ZARAGOZA

El duro percance que sufrió Serranito en Zaragoza el domingo y su historia de romanticismo


jueves 12 octubre, 2023

Serranito cumple 19 años de alternativa en una temporada donde la lucha por seguir toreando no ha decaído

Serranito
Serranito a portagayola. Foto: Gil Mir

Como la mayoría de los profesionales aragoneses, la carrera de Paúl Abadía Serrano, más conocido como ‘Serranito’ arranca en la Escuela Taurina del Carmen de la capital aragonesa. Un joven espada que poca a poco fue quemando etapas hasta debutar con caballos el 23 de septiembre del año 2000 en la localidad conquense de Huete junto a Luis Alfonso Oliveira y Rafael Serrano.

Habría que esperar algo más de tres años para verle tomar la alternativa, fue en Zaragoza, en la tarde del 12 de octubre de 2004, en una tarde donde Enrique Ponce haría las veces de padrino, mientras que José María Manzanares haría lo propio como testigo. Tarde donde le cortaría la oreja al segundo toro de su lote con el hierro de Valdefresno, pese a ser de Fraile Mazas en animal de su alternativa.

Un espada que en el día de hoy cumple 19 años de alternativa, una efeméride que pudo celebrar el pasado día 8, fecha en la que trenzó el paseíllo en la plaza que le vio nacer. Han sido muchos años de lucha, de ver pocas veces la luz al final de túnel, pero Paúl sabía que aburrirse no era una opción. Se prepara día a día como si estuviera anunciado en Sevilla y Madrid, como si tuviera una nueva oportunidad, con dos toros, en La Misericordia, pero de momento no suena el teléfono.

Únicamente tuvo la oportunidad de matar un toro el pasado domingo en una corrida donde compartió cartel junto a Paúl Abadía “Serranito”, Joselillo, Rubén Pinar, Carlos Gallego y Juan del Álamo, cinco toreros que tampoco tuvieron la suerte de lado ante una corrida que no dio las opciones esperadas. Pese a ello, la terna dio la cara, yéndose al hotel con la conciencia tranquila por lo realizado en el ruedo.

Una tarde donde se jugó la vida a carta cabal yéndose a la puerta de chiqueros a recibir al hondo y serio animal de la divisa onubense. Una apuesta que estuvo muy cerca de convertirse en tragedia. Todo ocurrió cuando el animal hizo por él en la larga de salida, viviéndose momentos de gran angustia: “El choque fue tal que salió volando la hombrera izquierda estando Serranito en el suelo. Al torero ni siquiera se le veía al tenerlo el toro debajo” nos comentaba nuestro compañero Ángel Estévez.

Una actuación seria y sincera que le debe valer para volver por San Jorge a Zaragoza, una faena en la que se pudo ver, a cuentagotas, el toreo que atesora. Un concepto del que nunca ha rehuido, ese que es el único que le hace sentirse pleno delante de la cara del animal, de cambiarlo ya no sería él, sino un torero que iría deambulando sin rumbo por el ruedo. Serranito sabe que debe morir con su concepto, de lo contrario tanto esfuerzo y sacrificio no habrían valido la pena.

Faena de arrestos de Serranito con un Pereda que desarrolló sentido

Sin Titulo 37

En la puerta de chiqueros recibió Paul Abadía «Serranito» al segundo, un toro de José Luis Pereda con 619 kilos de peso, «Desmamado» de nombre, castaño de capa, número 58, y nacido en diciembre de 2017, animal este con mucho trapío y caja, hondo y ancho de pecho, que recibió al relance el primer puyazo. Tomó el segundo con buen aire en la arrancada y fijeza. Igualmente en la cuarta se fue con alegría, sujetándolo muy bien el picador Antonio García, que hizo un buen tercio. Brindis de Serranito al sus paisanos antes de comenzar la faena sobre la mano derecha citando desde el centro del ruedo con un pase cambiado y ponerse ya sobre ese pitón.

Toro con nobleza el de Pereda con el que Serranito logro una primera tanda muy templada. Logró el torero otra más profunda después, dejándole la muleta muy puesta pero el toro empezó a quedarse debajo. En un muletazo al natural, el toro hizo por el torero echándoselo a los lomos, fue tremendo el momento en el que la hombrera salió volando después del pitonazo. Afortunadamente no hubo nada de gravedad salvo el susto. Luego el toro desarrolló peligro poniéndose imposible. Con pinchazo, estocada corta y atravesada y dos golpes de descabello finiquitó a este segundo de la tarde. Hubo división de opiniones para el toro y una gran ovación para Paul Abadía «Serranito».