CAMPO BRAVO

El particular astado de una vacada gaditana que posee un pelaje único


miércoles 24 julio, 2024

Se trata de un animal de un pelaje poco habitual en el campo bravo, un tipo de toro que proviene de la sangre Osborne que el hierro adquirió en 2005 a la vacada de Núñez del Cuvillo

Toro Blanco
La extraña capa del toro del hierro gaditano. © Gorka Azpilicueta y Arsenio Ramírez,

Dentro de nuestra piel de toro hay una serie de tesoros genéticos que son desconocidos para el gran público, vacadas con sangres muy particulares que dan lugar a pelajes y hechuras muy características. Este es el caso de un ejemplar de la vacada gaditana de El Soldado, un astado que ha sido fotografiado recientemente por Gorka Azpilicueta y Arsenio Ramírez, autores del libro Por las Rutas del Toro.

Una vacada que pasta en las fincas “Jardinillo” y “Cortijo Los Monteros” en Benalup-Casas Viejas y “Prado de Potros”, en Medina Sidonia, ambas en la provincia de Cádiz. Una ganadería que no mantiene la sangre original que allá por 1992 adquirieran los padres de Carlos Ruiz Montero, actual propietario de la vacada. En ese año adquirieron algo más de 20 vacas y varios sementales marcados a fuego con el hierro de Torrestrella, añadiendo posteriormente en torno a 40 hembras de Torrealta.

Una procedencia que mantuvieron varios lustros hasta que en el año 2005 se decantan por eliminar todo lo anterior y comprar ganado de Joaquín Núñez del Cuvillo, un hierro compuesto por cinco líneas procedentes de la sangre Tamarón (Mora Figueroa) entre las que destacan las de Osborne, Núñez, Ybarra o Juan Pedro Domecq entre otras. Precisamente es de esa sangre Osborne de donde viene este curioso ejemplar del que hablamos anteriormente, un astado muy fino de cabos, recto de lomo y con la cara colocada.

Se trata de un animal ensabanado y bocinegro, pero con la característica de ser perlino, algo poco usual dentro del campo bravo. Otra de las características de este ejemplar son las puntas blancas de su pitón, algo también poco habitual en la capa ensabanada al soler tener estos la punta negra. Un animal que ha llamado poderosamente la atención en las redes sociales tras la publicación de la fotografía el pasado martes 23 de julio.

El Soldado, una de las grandes desconocidas dentro de la ‘Ruta del Toro’ gaditana

Toro
Un serio toro de El Soldado. © Marzá

Antes hablábamos de los cambios que se han producido en esta vacada con el paso de los años, esa que le llevó a pasar de tener sangre Torrestrella-Torrealta a nutrirse de otra vacada con lazos de unión sobre las anteriormente citadas. Desde 2005 la apuesta por la sangre Cuvillo con la compra de sementales y algo más de 40 vacas contrastadas por hechuras y reatas llevó a este hierro gaditano a intentar consolidarse en el escalafón de novilladas.

El debut de la divisa azul y roja con la sangre primigenia se produjo allá por 1995 en la plaza de toros de Torremolinos, un festejo donde se lidiaron seis utreros de gran juego. Hubo que esperar a la Feria de San Lucas de Jaén para ver lidiar el primer cuatrero de esta casa ganadera, concretamente fue en 1997 y remendando la corrida de Teófilo Segura, tarde donde estaba acartelado un Enrique Ponce que le paseó las dos orejas a ‘Conde’, un astado marcado con el número 18 que había sido rechazado días antes en Granada en la celebración de una corrida extraordinaria con motivo del primer congreso mundial de ciudades taurinas.

Un festejo donde estaban anunciados Enrique Ponce, Pedrito de Portugal y José Tomás, tres espadas que finalmente acabarían lidiando una corrida marcada a fuego con el hierro de El Toril y no la anunciada de El Soldado. Una vacada que con el cambio de sangre ha conseguido meter la cabeza en cosos tan importantes como Córdoba, Granada o El Puerto de Santa María. El 2013 debutó en Francia, concretamente en la feria de novilladas a celebrar en Carcassonne.

De la mano de Alberto García, gerente de Tauroemoción, en 2017 El Soldao volvió al circuito de festejos mayores, una vacada que actualmente combina la venta de sus toros para festejos populares con la lidia de erales y utreros en distintas plazas de toros. Una vacada que sigue luchando por preservar ese tesoro genético que adquirió allá por 2005, una vacada donde todavía se sigue apostando por el 8 ‘Rescoldillo’ y el 12 ‘Gineto’, dos sementales puros Cuvillo que han dado grandes satisfacciones sus propietarios.