CAMPO BRAVO

La histórica finca extremeña donde pastaron los añorados ‘atanasios’ y en la que se ha asentado Manzanares


martes 14 mayo, 2024

Majadas Altas y Cerro Teresa son el cuartel general de un espada que este 2024 celebra sus veinte años de alternativa.

Manzanares
Manzanares, en el campo bravo. © JMM

José María Manzanares ha sid uno de los nombres propios del inicio de temporada, un espada que este 2024 cumple su vigésimo aniversario de alternativa en su Alicante natal. Arrancó su temporada el sábado 2 de marzo en la plaza de toros de Olivenza, coso donde hizo el paseíllo junto a Alejandro Talavante y Andrés Roca Rey. Luego vinieron plaza como Castellón, donde hizo doblete los días 8 y 10 de marzo, Illescas, Valencia, Pozoblanco, Arlés, Brihuega, o Sevilla, plaza donde trenzó el paseíllo los días 11 y 17 de abril. Un inicio de temporada donde el diestro nacido a orillas del Mediterráneo tuvo la oportunidad de seguir dando motivos para que los empresarios sigan descolgando el teléfono.

Manzanares se preparó de forma intensa para llegar en el mejor estado de forma posible a su inicio de temporada; un intenso invierno donde optó por no cruzar el charco y prepararse a conciencia para este ilusionante 2024. Un torero que le da una gran importancia a su estado físico, que complementa con toreo de salón y tentaderos. Fruto de esa intensa preparación, los compañeros de El Periódico del Mediterráneo decidieron hacerle una visita en una de las fincas que posee en la provincia de Cáceres, un cuartel general donde está muy presente la figura de su padre.

«Desde hace unos años, en pandemia concretamente, adquirió las fincas familiares de Majadas Altas y Cerro Teresa«, se podía leer en las páginas del citado medio. En Cerro Teresa está todo tal cual lo dejó el añorado José María Dols Abellán, conocido por toros como José María Manzanares antes de su fallecimiento. Una finca donde Josemari pasa prácticamente todo el invierno y el comienzo de la temporada, donde entrena y realiza algunos tentaderos.

Aquí conviven desde vacas mansas -hay más de 250-, pasando por las yeguas, potros y caballos de su hermano Manuel, amén de una pequeña punta de vacas bravas que le regaló su apoderado, Jorge Matilla, sin más aspiraciones que tener un lote algo mayor para disfrute personal. Un lugar especial para un torero que vivió grandes momentos junto a su padre y sus hermanos, que siguen sintiendo especial devoción por un torero grandioso como fue su padre.

Una vacada adquirida por su padre en 1993, mismo año de su última salida en hombros de Las Ventas, a Juan Andrés Garzón Durán, vacada que a su vez había sido formada con reses de Santiago Martín “El Viti”, cuñado de éste, de procedencia Atanasio-Lisardo Sánchez. Una ganadería que cuidó con mimo el Maestro de Alicante y un ganado que sirvió para su entrenamiento personal de cara a los compromisos de la temporada