Enrique Romero: así es en la intimidad y así trabaja el gran fenómeno de la televisión taurina en Andalucía

ENTREVISTA

Enrique Romero: así es en la intimidad y así trabaja el gran fenómeno de la televisión taurina en Andalucía


sábado 25 diciembre, 2021

Enrique Romero, periodista de Canal Sur y director del programa 'Toros para Todos' y de las retransmisiones taurinas en la cadena, narra en una entrevista con Cultoro cómo fueron sus inicios y su trabajo hasta el día de hoy.

Enrique Romero
Enrique Romero, en el plató de Toros para Todos. © TPT

Si tenemos que hablar de uno de los rostros más conocidos de la televisión taurina, a todos se nos viene a la cabeza el nombre de Enrique Romero. Es una de las imágenes más conocidas en la televisión andaluza y en Cultoro hoy nos acercamos a su historia profesional y también personal. Nos atiende con una sonrisa, se le ve cómodo, le gusta hablar de toros y eso se nota. La televisión es su vida, aunque de joven hizo sus pinitos en radio. Sabemos que su otra pasión son las motos y el trial, no lo lleva en secreto pero pocos saben de su afición por el motor y las dos ruedas. Hombre sencillo y afable, de esos que ya te atrapa antes de hacer la primera pregunta. Y lo primero que le preguntamos es por sus raíces, por esa locura que tiene por comunicar; y no le quisimos preguntar por aquello tan recurrente de su movimiento de manos, esta vez no hizo falta. No es hombre de pocas palabras, pero sí enfatiza mucho cuando algo es importante. Quiere que cale.

El niño que aprendió de toros con su padre, propietario de una cuadra de picar en Málaga

Enrique Romero Ruiz Miguel
Enrique Romero, junto al maestro Paco Ruiz Miguel. © E. R.

La conversación empieza por como todo en la vida, por el principio: «Yo tuve contacto con el toro desde chico, porque como bien sabes vengo de una familia taurina; mi padre tenía una cuadra de picar en Málaga y yo durante los años 70 veía toros todos los fines de semana. Marbella, Fuengirola, Estepona, Torremolinos… daban toros todo el año, era una época donde había mucho turista y se aprovechaban para dar festejos incluso en invierno. Yo llego a la comunicación por una circunstancia, ya antes de acabar COU con 17 o 18 años empiezo con la critica taurina en un periódico., entro a Canal Sur por oposición y me ocupo de ser jefe de informativos. A los años surge el tema taurino de carambola, me lo ofrecen en 2001 y ahí compruebo que lo que de verdad me apasiona es eso. Más adelante vendría Toros para Todos, en 2005″.

El toro, por tanto, llegó a tu vida por casualidad, una vez que ya tenía ésta encaminada como jefe de informativos, seguía el mundo del toro desde un segundo plano: «Perdona que te interrumpa, creo que la Fiesta debe tener una mayor adaptación a la demanda social actual, lo veía antes y lo veo ahora. Es un espectáculo total, un espectáculo 10, absolutamente brutal, pero muy poco conocido. Yo creo que ese es su gran lastre. El 90% de las criticas salvo excepciones se fundamentan en la ignorancia total de la tauromaquia, y de eso tiene la culpa fundamentalmente el sector, pero también incluyo a los medios de comunicación, los cuales no le han dado la importancia ni han sabido adecuar el formato que interesa a la audiencia, porque te soy absolutamente sincero, Toros para Todos consigue el formato que le interesa a la sociedad actual, es el primer programa que consigue el formato que la sociedad demanda, y todos, cuando digo todos son todos, con mayúsculas, todos, han sido un fracaso absoluto de audiencia cuando no se adaptaron al formato actual. Toros para Todos ha sido un éxito clamoroso, y es el líder absoluto de una cadena. Esa es la realidad, es el programa de toros en televisión con más audiencia de la historia.

