada al segundo intento le valió para cortar la primera oreja de la tarde.
Marco Pérez le corta una oreja al segundo de Talavante a cámara lenta

También el segundo novillo de Talavante guardó un fondo de clase y de nobleza, pero le faltó un punto de fuelle. Le bastó, sin embargo, a Marco Pérez, que le firmó un fantástico quite por chicuelinas y le condujo después, en la muleta, todas las virtudes al animal al ralentí. Asentado en la figura y preciso en los toques, Parco dejó momentos a cámara lenta que llegaron mucho al público valenciano. Y tal vez hubiese cortado un segundo trofeo si la estocada, un punto desprendida, hubiera caído arriba.
Torrijos saluda una ovación con un tercero muy venido a menos

Juan Alberto Torrijos dejó muy claro desde el principio que no había venido a pasar la tarde, y se fue a la puerta de chiqueros a recibir al tercero, de muy bella estampa pero con el fuelle tan escaso que apenas le dio para un brillante saludo a la verónica. Lo cuidó mucho en la muleta para preservar la estimable condición del animal por el pitón izquierdo, pero se apagó tan pronto el de Talavante que no dio más que para una ovación. Pitos para el utrero en el arrastre.
Aarón Palacio se deja en el acero una puerta grande con el cuarto

El cuarto era un utrero fuerte y con cuajo al que se le apludió de salida en el tendido. Y Aarón Palacio tuvo claro desde el inicio que había que plantarle cara, porque este no tenía tantas virtudes como los anteriores. Más bruto y más incierto, provocó algunos altibajos en la faena, pero no le perdió la cara nunca el novillero. Los fallos a espadas, sin embargo, dejaron en ovación lo que pudo haber sido trofeo. Pitos, eso sí, para el de Talavante.
La espada y a falta de fondo del quinto dejan en ovación a Marco Pérez

En el quinto acto salió otro animal cuajado de Talavante para que exhibiera Marco Pérez ante él sus ganas de ser figura del toreo, pero le faltaron cualidades y, sobre todo, fondo al animal para permitir al charro que brillase más. Obtuvo pasajes sueltos ante la falta de voluntad y de empuje del animal en una faena que nunca terminó de romper. Tampoco acertó con la espada al primer intento y una ovación fue su botín.
Torrijos le corta una oreja, con petición de la segunda, al novillo más completo del encierro

Muy decidido salió José Alberto Torrijos a por el cierraplaza, y lo fue a recoger también a la puerta de los chiqueros, pero este, al contrario que el tercero, resultó ser el más completo del encierro y supo aprovecharlo el novillero. Puso voluntad y puso entrega el torero, porque de entrega fue una faena siempre comprometida con el animal y siempre sincera ante las virtudes del de Talavante, que no duró mucho, sin embargo, y terminó rajado. Aún así, una estocada certificó el paseo de una oreja, pero el palco no estimó mayoría para conceder la segunda.
FICHA DEL FESTEJO
Plaza de toros de Valencia. Feria de Fallas, primera de abono. Novillada con picadores. Algo menos de media plaza.
Utreros de Talavante. De correcta presencia y trapío, con nobleza pero con el fuelle justo en general.
Aarón Palacio (canela y oro): oreja y ovación.
Marco Pérez (blanco y plata): oreja y ovación.
José Alberto Torrijos (rosa y oro): ovación y oreja.
FOTOGALERÍA: J.J.DIAGO
