AL NATURAL

Querido aspirante a figura: no dejes de estudiar


jueves 3 abril, 2025

Los carteles con toreros de más de 25 años de alternativas están cerrando el camino -y aburriendo- a quienes deben sustentar el futuro

Borja Jiménez
Borja Jiménez a hombros de Las Ventas. © Luis Sánchez Olmedo

Querido aspirante a figura:

Te escribo estas letras antes de que sea tarde para echarte atrás. Antes de que el veneno del toro te haya consumido tanto que te encuentres abocado a ser un juguete roto más a causa de los tejemanejes de quienes gobiernan el mundo que tú quieres, a tu vez, dominar. Te escribo con la verdad en la mano de quien contempla, con desilusión, lo distintas que son las tripas del toreo de hoy de las que uno conoció hace ya más de 30 años. Blandiendo esa sinceridad y esa decepción a partes iguales, te digo que no merece la pena. Es mejor que no dejes de estudiar.

Lo aseguro con esa rotundidad porque veo que no tiene nada que ver el sueño que tú tienes en la cabeza y que te hace luchar con ansia cada día para conseguir tus metas con la realidad del chaval que tiene que ‘ponerlo’ para que le permitan mantener intacta la ilusión. Lo de ‘intacta’, claro, es un decir. Porque si el triunfador del pasado año en San Isidro, rozar la Puerta del Príncipe en Sevilla, Oreja de Oro, triunfos en todas las ferias grandes en las que pisó -incluidas las tres orejas de Bilbao-, con una razonable afluencia de público a verlo y capaz de poner su granito de arena para convertir en rentable un mano a mano de esos que suelen tildarse de ‘ruina taquillera’ -ocurrió en Valencia- es que la meta que buscas tú, querido aspirante, no vale la pena. Es mejor, ya digo, que no dejes de estudiar.

Es mejor que no tengas que sufrir eso que dan en llamar el ‘sistema’, que se ha acostumbrado a elaborar carteles que dicen que llenan y se ha olvidado de trabajar para llenar con los carteles que compone. Por eso, querido aspirante, hoy tenemos que ver cómo proliferan por el Planeta Toro ternas que suman casi 90 años de alternativa entre los alternantes, y nos hemos acostumbrado –hemos acostumbrado al público- a que eso sea lo normal. Y no; no lo es. Ese rubio de Sevilla al que aludía antes, que se ha ganado con triunfos, con actitud, con aptitudes y con sangre un sitio en los carteles más importantes de todas las ferias, puede atestiguar lo que te cuento. Él, precisamente, que debería ser el paradigma para enseñar en las escuelas taurinas que todo llega para quien no deja de prepararse, podría explicarte, aspirante a figura, que tal vez deberías modificar la diana de tu objetivo. Tal vez lo suyo es que te hagas influencer.

De ese modo no sentirás nunca lo que es una embestida que tú llevas dominada pasando cerca de tu barriga; jamás experimentarás esa explosión de adrenalina que se desata en ti al escuchar cómo ruge Las Ventas con un natural enroscado; no te derramarás de emoción cuando veas cómo pueblan los pañuelos una Maestranza rendida a tus pies… Pero ganarás mucho dinero sin ponerte delante, que es el objetivo principal de quienes hoy dirigen el ‘chocolate’ en que se ha convertido el suelo bajo nuestro pies. Todo resbala, nada es sólido ni duradero. Salvo las carreras de los mismos toreros que hace 20 años estaban en el mismo lugar que hoy. Y se han marchado y han vuelto, y sobrepasan, aún hoy, cuando ya no se dan ni la mitad de festejos, las 60 corridas de toros. Ya sé que tú no consideras un trabajo lo de ser matador de toros, artista, pero esto, hoy en día, va así. Tú estudia, aspirante, que así no te llevarás berrinches porque un colega diga que no te ‘ajunta’ para torear.

Estudiando tendrás también tus desvelos y tus decepciones, claro; pero no te quebrarán el cuerpo, el alma, el orgullo, la paz y la resiliencia, porque no debe ser nada fácil contemplar cómo sucumbes a tus propios deseos cuando otros, con mucho menos, van al ‘baile’. Y siguen allí sin que nadie acierte a saber cómo, aunque los que vivimos en las tripas de este dragón que calcina cuanto toca sí nos explicamos ese ‘fenómeno’ paranormal. Si no, ¿cómo le llamamos al hecho de que los años de alternativa de los toreros de un solo apoderado rebasen los 90?

Por eso, querido aspirante a figura, ganarás más dinero enseñando el culo en ‘Yutub’, y más desengañado, porque no tendrás que pedir, suplicar, arrastrarte, implorar y humillarte para que te dejen acceder, simplemente, a todo aquello que te has ganado. Para muestra, ya sabes, tienes en Espartinas un botón…

Tuyo afectísimo…