Es debido a ese desarraigo o desapego por parte de la sociedad lo que le lleva bucear en él mismo y a encontrar Toros para Todos; «Lo complicado es abriese camino, cuesta un mundo romper moldes. Nosotros, cuando empezamos, recibimos muchas criticas, no entendían lo que queríamos enseñar. Nos mantuvimos fieles a una forma de trabajar y los años nos dieron la razón. Hacer un programa de toros es mucho más que contar lo que pasa en el campo o en la plaza, es saber hacer televisión y eso es muy difícil. Yo estuve dos años estudiando las audiencias de televisión, por qué funcionaba un programa y otro no, dos años de mi vida de un continuo estudio», expone Enrique Romero. «Cuando llego a Toros para Todos tengo ese bagaje; las cosas no llegan porque sí, todo tiene un trabajo previo. Necesitábamos mentes abiertas que permitan ver el horizonte, por eso surgió este programa«, defiende.

«Toros para Todos es el fruto de años de trabajo, esfuerzo, estudio y análisis«

Enrique Romero Tentadero 1
Una jornada de grabación de Toros para Todos. © TPT

Más que mirar hacia atrás para tomar ideas, Enrique Romero buscó adelantarse a lo que la gente iba a exigir en un futuro cercano, como aquellos ganaderos que detectan lo que pide el público y empiezan a seleccionar ese toro para dentro de unas temporadas: «Lo difícil es hacer televisión, esto consiste en conseguir el agrado y la atención de millones de personas, así como captar a aquellos que tu producto en un principio no les interesaba pero que les resulta atractivo, eso es muy difícil. Eso no lo hace cualquiera. Eso es Toros para Todos, el fruto de años de trabajo, esfuerzo, estudio y análisis; eso no sale porque sí. No es sólo hacer el campo, porque el campo en sí no es interesante, lo interesante es el formato, cómo lo haces. Ahí está el éxito. Yo siempre confié en el contenido, pero había que saber moldear la idea, y gracias a ese trabajo del que te hablé nació un programa que se convirtió en referente. Es un gusto que otros tomaran nuestro camino, creo que todo lo que sea para mejorar es positivo, el inmovilismo no me gusta».

Existe una correlación entre stu programa y los festejos que retransmite, es decir, la forma de llegar a la gente, la frescura del formato…, todo ese bagaje previo de años anteriores le ha ayudado a poder tener cierta confianza por parte de los que mandan. Eso, sin duda, ha ayudado a aumentar el numero de festejos que emitieron este año 2021; «Se dieron en torno a unos cuarenta festejos. Se volvió un poco a las cifras de antes de la crisis, conseguimos volver a cifras de hace más de diez años. Eso nos da una enorme alegría. Primero porque la audiencia nos respaldó y segundo porque quienes mandan nos dejaron trabajar», expone el periodista.

«Muchas veces el político quiere hacer más de lo que le toca, y esta vez viendo los resultados de share tuvieron la altura de miras suficiente para echarse a un lado y dejarnos trabajar», sigue poniendo en valor Enrique Romero. «Creo que el resultado esta ahí. La gran crisis que vivimos hace unos años hizo que se redujera sensiblemente la emisión de festejos por un tema económico y después no se recuperaron, se mantuvo esa reducción que quedaron limitados prácticamente al ciclo de novilladas de las escuelas y poco más. A partir del año pasado se apostó un poco más por el contenido toros. Detectamos que había una demanda social fuerte», resalta.

La corrida de Osuna en 2020 dio casi un 20% de share

Enrique Romero Ruiz
Enrique Romero, junto al maestro Ruiz Miguel en una retransmisión. © E. R.

