DECLARACIONES

El presidente de la corrida de Santiago Domecq en Sevilla habla: «No fue un toro de indulto; acabó rajado»


miércoles 10 abril, 2024

José Luque Teruel, presidente de la corrida de este martes en La Maestranza, da su opinión sobre el festejo y argumenta el porqué de sus decisiones en el palco.

Santiago Domecq
Un toro de Santiago Domecq en el sorteo y, a la izquierda, Luque Teruel. © M. P.

Tras la polémica suscitada en el día de ayer por varias decisiones de José Luque Teruel, este medio quiso ponerse en contacto con el citado presidente para conocer su valoración sobre lo ocurrido y así darle la oportunidad de explicarse. Un festejo donde se premió con una oreja la actuación de José Garrido en el primero y con dos a David de Miranda en el quinto, un astado al que se le llegó a pedir con fuerza el indulto.

En este festejo donde se lidiaron seis astados perfectamente presentados de la divisa jerezana, un hierro que tras debutar hace unos años en esta plaza no ha parado de cosechar triunfos. Conforme iba pasando la tarde los aficionados presentes en el coso iban asumiendo la importancia de lo vivido en el ruedo con varios toros de nota. ’Saleroso’, ‘Diestro’, ‘Listillo’, ‘Coronado’, ‘Tabarro’ y ‘Dormidito’ dieron un gran espectáculo en una tarde de las que hacen afición.

Por todo ello quisimos hablar con el presidente titular en el festejo de ayer, José Luque Teruel, un hombre que lleva viendo toros desde que era un niño. Hijo del torero y apoderado Andrés Luque Gago y ahijado de Luis Miguel Dominguín, torero por el que le pusieron su segundo nombre (Miguel). Aficionado taurino de reconocido prestigio, es presidente en la Real Maestranza de Sevilla desde 2013, de ahí que sea una de las voces autorizadas para hablar de todo lo ocurrido en el día de ayer.

“Lo primero que quiero hacer es felicitar a D. Santiago Domecq por la gran corrida que lidió ayer en La Maestranza. Primero por su presentación, muy en tipo e igualada, y luego por el gran juego de sus animales, creo que es una firme candidata a mejor corrida de la Feria” nos comentaba José Luque Teruel nada más comenzar nuestra conversación sobre la histórica tarde de ayer en Sevilla.

«No fue un toro de indulto; acabó rajado en la muleta»

Santiago
El toro «Tabarro» de Santiago Domecq. © Pagés

Una tarde donde se le llegó a pedir el indulto a un gran toro de Santiago Domecq de nombre ‘Tabarro’, un animal de excelsas virtudes que le cupo en suerte al onubense David de Miranda. “Respecto al indulto, personalmente creo que no era un toro para perdonarle la vida, fue un animal discreto en el caballo, y que acabó rajado en la muleta. Bien es cierto que tuvo grandes virtudes como la clase, la humillación o el recorrido, pero para premiar a un toro este debe ir a más y no a menos, como fue el caso”.

Un presidente que no es dudoso de premiar a algunos toros como bien se ha demostrado en más de una vez en esta plaza. “Yo no soy un presidente contrario al indulto, sin ir más lejos ya he sacado el pañuelo naranja hasta en dos ocasiones, pero creo que esta vez no era el caso. Se me ha criticado que esperara para conceder la segunda oreja y no premiar al toro, y eso no es verdad, yo desde que el animal hizo amago de rajarse ya tenía clara mi postura. Para premiar a un toro con el indulto o la vuelta al ruedo tiene que probarse la bravura, bien en el caballo, o bien en la muleta por su duración, que se crezca en el castigo, no que se aflija. Para mí ‘Tabarro’ era toro de ovación en el arrastre”.

Pero hubo otro animal que ya tenía con la mosca detrás de la oreja a Luque Teruel, un animal que le cupo en suerte a José Garrido y que este lidió en cuarto lugar. “El toro que sí hizo un tercio de varas espectacular fue el cuarto, número 1 ‘Coronado’, se arrancó en el segundo puyazo desde lejos, un animal que ya tenía apuntado desde mi visita al campo. Su pelea en varas demostró su gran bravura, fíjate que en ese momento yo ya tenía pensado preparar el pañuelo azul por si en la muleta mantenía el nivel mostrado en el caballo. Fue un animal de gran exigencia, un toro para torearlo en los medios”.

Otro de los aspectos que llamó mucho la atención fue la no salida a saludar del ganadero o el mayoral de la casa, algo que nos explica el propio Teruel. “La corrida de ayer fue histórica, prácticamente todos los toros sirvieron, por eso llamé al ganadero para que saliera al ruedo a saludar al final de la corrida. Creo que hay que reconocer todo lo bueno que se vio ayer. Todos disfrutamos mucho y entiendo que una vuelta al ruedo o un indulto hubiera sido una gran guinda a una tarde excepcional, cómo premio a toda la tarde”.

«La segunda oreja otorgada a David de Miranda fue un premio a su gran faena»

David De Miranda
David de Miranda a hombros. © Eduardo Porcuna

Un presidente que sí premiaría con las dos orejas la faena del onubense a ese gran quinto toro. “La segunda oreja otorgada a David de Miranda fue un premio a su gran faena, estar así de bien con un toro de tanta clase es complicado. Soy consciente que hubo un pinchazo previo, pero si hay que ser indulgente en algunos casos creo que debe ser con toreros como estos, incluso en Madrid se han dado dos orejas con un pinchazo, las dos orejas le pueden cambiar la vida a un torero como David”.

La otra oreja del festejo la pasearía José Garrido en el toro que abrió plaza, otro animal de gran condición con el que el extremeño dejó pasajes de interés. “Se ha criticado que tarde mucho en dar alguna oreja, pero había que comprobar la opinión y la petición del público, y tanto el primer toro de Garrido como el segundo de Miranda se echaron prácticamente en la puerta de arrastre por qué las mulillas se los llevaron más rápido de lo normal”.

Una tarde que a buen seguro pasará a la historia por lo allí vivido, un festejo donde la espada privó del corte de alguna oreja y donde la bravura de los toros de Santiago Domecq reafirmó el momento por el que pasa esta vacada. Queda fuera de toda duda el acierto de la empresa a la hora de reseñar una corrida de este hierro, más si cabe cuando se deja trabajar a los ganaderos para que estros traigan una corrida en tipo y no aquella que vale para las doce de la mañana pero no para las cinco de la tarde.