Y ese público que tenía miedo a ir a la plaza en plena pandemia respondió de forma importante en las emisiones por televisión: «Fíjate que la primera corrida que dimos en pandemia fue en Osuna, pues dio un 19 de share en prime time, eso es una brutalidad. Eso nos dio un impulso, comprobando que la demanda de festejos taurinos era importante en la televisión. Este año se apostó por darle continuidad al proyecto tanto con las novilladas como con corridas de toros de toreros más humildes, pues bien, el éxito de audiencia fue brutal. La gente tenía necesidad de volver a la vida de antes, a sus costumbres, a su día a día, y los toros formaban parte de ello. No valoramos las cosas hasta que las perdemos, pues un poco pasó eso con la tauromaquia. La gente reclamaba ver toros, esa situación de crisis personas que hemos vivido todos nos hizo retrotraernos a otros tiempos y demandabas eso que te hizo feliz», resalta el periodista.

Buscar entonces ese punto óptimo de oferta y demanda para 2022 debe ser un objetivo marcado en rojo, es decir, seguir apostando por las novilladas que tan buen resultado dieron e ir poco a poco buscando festejos de interés; «Yo vivo por y para el toro, me apasiona transmitir, aspiro a dar festejos todos los fines de semana del año. Si por mi fuera daría un festejos ya en enero, pero entiendo que me debo a una cadena de mando y que ellos tienen más voz y voto que yo en esto», confiesa Enrique Romero.

«Los toros no solo viven de la audiencia, hay que saber en qué tramo de la franja del día es más aconsejable darlo. No podemos pisar un programa de éxito y dinamitar su audiencia, todo hay que hacerlo con sumo tacto y buscar en la parrilla el lugar idóneo. No todo vale». Por tanto, hay que ser muy minucioso para no dar pasos en falso y elegir muy bien lo que se da y cuando se da: «Así es. Respecto al inicio de temporada estamos trabajando para dar un festejo el 28 de febrero, creo que son 11 años desde la última vez que se dio una corrida ese día, eso a mí me da mucha pena. Mi intención es dar una corrida potente, tanto por la ganadería como por los toreros, pero todos sabemos la problemática que existe con las figuras y la televisión, en contadas ocasiones nos han dado facilidades. Se ve la televisión como un enemigo por la mayoría del sector cuando es todo lo contrario. La televisión en abierto es fundamental, pero muchas veces no quieren o no se dan cuanta. Pese a las dificultades voy a pelear por dar el mejor cartel posible, creo que la audiencia responde cuando hacemos las cosas bien. Ya se habló con varios empresarios y tenemos una idea común en la cabeza. Yo no intervengo en los carteles, para eso está el empresario, simplemente le planteamos ideas».

Las novilladas sin caballos, eje en la programación taurina de Canal Sur

Llevamos un buen rato hablando de toros y televisión, entendiendo la dificultad de dar carteles de campanillas por todo lo que ello supone, y suponemos que las sin caballos, visto los resultados de audiencia que están dando, serán de cita obligatoria para todos los andaluces a partir de 2022. Y así lo confirma Enrique Romero: «En la televisión todo va en función de resultado, entonces yo fui comprobando que la respuesta de audiencia era positiva pese a que los actuantes no eran conocidos. Eso sin duda te permite abrir el abanico, dar una mayor variedad de festejos o incluso darle oportunidades a chavales que son desconocidos y a matadores de toros que no han tenido suerte porque la audiencia mas o menos lo respalda. Si la audiencia no los respalda, no podríamos hacerlo«.

Y sentimos finalmente una inmensa curiosidad por cómo se lleva a cabo la retransmisión de una corrida, es decir los entresijos de ésta: «Evidentemente la clave está en que el cartel dé audiencia. Muchas veces para festejos de gran presupuesto se opta por hacerlo con varias autonómicas, pero no es fácil, cada gestor tiene su forma de pensar. Hay que unir sensibilidades distintas y ver si cuadra. Hay carteles que conjugan dichas sensibilidades y se pueden dar, pero otros que son más localistas y no interesan en otros sitios. Por ello hay que conocer al cliente, y el 70% del éxito es el formato, que tiene que ser ágil y cercano, ya que la televisión es muy difícil. La realización es importantísima, para nosotros es algo vital, por eso muchas veces preferimos dar festejos en Andalucía y controlar así nuestro producto».